Mi pequeño Salottino

Psicopatología de las reformas cotidianas

En el año 2006, Luciano Vandelli, catedrático de Derecho en la Universidad de Bolonia, publicó un breve ensayo con este llamativo título. Se trataba de una sentida y profunda reflexión sobre el funcionamiento de las instituciones en Italia. Un trabajo crítico realizado también con fina ironía y que, como verán a continuación, no es ajeno a esta esquina del Mediterráneo.

Entre sus análisis y propuestas destacaba en primer lugar la necesidad de recuperar el espíritu de la Constitución. Porque la Constitución no puede ser un texto marginal en los debates político-institucionales del país, quedando su interpretación a merced de las mayorías parlamentarias en unas ocasiones y, en otras, a expensas de las exigencias políticas del momento.

Transparencia y responsabilidad

Por otro lado, el autor se refería también a la necesidad de recuperar determinadas reglas para reforzar el sistema democrático y también la responsabilidad. Reglas sobre la transparencia y sobre la responsabilidad en su sentido más amplio; y de modo muy particular, sobre el funcionamiento del mercado y la interacción de las instituciones en el mismo. Instando a clarificar y fortalecer el papel de las instituciones públicas en este ámbito.

En tercer lugar, el profesor Vandelli se refería a la necesidad de estabilizar y consolidar el sistema autonómico regional, aclarando muchos aspectos que aún se encontraban pendientes, y de modo particular, asegurando la unificación de la regulación en el ordenamiento y el ejercicio de algunas competencias exclusivas sobre derechos y garantías en todo el territorio nacional. El Parlamento debe resolver cuanto antes los problemas y lagunas en las relaciones entre los diferentes niveles del ordenamiento y proceder también, si fuera necesario, a su rediseño.

En el trabajo se menciona igualmente la importancia del reforzamiento de la colaboración institucional, advirtiendo sobre la necesidad de asegurar una regularidad en el funcionamiento del sistema, promoviendo un renovado empeño de cooperación leal que implique a todos los niveles institucionales. Y finalmente, se apunta la necesaria simplificación administrativa, haciendo notar que en los últimos años (hablamos desde 2000 hasta 2006) se habían adoptado la friolera de 1.357 leyes, decretos, reglamentos, disposiciones y actos normativos de diferente índole con la finalidad de «simplificar» la normativa italiana.

Conforme a la Constitución

Todas estas ideas son exquisitamente tratadas y desarrolladas en el ensayo, que finaliza con otras propuestas más concretas para lograr un buen funcionamiento de las instituciones y que no podemos resumir aquí, pero merece la pena señalar que en el fondo siempre late la necesidad de obrar conforme a las determinaciones y lineamientos establecidos en la Constitución e incluso, puntualmente, promover alguna reforma constitucional para colmar y mejorar el buen funcionamiento de las instituciones.

Si hacemos una traslación del esquema elaborado por el profesor Vandelli hace ya seis años a nuestro país, es evidente que existen inquietudes, denuncias y necesidades comunes. Es cierto, no obstante, que no son pocos los estudiosos que en nuestro país han puesto de manifiesto similares propuestas desde hace ya tiempo con escaso resultado y que incluso en los últimos años han surgido iniciativas, como el Club de la Constitución, que se preocupan expresamente de estos temas. Pero lo cierto es que nuestra dirigencia no parecen estar muy por la labor. Unos, claramente sofocados por los acuciantes requerimientos que llegan desde el exterior como consecuencia del desastre económico y social en ciernes, mientras que otros, a decir verdad, más preocupados por el politiqueo y el desgaste del adversario político que en cualquier otra cosa.

A este último respecto, merece la pena recordar que el texto de Vandelli finalizaba con un entrañable llamamiento a las instituciones, fuerzas políticas y organizaciones económicas y sociales para que actuasen en consecuencia, porque en definitiva: Il paese ne ha davvero bisogno. O lo que es lo mismo: el país lo necesita de verdad.

Twitter: @JJGAlonso


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