Mercado abierto

Cuestión de ceros

Un cifra seguida de quince ceros. No es su riqueza, tampoco la mía, y por suerte. Porque hay ocasiones en las que muchos ceros pueden ser sinónimo de todo lo contrario, de pobreza. Eso sucede en Zimbabwe, donde 175.000 billones de dólares locales equivalen a muy poco, a tan solo cinco dólares estadounidenses. Y es en este contexto en el que Zimbabwe ha decidido retirar su moneda de circulación. Una moneda que no vale nada producto de la hiperinflación. No deja de ser paradójico que mientras los países de Occidente y ya hasta la propia China están preocupadas por la baja inflación, otros como Argentina, Venezuela o el citado Zimbabwe pequen de lo contrario.

La hiperinflación que afectó a los alemanes en el periodo de entre guerras fue uno de los caldos de cultivo para que el partido de Adolf Hitler llegara al poder

Lo de Zimbabwe me trae a la mente una de esas imágenes que circula de vez en cuando por las redes sociales: la de la Alemania de la República de Weimar en la que se ve a varias personas junto a columnas de billetes que, recién estrenados los años ‘30, apenas daban para pagar una barra de pan. Había leído que la hiperinflación (o la pobreza) que afectó a los alemanes en el periodo de entre guerras fue uno de los caldos de cultivo para que el partido de Adolf Hitler llegara al poder. Por eso, cuando hace una semana un guía turístico me explicaba en Berlín junto al búnker en el que murió el dictador el porqué del auge del NSDAP, el partido nazi, me sorprendió que no hiciese ni una referencia a la hiperinflación alemana.

En ese momento no vi oportuno interrumpir la explicación del guía para dármelas de lista, pero creo que de alguna manera la omisión de la subida de precios por parte del guía es un reflejo más de la poca importancia que se le da a la evolución de precios. Hasta que alguien no me demuestre lo contrario considero que la inflación es un impuesto injusto, y de los que más. Por eso me gusta la competencia (que si no siempre abarata precios, sí favorece una oferta de mayor calidad), por eso estoy en contra de los monopolios (no tengo muchas ganas de que sea el estado el que decida por mi bien lo que tengo que pagar) y por eso le doy la bienvenida a la vida low cost.

Dice el economista Josep Burgaya en su libro “La economía del absurdo” (Deusto 2015) que la vida low cost trae salarios low cost. Razón no le falta pero con la broma de bajar los precios, Ryanair se ha convertido en la primera aerolínea de Europa por número de pasajeros y volar a una capital europea está al alcance de todos, ya no es una cuestión de ceros.

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Imagen: Adolf Hitler y el tesorero nazi Franz Xaver Schwarz en la inauguración de la "Casa Brown", 1930 (Archivos Feredales Alemanes)


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