ZOOLOGÍA

Los gansos índicos sobrevuelan el Himalaya con una estrategia insospechada

El vuelo de estas aves sobre estructuras de más de 8.000 metros lleva años intrigando a los investigadores. Un estudio detallado revela por primera vez que su sobrevuelo no es directo sino que van subiendo y dejándose caer como si estuvieran en una 'montaña rusa'.

Una familia de gansos índicos en la estepa mongola con montañas al fondo
Una familia de gansos índicos en la estepa mongola con montañas al fondo Buce Moffat

Si le preguntan a cualquier experto en fisiología animal cuál es la criatura que realiza la mayor hazaña en la naturaleza, el vuelo del ánsar indio (Anser indicus) estaría sin duda alguna entre los finalistas. Cada año, estos animales vuelan sobre las cumbres de la cordillera del Himalaya por encima de los 8.000 metros para desplazarse entre India y Nepal, un viaje que desafía los límites físicos de cualquier ave.

El oxígeno se reduce a un tercio en esta altitud.

Pero, si solo tienen que volar hacia arriba, se preguntará algún lector, ¿dónde está el mérito? La dificultad de alcanzar semejantes altitudes está en primer lugar en la presión atmosférica. A esa distancia el aire es cada vez menos denso y cada aleteo provoca menos empuje, de modo que se requiere muchísima más energía para volar. El segundo problema es la escasez de oxígeno, que llega a descender hasta solo un tercio del oxígeno que podemos encontrar a  nivel del mar. Mientras en altitudes bajas respiramos un aire con una concentración del 21% de oxígeno, sobre el Himalaya apenas hay un 7%.

 ¿Cómo consiguen estos gansos superar tan dura prueba? Un equipo internacional liderado por Charles Bishop ha seguido a un grupo de siete gansos índicos a los que implataron una serie de dispositivos que monitorizaban su posición, ritmo cardíaco y frecuencia de aleteo, además de temperatura y presión. A pesar de que Bishop ya había seguido a varios grupos de gansos en el pasado, los resultados en esta ocasión han sido una sorpresa, hasta el punto de que el trabajo abe la edición de esta semana de la revista Science. A diferencia de lo que esperaban, las aves no realizan una ascensión en línea recta sobre el Himalaya sino que suben y bajan trazando un recorrido semejante al de una "montaña rusa" con picos y valles muy pronunciados.

Como se puede observar en el gráfico, el recorrido ascendente directo supodría un 8% más de consumo energético que la alternativa de ir ascendiendo y dejándose caer sobre el suelo a diferentes alturas, aunque el esfuerzo de volver a emprender el vuelo sea mayor (salvo cuando aprovechan las corrientes ascendentes de la propia montaña).

Las aves siguen un trazado que recuerda a una montaña rusa.

Respecto a la frecuencia de aleteo, los resultados muestran que los gansos mueven sus alas más frecuentemente a medida que ascienden y la densidad del aire decrece, pero lo hacen con una técnica muy precisa que sitúa la frecuencia en unos 0,6 aleteos por segundo. A medida que aumenta este esfuerzo, el ritmo cardiaco aumenta de forma exponencial, de modo que un aumento de la frecuencia de un 5% supone un 19% de aumento de las pulsaciones.

"Parece que los gansos deben mantener un control muy fino sobre sus ritmos de aleteo", explica Bishop, quien en estudios anteriores había comprobado el metabolismo privilegiado de este tipo de gansos: tienen unos pulmones más grandes, una hemoglobina más eficiente y una estructura ósea y muscular que permite aprovechar mejor el oxígeno. Sin embargo, sus conclusiones de que el principal factor para pasar las montañas era el viento de cola eran erróneas. Mediante la estrategia de la 'montaña rusa' los gansos minimizan el coste energético.

"Los gansos índicos son más pesados que la mayoría de las especies de aves", explica el doctor Nyambayar Batbayar, coautor del estudio. "A pesar de eso su ritmo cardíaco en el viaje de Mongolia a India es solo de 328 pulsaciones por minuto, un valor bajo comparado con las 450 pulsaciones que alcanzan en pruebas de túneles de viento y en raras ocasiones en la naturaleza. Los gansos índicos han encontrado una manera de cruzar el mayor macizo montañoso del mundo dentro del rango de sus capacidades fisiológicas". "Han evolucionado para extraer oxígeno del aire poco denso de las grandes altitudes", añade Graham Scott. "Como resultado, son capaces de conseguir algo que resulta imposible para la mayoría de las demás aves".

Referencia:  The roller coaster flight strategy of bar-headed geese conserves energy during Himalayan migrations" (Science)


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