Gourmet

Carlos Moro en Tierra de Toro

Recorrer el Duero en las cercanías de Toro con el presidente del grupo Matarromera tiene un punto de emoción. Su apuesta por la tecnología y la integración del viñedo como una pieza del paisaje le ha llevado a crear un pequeño paraíso entre las colinas cercanas al valle de Guareña. Las tierras de Toro, del Pan y de Campos guardan la esencia de un nuevo tipo de turismo.

Toro transmite algo especial cada vez que se viene. Aquí el Duero se vuelve muy salvaje.

Carlos Moro: Me parece un lugar muy especial. De todas las bodegas que tiene el grupo Matarromera, creo que la bodega de Cyan es la que mejor integra la filosofía del grupo. Tiene 100 hectáreas, de las que solo usamos para viñedo poco más del 50 %. El resto es una simbiosis natural de pinar, olivos y plantas aromáticas. Por eso me gusta tanto venir y pasear por los caminos que delimitan los usos del suelo.

¿Qué tiene la tierra de Toro que da unos vinos tan especiales?

C.M.: Evidentemente, su uva, la tinta de Toro. Es una uva cargada de personalidad, de historia, y eso se nota. Aquí tenemos la suerte de disponer de dos hectáreas de uva pre-filoxérica.  En el viñedo de finales del siglo pasado hemos introducido cambios técnicos para un mejor cuidado del producto. Además, los vinos Cyan que elaboramos se hacen con un más de un 90% de nuestra propia uva. Es una uva que soporta muy bien el clima tan duro de la zona, con inviernos muy fríos y veranos tórridos

¿Sigue gustando tanto en Estados Unidos?

C.M.: Es cierto. Estos vinos tan poderosos se adaptan mejor a los mercados americanos y canadienses, que a los mercados asiáticos, donde hay otra cultura enológica.

¿Hay mucha gente que viene aquí simplemente por el paisaje?

C.M.: Realmente es maravilloso. Estas suaves colinas, esta mezcla de paisajes… lo convierten en uno de los lugares más atractivos de Castilla y León. Además, siempre hay pueblos semiolvidados que guardan la esencia de la zona.

¿Por qué esta pasión por los olivos?

C.M.: Por un lado empresarial, por me interesa mucho el mundo del aceite y creo que es un producto que se va a valorar mucho más en los próximos años. Por otro, también, estoy muy interesado en el valor conservacionista, ecológico, para poder recuperar cultivos y productos que habían quedado un tanto olvidados en la zona. El olivo es un buen ejemplo y nuestra almazara en Medina del Campo es un buen ejemplo

No parece fácil esta apuesta empresarial.

C.M.: Por supuesto que no. Hay una importante inversión en I+D y muchas dosis de ilusión. En cualquier producto son muchos los detalles. Todo es importante, desde traer la electricidad a una bodega hasta decidir qué tipo de olivo se adapta mejor al terreno. Influyen muchos elementos. Parece mentira, pero una simple báscula mejora mucho el resultado de una vendimia. La tecnología es tiempo y el tiempo es calidad.

¿No está el Duero poco explotado turísticamente?

C.M.: El Duero puede ser un valor para el turismo en Castilla y León. Desde su nacimiento hasta su paso a Portugal contiene todos los elementos necesarios para un destino perfecto. Castillos, catedrales, quesos, vinos y unos pueblos estupendos.

¿Qué podríamos hacer para promocionar el turismo en la zona?

C.M.: Lo primero apostar por la calidad y, al mismo tiempo, darlo a conocer mejor. Siempre se encuentran cosas nuevas. Me encanta ir desde nuestra bodega de Cyan a nuestra bodega de Emina en Medina del Campo por esas carreteras poco transitadas paralelas al río Duero y atravesar los pueblos que son un patrimonio casi secretos, como Nava del Rey, Alaejos, Castronuño…

¿Sigue siendo tan aficionado a los quesos de la zona?

C.M.: Los quesos siempre son mi debilidad. Ya en 1982 escribí un libro sobre los Quesos de Castilla la Vieja y León (Editorial Agrícola). Posteriormente elaboré dos libros más sobre los quesos de España. Es un producto que me fascina, pero empresarialmente me parece muy delicado por su comercialización.

¿Qué vino puede recomendarnos con un queso de oveja de la zona?

C.M.: Creo que el Cyan Pago de la Calera es una recomendación perfecta, por ser un vino carnoso, untuoso, sutil y elegante. Por supuesto, es necesario acompañarlo con buen pan de la tierra.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba