prensa escrita

Réquiem por la prensa escrita: pierde 520.000 ejemplares y 100 M. de euros en un lustro

En los últimos cinco años, la editora de 'El País' ha perdido 12,77 millones de euros, frente a los 44,45 de 'El Mundo', los 36,6 de 'ABC' y los 9,5 de 'La Razón'. Sus redacciones han perdido en este periodo un total de 215 trabajadores.

'El País' ha descendido recientemente de la barrera de los 200.000 ejemplares diarios
'El País' ha descendido recientemente de la barrera de los 200.000 ejemplares diarios EFE

El 11 de marzo de 2015, el director de El País pronunció un discurso ante sus periodistas en el que aseguró lo siguiente: "el papel es como la heroína: nos encanta, pero nos mata". Más allá del chascarrillo y del estupor que ocasionó esta afirmación entre los más veteranos del rotativo de Prisa, las palabras de Antonio Caño suponían el reconocimiento de una verdad que los editores de los medios de comunicación se empeñaron en negar durante años, amparándose en la influencia de la que gozan sus empresas entre la opinión pública: que la prensa escrita es víctima de una enfermedad degenerativa que adquirió con la aparición de internet y para la que no se ha hallado una vacuna efectiva. Sólo en los últimos cinco años, las cuatro principales cabeceras generalistas han perdido 103,32 millones de euros y su tirada se ha reducido en 521.453 ejemplares diarios.

A estas alturas del siglo XXI, con la prensa en papel en una incuestionable decadencia y con un largo historial de batallas perdidas con los diarios digitales -que, en algunos casos, ya tienen la misma capacidad de condicionar la agenda política y económica que la prensa escrita-, resulta llamativo escuchar el discurso anacrónico de ejecutivos como Juan Luis Cebrián, que no niegan la fuerza de internet y la oportunidad de negocio que supone para sus compañías, pero que observan con suspicacia y altivez a los periódicos que son nativos de la Red y no necesitan de la imprenta para difundir sus noticias.

En septiembre de 2015, durante un coloquio en el Hay Festival, el presidente de Prisa denunció que estos nuevos periódicos "no tengan respeto por la comprobación de fuentes" y, por tanto, atesoren menos credibilidad que las cabeceras tradicionales.

Entre todos los periódicos impresos se repartirán este año un total de 618,2 millones de euros, lo que supone 1,4 millones más que en 2015, pero 1.170 menos que en 2006.

Unos meses después, a las revelaciones que realizaron varios medios de comunicación sobre su vínculo indirecto con los Papeles de Panamá, las calificó como una campaña contra el Grupo Prisa. Como una "revolucioncita" contra un tótem del periodismo al que, curiosamente, los filtradores de la información del despacho de Mossack Fonseca no eligieron para difundir estos documentos. En realidad, no seleccionaron a ningún diario en papel.

Es innegable que las cabeceras tradicionales han realizado importantes esfuerzos durante los últimos años para tratar de adaptarse a los nuevos tiempos, condicionados -para bien y para mal- por internet, ese gigante intangible. De hecho, las dos cabeceras más leídas online son El Mundo y El País. Ahora bien, también es irrebatible que actualmente compiten con nuevos periódicos con una capacidad de influencia creciente y con una audiencia consolidada, lo que, sin duda, ha contribuido a agravar la crisis del papel.

Según la estimación de la empresa i2P, entre todos los periódicos impresos se repartirán este año un total de 618,2 millones de euros, lo que supone 1,4 millones más que en 2015, pero 1.170 menos que en 2006. Ese año, las empresas digitales del sector de la información ingresaron 212,8 millones de euros. En 2016, obtendrán 477,7 millones. El negocio de internet crece y el del papel merma.

Pérdidas de la prensa escrita
Pérdidas de la prensa escrita Javier Martínez

En los últimos cinco años, las cuatro grandes cabeceras generalistas han declarado pérdidas de más de 100 millones de euros. En el caso de El País, han sido de 12,77 millones, en el de El Mundo, de 44,45, en ABC, de 36,6; y en La Razón (en este caso, de 2011 a 2014), de 9,5.

La caída de su difusión ha sido tan constante como dramática en este tiempo. Sólo entre diciembre de 2011 y agosto de 2016, El País ha perdido 192.161 ejemplares diarios, por los 148.850 de El Mundo, los 137.002 de ABC y los 43.440 de La Razón. En total, 521.453 periódicos menos que se lanzan a la calle a diario. Basta con multiplicar este número por el precio de cada uno de ellos para hacerse una idea de la caída de la facturación que han sufrido estas empresas.

Pero no sólo las compañías editoras han sufrido los daños colaterales de la crisis del papel. Según el Libro Blanco de la Prensa, entre 2009 y 2013 desaparecieron casi 2.000 puntos de venta de prensa en España. Como escribió Antonio Caño el pasado marzo, "se puede dar ya por hecho que el hábito de la compra del periódico en el quiosco ha quedado reducido a una minoría. La mayoría de las personas, fundamentalmente los más jóvenes, buscan la información en otros soportes y la consumen de forma diferente". Eso también ha perjudicado a este sector.

La difusión de la prensa ha caído en 521.000 ejemplares en 5 años
La difusión de la prensa ha caído en 521.000 ejemplares en 5 años Javier Martínez

Las propias empresas responsables de estos periódicos -salvo La Razón- han aplicado varios Expedientes de Empleo durante los últimos años que han adelgazado sus redacciones hasta el extremo. Sólo entre 2011 y 2015, en 215 efectivos. "Somos el segundo periódico más vendido de España, pero desde principios del verano (cuando se aplicó el último ERE en Unidad Editorial, con plan de bajas incentivadas incluido) tenemos dificultades para cubrir determinados actos que tienen lugar fuera de Madrid", reconocía recientemente a Vozpópuli un miembro del diario El Mundo.

El máximo responsable de uno de estos periódicos lamentaba recientemente en una conversación informal la falta de unión que existe entre los editores, agrupados alrededor de una patronal (AEDE) cuyos miembros no han sido capaces de tomar medidas efectivas para paliar los males que azotan a la prensa escrita.

"Aquí confluyen los intereses de periódicos que venden 100.000 ejemplares cada día con los de otros de provincias que viven única y exclusivamente por la publicidad institucional de una Administración amiga. En las reuniones, desde hace años se pierde más el tiempo en hablar de propósitos que de soluciones efectivas. A veces, para colmo, nos embarcamos en batallas sin sentido por los intereses de unos y otros. Parece que nos estamos dejando morir", denunciaba.

Entre 2009 y 2013, desaparecieron casi 2.000 puntos de venta de prensa en España

El peso de los negocios de internet es cada vez mayor en la partida de ingresos de estas empresas, y ya supera el 30% de su facturación total. Pero, aún así y, por lo general, las ganancias de sus actividades en el mundo digital no compensan las pérdidas que genera el papel.

En este sentido, estos medios de comunicación juegan en desventaja con respecto a los nativos de la Red, con unas estructuras más reducidas y con unos costes de producción mucho menores. Existen algunas excepciones, claro, pero los proyectos faraónicos suelen ser víctimas tarde o temprano de la dictadura que establece la realidad. Que se lo digan a Cebrián, por ejemplo. O a alguno de los empresarios de la prensa digital, que quizá no tuvo en cuenta en su día que la rentabilidad por lector en internet es mucho menor de lo que tradicionalmente lo ha sido en papel. Pero bueno, eso es otro tema.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba