Medios

José Antonio Vera, acusado de firmar contratos para EFE con empresas y gobiernos dudosos

Los pactos impulsados con determinadas productoras audiovisuales o con gobiernos "poco o nada democráticos", como el de Kazajistán, han levantado una fuerte polémica en esta empresa pública, en la que se alerta de que los convenios con determinadas instituciones "atentan" contra el espíritu de una agencia que en 2015 recibirá 38 millones de euros del Estado.

El presidente de EFE, José Antonio Vera
El presidente de EFE, José Antonio Vera EFE

Los contratos que la Agencia EFE mantiene con empresas e instituciones en España y Sudamérica condicionan en muchos casos la información que se transmite desde sus delegaciones provinciales, autonómicas e internacionales, según denuncian empleados y responsables de algunos de sus centros de trabajo. Una parte de estos acuerdos obligan a realizar noticias “a la carta” que son más propias de los medios de comunicación que sobreviven bajo el paraguas de una Administración que de una agencia estatal que en su código de conducta incluye términos como “imparcialidad” o “credibilidad”. El principal receptor de estas acusaciones es su actual presidente, José Antonio Vera, a quien se culpa de consentir pactos con países como Kazajistán, que están muy lejos de respetar las reglas del juego democráticas. También de rubricar en los últimos meses varios convenios que hacen que EFE “se asemeje más a una agencia de comunicación que de información”.

La aportación que el Estado ha fijado para EFE en 2015 es de 38 millones de euros, una cantidad igual a la de 2014 que Vera sugirió que era insuficiente en una comparecencia el pasado octubre en el Congreso de los Diputados. Ciertamente, es muy inferior a la de rivales extranjeros como France Press (AFP), que recibirá de Francia 120 millones de euros durante este periodo, lo que dificulta, “o directamente imposibilita” la competición en iguales condiciones en muchas de sus delegaciones en el exterior.

Esto obliga a su dirección a buscar vías de negocio con las que aminorar unos números rojos en los que será muy difícil que esta empresa de la SEPI no incurra en 2015. Entre ellas, se encuentra la firma de acuerdos con instituciones y empresas “que condicionan el trabajo de los periodistas y van en contra de los principios de rigor y objetividad que se exigen en esta agencia”, apuntan estos informadores.

Vera ha sido acusado de ocultar información "importante" de contratos como el que EFE mantiene con Secuoya o con Natcom

El que más críticas ha desatado en los último meses es el convenio que han impulsado EFE y Kazajistán, una exrepública soviética que, lejos de afrontar la transición hacia la democracia tras la caída de la URSS, mantuvo en el poder a Nursultán Nazarbáyeb, quien desde 1991 implantó un régimen personalista sobre el que constantemente han pendido las sombras del nepotismo y la corrupción. “EFE debería informar de la situación de este país y de su problemática política con total objetividad. ¿Pretenden hacernos creer que el firmar un contrato para promocionar las bondades de este país no repercutirá en la forma de contar lo que allí sucede?”, aseguran fuentes de la sede central de EFE.

Información a la carta

Desde una delegación internacional de la agencia, concretan que varios de estos convenios obligan a los periodistas a elaborar “información a la carta”, solicitada expresamente por la entidad con la que se alcanza el acuerdo de colaboración. “En Sudamérica, es habitual que determinados ministerios quieran promocionar sus acciones más allá de sus fronteras. Por eso, algunos se acercan a EFE y firman contratos que obligan a realizar la cobertura de un número determinado de actividades que la propia institución propone”, detallan estos informadores, que lamentan que esta situación haya situado a la primera agencia de información en español del mundo a la altura de la "prensa local que vive al amparo de la publicidad institucional".

¿Qué ocurre si los actos que se cubren no resultan de interés informativo? “Se hacen (de) igual (forma)”, aunque eso condicione la jornada de unas delegaciones internacionales que, en muchos casos, cuentan con “escasez de personal”, manifiestan estas fuentes que, sin embargo, reconocen que la inyección de este dinero institucional resulta fundamental para cuadrar las cuentas de las plazas que mantiene EFE en varios países, ante la escasa aportación anual que recogen los Presupuestos Generales del Estado (PGE).

Los representantes de los trabajadores de esta empresa pública también consideran que Vera les oculta información “importante” sobre los contratos que se mantiene en el exterior con productoras como Secuoya -competidor en el terreno audiovisual y de la que fue consejero Miguel Ángel Rodríguez (PP)- o Natcom. También denuncian la política de contrataciones y nombramientos seguida por el presidente en el exterior, la cual “ha beneficiado a algunos de sus hombres más cercanos” y se ha realizado incumpliendo los dictados del Estatuto de Redacción, concluyen.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba