Mercado abierto

Humanos

Llevo mal eso de que la gente hable de “personas humanas”. Cada uno tenemos nuestras manías, y esta no consigo quitármela. Pensé que ya no se empleaba esa expresión, pero vaya que si se usa. Más allá de que la cultura financiera no sea la única que hay que cultivar en España, yo atribuía estos modos en el habla al éxito mediático de algunos personajes de la farándula. Rectifico. La recuperación de la expresión “persona humana” tiene sentido ahora que se teme tanto a los clics fraudulentos en Internet, a los clics que hacen los robots en los anuncios. La firma estadounidense de ciberseguridad White Ops estima que las máquinas son los verdaderos visualizadores de una cuarta parte de los vídeos publicitarios en Internet y del 11% de la publicidad total. La Asociación Nacional de Anunciantes en Estados Unidos cifra en 6.300 millones de dólares las pérdidas derivadas en 2014 de los clics no humanos en los anuncios. Todas estas cifras traen de cabeza a los grandes anunciantes americanos, conscientes de que no pueden vivir sin publicitarse en la red pero preocupados por quién es el verdadero receptor del mensaje; y claro, algunos como la aseguradora AIG reconocen públicamente que lo que no van hacer es pagar por tráfico “no humano”.

eMarketer estima que la publicidad online moverá este año en 59.000 millones de dólares en Estados Unidos. Muchos millones como para no caer en la tentación de la picaresca

eMarketer estima que la publicidad online moverá este año en 59.000 millones de dólares en Estados Unidos. Muchos millones como para no caer en la tentación de la picaresca, de poner el medio a disposición del anunciante, y asegurar que el tráfico es de “personas humanas” aunque no lo sea. Así que ya empieza a generalizarse entre las centrales de medios (empresa puente entre el anunciante y el medio de comunicación) que los contratos publicitarios incluyan cláusulas en las que se asegura que el 95% del tráfico del medio es humano. Otro de los problemas radica en las webs que se convierte en el soporte del anuncio, empresas que a menudo pagan a terceros para redirigir el tráfico a sus páginas, porque se estima que un porcentaje importante del fraude publicitario está relacionado con el tráfico redirigido. En el sector también se mira a las Google, Facebook, Microsoft, Yahoo o AOL, porque ellos son los grandes soportes en el ámbito online, aunque estos gigantes aseguran que llevan años trabajando para luchar contra los clics fraudulentos. La tercera línea de trabajo tiene como protagonista a los algoritmos que ya usan algunas empresas para “limpiar” el tráfico, para que sea de calidad más allá de la cantidad, detectando cuál es humano y cuál no.

En una ocasión me explicaron que si una publicidad online se pincha antes de tres segundos, es sabido que el clic lo ha hecho un robot, o que al otro lado, para entendernos, no hay una “persona humana”. 


Fotografía: Johannes Waschke.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba