BIOLOGÍA

De cómo los pulpos perdieron la concha y 'aprendieron' a andar

Un equipo de investigadores analiza la estrategia motora de estos cefalópodos, que se desplazan gracias a una técnica única en el mundo animal sin necesidad de un esqueleto rígido. El truco está en elegir una dirección y alargar alternativamente diferentes tentáculos.

Los pulpos son mucho más hábiles de los que se pensaba
Los pulpos son mucho más hábiles de los que se pensaba Universidad Hebrea de Jerusalén

De los creadores de "por qué el pulpo no se hace un nudo" o "cómo se llevan los pulpos la comida a la boca" llega ahora un estudio sobre cómo estos cefalópodos consiguen desplazarse por los fondos marinos, a pesar de su simetría radial y su forma poco convencional en el reino animal. El trabajo, que se publica esta semana en la revista Current Biology, ofrece un interesante análisis sobre la evolución de estas criaturas, descendientes de primitivos animales más parecidos a una almeja que a un cefalópodo actual.

La orientación del cuerpo y la dirección en que reptan es independiente

"Durante la evolución, los pulpos perdieron sus pesadas conchas protectoras y mejoraron su movilidad por un lado, aunque se hicieron más vulnerables por otro", explica Guy Levy, coautor del estudio. "Sus habilidades locomotoras evolucionaron para ser mucho más rápidas qye las típicas de los moluscos, probablemente para compensar la ausencia de concha". Esta evolución del típico pie de caracol en brazos más largos y delgados, sugieren los autores, proporcionó a estos animales una flexibilidad extraordinaria. Su excelente visión y su enorme cerebro, junto con la capacidad de camuflaje, los convirtió en unos cazadores de éxito. Pero, ¿cómo 'aprendieron' a controlar sus movimientos?

Tras grabar a los pulpos en acción en tanques de agua, los investigadores analizaron las imágenes fotograma a fotograma y realizaron algunos descubrimientos interesantes. El más llamativo es que la orientación del cuerpo de estos animales y la dirección en que reptan es independiente, lo que le confiere esa manera tan peculiar de desplazarse. A la espera de analizar los circuitos neuronales que intervienen en el proceso, los científicos adelantan que el truco del pulpo para impulsarse es estirar sus tentáculos alternativamente en la dirección elegida y coordinar "momento a momento" qué brazos recluta para la maniobra.

"Los pulpos utilizan estrategias únicas de locomoción que son diferentes de las que encontramos en el resto de animales", recalca Binyamin Hochner, de la Universidad Hebrea de Jerusalén. "Esto es muy probable que se deba a su cuerpo blando como el de un molusco que llevó a la evolución de una extraña morfología, permitiendo un control eficiente del desplazamiento sin un esqueleto rígido".

Referencia: Arm Coordination in Octopus Crawling Involves Unique Motor Control Strategies (Current Biology) http://dx.doi.org/10.1016/j.cub.2015.02.064


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