Gourmet

Once vermuts en Madrid: la calidad está por encima de las modas

Chulos, hipsters, ‘gatos madrileños’, curiosos, decadentes o vividores: el vermut está por encima de las modas. Una serie de acciones de marketing y la necesidad de nuevos productos en la barra de bares de siempre han servido para relanzar un producto que nos recuerda a esas tabernas de siempre, que buscan sabores eternos. Visitamos algunas de las direcciones imprescindibles en Madrid. ¡Salud!

 Casa Maravillas

Por alguna razón, el vermut parece asociado a cierta clase de casticismo madrileño. Si eso es cierto entonces la Casa Maravillas, que parece la perfecta heredera de décadas de tradición tabernera en corazón de la capital, tiene el futuro garantizado pese a su veteranía. Olor a madera, aperitivo y grifo helado, el local sito en Malasaña es ideal para picar algo o pasar un rato de dulce aperitivo con sabor a vino (Manuela Malasaña, 13 - 914 48 82 59).

La Fama del Vermut

Aparcamos en la calle Andrés Mellado con la boca seca. Todos los caminos parecen llevarnos a La Fama del Vermut, que nos permite acompañar el fresco olor a hierbas del destilado con un buen cazón o una dosis de mejillones, no en vano se le conoce también como La mejillonería. Atención a la presencia constante de estudiantes, por la cercanía a Ciudad Universitaria. Ellos son como los camioneros en la carretera profunda: si ellos están ahí, por algo será (Andres Mellado, 90 - 915 43 57 44).

La Botillería de Maxi

Vámonos a la Cava Alta con la cuchara en alto. La Botillería de Maxi no es una serie de Telecinco, pero podría: carne, torrezno y torrijas se apelotonan en nuestro agradecido estómago y piden a gritos que las reguemos con un buen y aromático vermut rojo. Si quieren una dosis de historia, también la tenemos: fundado en 1966 por Gregorio Márquez, el local trasladó su actividad del no menos popular Móstoles al Madrid de los Austrias, sellando una trayectoria de éxito fuera y dentro de la capital (Cava Alta, 4 - 913 65 12 49).

Bodegas Casas

Debería figurar en toda guía de tabernas que se precie de serlo. Sus secretos se vienen destilando desde su fundación en 1924 por Saturnino Casas, un pastor de ovejas con alguna inquietud más aparte del cuidado cuadrúpedo. Y en ello tienen algo que ver sus grifos, los mismos que cuando comenzaron, y sus vasos, que contribuyen a refrescar el vermut de Reus. Atención a sus conservas, las verdaderas señoras del lugar (Avenida de la Ciudad de Barcelona, 23 - 914 33 76 26).

Desengaño, 13

Es imposible que nos engañen en un local cuyo nombre contiene en sí mismo la dirección no. Eso mismo puede decirse de este restaurante cerca de Gran Vía donde lo casero y lo hipster se dan la mano, y en el que el queso, el carpaccio y la comida casera se aderezan con el oscuro, dulce y aromático líquido elemento que aquí reivindicamos (Desengaño, 13 - 915 32 80 87).

El circo de las tapas

Volvemos a Malasaña y la Corredera Baja de San Pablo para trazar una conexión que hasta ahora se nos había pasado: una buena cuña de tortilla de patata y vermut de grifo Yzaguirre, familia con más de cien años de tradición en el vermut de grifo tipical spanish, capaz con semejante combinación de sumir al hipster en la mayor explosión de sabor vintage imaginada (C/ Corredera Baja de San Pablo, 21).

La taberna de corps

Y qué mejor que tener todo esto, pero al aire libre. En la habitualmente despejada Plaza de la Guardia de Corps tenemos aún más (enormes) tapas y vermuts en un local de dos enormes pisos aptos en el que el barbudo hipster se mezcla con el señor de toda la vida. Esta vez fíjense en los precios, y vuelvan... (Plaza Guardias De Corps 1 - 915 47 53 27).

Taberna la Concha

La ubicación de este local en el Madrid de los Austrias marca la vida del bar. Turistas, vecinos, municipales o curiosos: todos tienen un hueco para parar en esta taberna. Francisco y su equipo han hecho del vermut casi un ritual. Buenas dosis por 2,50 euros con una excelente ensaladilla rusa y muy buenas aceitunas (Cava Baja 7 - 616 91 06 71).

Bodegas Ángel Sierra

Cuando alguien puede presumir de haber abierto este local en 1908, gran parte del trabajo ya está hecho. Ante todo estamos en un lugar bonito, con esos mostradores que absorben los olores, ese reloj que marca las horas pero que no tiene prisas y unos espejos biselados que reflejan la silueta de las botellas más antiguas. La esquina de este bar es el lugar perfecto para iniciar una ruta por la zona de Chueca (Gravina, 11).

Bodegas Rosell

Güiris despistados, parejitas jóvenes, parroquianos fieles que vienen a diario desde hace décadas… El hecho de que esté tan cerquita de Atocha, hace que la clientela sea de lo más heterogéneo. En un dibujo de su fachada centenaria (van por la cuarta generación) ya nos adelanta lo que nos espera dentro: una señora muy engalanada junto a la frase: ”Exquisito vermouth”. En concreto se trata de vermut de grifo Izaguirre, que se sirve siempre en vaso de caña con dos piedras de hielo, una guinda y un trozo de naranja. Al tinto de verano también le añaden una gotita (a no ser que el cliente pida lo contrario) y un poquito de sifón. El precio,1,60 euros, da derecho a tapa: patatas con mejillones o con bacalao son dos de las más habituales(General Lacy, 14 - 914 67 84 58).

La Vermutería Pop Up

Si hay una iniciativa que en los últimos meses se ha convertido en la referencia trendy del vermut en Madrid, esa es la de La Vermutería Pop Up. Aquí no es posible dar una dirección, ya que cada semana cambian de sitio. ¿La idea? Combinar diferentes marcas de vermut artesanal con sabrosas tapas y música guatequera en espacios culturales o artísticos, además de en bares. La próxima cita tendrá lugar este domingo en la taberna Amor de Madre de la malasañera calle de San Joaquín con vermut Zecchini.


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