Tecnología

Apple MacBook: ¿nace el nuevo ordenador portátil?

Sólo Apple sabe cómo remover los pilares de la tecnología. En los últimos años lo ha hecho con los iMac, con el MacBook Air, con el iPod, el iPhone, iPad... Acaba de presentar un ordenador portátil que, en función de sus dimensiones, teclado y conectividad física, si no es revolucionario, al menos da un nuevo giro al concepto. La idea suena muy bien, pero tiene sus sombras.

Fiel a su espíritu minimalista, el nuevo portátil de Apple se llama MacBook a secas, para qué darle más vueltas. Presenta un grosor y peso aún menores que los ya de por sí mínimos del MacBook Air: 13,1 milímetros (un 24 % menos que el Air de 11”) y sólo 900 gramos (casi 100 gramos menos). Cifras tan impactantes que quizá animan a compáralo más objetivamente con el iPad Air.

Cuenta con una pantalla de 12” -0,88 milímetros de grosor, la más fina jamás utilizada en un portátil de Apple- de tecnología Retina. Tiene unas proporciones de 16:10 y también consume hasta un 30% menos que las pantallas Retina de los portátiles Mac actuales, ofreciendo, sin embargo, el mismo nivel de brillo.

El teclado es más fino gracias a un nuevo mecanismo de mariposa.

El teclado completo (un 34% más fino que el del Air) ocupa toda la franja horizontal del soporte inferior, sin apenas metal por los lados. Por lo visto, los ingenieros de la compañía han tenido que sudar lo suyo para instalar unas teclas sobre una base de tan exiguo grosor. Lo han conseguido gracias a un nuevo mecanismo de mariposa que, además, es hasta cuatro veces más estable (Apple dixit) en comparación con otros. Cada tecla lleva retroiluminación LED individual de luminosidad calibrada.

Junto al teclado, el touchpad de toda la vida, rebautizado por Apple como Trackpad ForceTouch, que ofrece nuevas prestaciones en función del número de toques, gestos y presión que ejerzas sobre él.

Efectivamente, todo el MacBook está hecho en metal excepto los componentes propios de pantalla y teclas. La carcasa, disponible en plateado, gris y dorado, es de tipo unibody (una pieza).

En cuanto al procesador, es el vilipendiado por muchos Intel Core M, suficiente para un uso del ordenador estándar, pero poco aconsejable cuando se ejecutan aplicaciones o videojuegos que precisan muchos recursos.

Otra curiosidad del MacBook es que su placa base es un 67% más pequeña que la del MacBook Air de 11 pulgadas. Carece de piezas móviles, ventilador y ranuras de ventilación.

Apple presume de que su nueva criatura es el portátil de su categoría que menos consume y, además, ofrece una gran autonomía: según las cifras declaradas, a falta de confirmarlas, llega a las 9 horas de navegación web inalámbrica y hasta 10 horas de reproducción de películas con iTunes.

Su detalle discutible

Tales estrecheces generales han generado daños colaterales. El primero se refiere a los puertos de conexión; el segundo, al precio del equipo. Así, el MacBook sólo presenta dos puertos de conexión: uno para los auriculares y otro para todo lo demás (y cuando decimos todo, es todo). Este segundo se llama USB-C y es un nuevo estándar en la industria. Pertenece a la especificación USB 3.1, concretada en agosto de 2014 y aprobada formalmente el 27 de febrero de este año (la presentación del MacBook fue el 9 de marzo).

Tiene unas dimensiones y forma incompatibles con cualquier otro conector que tengas por casa; es tres veces menor que un puerto USB tradicional. Una de sus ventajas es que es reversible, de manera que podrás conectarlo sin mirar; otra, que mediante el mismo cable y puerto pueden circular imágenes, vídeos, datos, audio y, atención, energía.

El nuevo USB-C de Mac es multidisciplinar.

En suma, que el nuevo estándar USB -C aplicado en el MacBook es multidisciplinar: admite una superdotada recarga de la batería, puede transferir datos de estándar USB 3.1 hasta 5 Gb/s y también ejerce de conector DisplayPort 1.2, todo ello con un único conector.

Tal es la novedad que, de momento, el USB-C por sí solo apenas sirve para recargar la batería del MacBook, porque para el resto de tareas de transmisión, como por ejemplo enchufarle un pendrive, precisa un adaptador: de USB-C a USB (19 euros), de USB-C a AV digital (89 euros), etc. (Adivina quién te lo vende). Y eso de que cuelgue un adaptador…

¿Esta apuesta por unificar puertos y desterrar los omnipresentes USB y HDMI es un acto de valentía por parte de Apple o quizá un disparo en el pie? Es su línea, recuerda que los primeros portátiles que despreciaron los disquetes y más tarde los CDs tenían la marca de la manzana. Si alguien sabe crear tendencia, es Apple.

El nuevo MacBook se pondrá a la venta el viernes 10 de abril, con un precio inicial de 1.449 euros. Los alardes de ingeniería tienen un precio.


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