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Cristina Cifuentes: “Tengo cinco tatuajes”

Aunque ya apriete el calor, las revistas no se toman vacaciones. Mucho bañador, mucho bikini y mucha playa, pero también delegadas del Gobierno, actrices del destape, cantantes, actores y hasta nuestra ‘Terelu Deluxe’. ¡Viva el verano!

El quiosco.
El quiosco.

Antonia San Juan: “Ya no quería ser Estela Reynolds”. ¿Quién no ha pedido un ‘whiskito cortito’ en la barra de su bar favorito o ha presumido de que Fernando Esteso le chupó un pezón? Estela Reynolds ha creado escuela y ahora todos queremos ser actrices del destape, pero el personaje ya no podía dar más de sí. Antonia San Juan debe de estar aburrida ya de que la llamen Estela por la calle, así que ha decidido colgar la peluca y empezar un nuevo trabajo. Y nos sabe mal, pero lo entendemos. Ya le pasó con la Agrado de Todo sobre mi madre y le ha vuelto a pasar otra vez con La que se avecina. Antonia, dinos el truco, ¡nosotros también queremos triunfar! ¿Y podemos cambiar a Fernando Esteso por Quim Guitérrez? (Diez Minutos)

Cristina Cifuentes: “Tengo cinco tatuajes”. ¿Cómo se les queda el cuerpo al ver escrito el nombre 'Cristina Cifuentes' en esta sección? Sí, amigos y amigas, los políticos también son personajes del corazón. Un corazón menos divertido y más correcto, pero crónica rosa al fin y al cabo -¿qué diferencia hay entre el Deluxe y las tertulias políticas de LaSexta? Ninguna, a todos les gusta discutir y gritar más de lo que toca-. La delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid es toda una rebelde. Nuestra Lindsay Lohan de la política, nuestra Britney Spears del PP, tiene cinco tatuajes y no se corta en enseñarlos. Tampoco es que sean calaveras con lenguas de serpiente, no se asusten. Lo suyo son más soles y estrellitas. ¡Ay, Cristina, que como te pases te acabarán quitando de las listas! (Diez Minutos)

Juan Magán: “Jamás se me borrará el momento en que nacieron mis tres hijos”. A ver, a ver, ¿hemos leído bien? Sí, hemos leído bien. ¿Pero cómo se le van a olvidar los nacimientos de sus hijos a alguien? De acuerdo, la música de Juan Magán puede afectar al cerebro, pero de ahí a borrar los momentos más importantes de su vida hay un gran paso. Pero, claro, si les digo que lo que no puede faltar en el armario del cantante es un chándal, igual ya lo entienden todo. Y eso no es todo. “Soy bastante visionario, trato de marcar mi propia tendencia porque no me gusta seguir la moda”. ¿Visionario? ¿Chándal? ¿En serio? Que alguien le diga a este chico que está muy equivocado (Diez Minutos)

Leo DiCaprio, días de playa y sol. ¿Quieren saber todo lo que no hay que hacer en la playa? Leo DiCaprio les da una lección magistral. Primero, el actor se ha abandonado mucho y ya no es aquel chico delgadito que triunfó en Titanic. Ahora, Leo luce unas lorcitas seductoras, que trata de disimular una toalla, pero vamos, ni así. Segundo, para que no se le moje el pelo, el actor opta por un topito en todo lo alto de la cabeza, pero ni lo consigue. ¿Qué será lo próximo? ¿Una redecilla? ¿Un gorro de baño? Tercero, ser uno de los actores mejor pagados de Hollywood se ve que no es suficiente para comprarse toallas de baño, así que Leo lleva una blanca de ducha. ¡Cómo se nota que no tiene que barrer la arenilla de casa! Y cuarto -y este es bueno-, si Leo puede seducir a las mejores modelos del mundo con ese cuerpo, ¡nosotros también podemos! (Semana)

Amaya y amén. Estamos muy, muy preocupados por Amaia Montero. Bueno, de hecho no estamos seguros ni de que sea ella. La cantante ha decidido dejar a la naturaleza seguir su curso y se ha abandonado a los placeres de la carne. Y no, no hablamos de sexo, sino de comida pura y dura. Amaia ha acudido esta semana a hacerse unos tratamientos de belleza con tan mala pata que los fotógrafos la pillaron mientras se fumaba un cigarrito en el patio. Amaia, por favor, habla con Terelu para que te dé el mail de su novio y te ponga en forma, porque esto no puede ser. ¿Cómo va a afrontar la presentación de su nuevo disco con estos kilos? Dios, ¡qué mala es la ansiedad! (Cuore)

Adriana Ugarte. Tiempo de sonreír al amor. ¡Hasta aquí! ¡Hasta aquí! ¡Ya no podemos más! Qué termina de una vez la moda de los selfies, que se nos está yendo de las manos. La actriz Adriana Ugarte y su novio no tienen vergüenza y se han dedicado a hacerse fotos con narices de payaso en plena calle. ¿Pero por qué tenemos que asistir a esta tortura? ¿Qué necesidad tenemos? ¡Ninguna! Cuando se cansaron de hacer el payaso, nunca mejor dicho, pasaron a meterse mano como si se les fuera la vida en ello. En serio, Adriana, relájate un poco, que este ritmo no se puede mantener. Unas vacaciones, unos días en un spa, una casa rural en un pueblo de Extremadura, cualquier cosa antes de volver a las narices de payaso (¡Hola!)

Réquiem por el Terelu Deluxe.Sí, queridos tereluliebers, nuestra colaboradora y presentadora más querida ha perdido su silla veraniega. Y la ha perdido de la peor forma. El viernes pasado María Patiño se hizo cargo de la sustitución del Deluxe y salió victoriosa. Tras unos primeros nervios, la periodista se acomodó en la silla y parece que ya no la van a mover. Pero, ¿y Terelu? ¿Es que nadie va a pensar en Terelu? Seguro que la presentadora ha echado a perder la dieta por la depresión. Con estos sustos no se puede adelgazar. Juntemos nuestras fuerzas y reclamemos el trono de vuelta para nuestra reina del corazón. Pero hagámoslo pronto, antes de que se arrepienta y acabe fichando por Televisión Española para presentar las galas de José Luis Moreno. Ay, Terelu, en nuestro corazón siempre serás la presentadora estrella.

Esta semana, nuestro querido Jorge Javier, que ya está de vacaciones televisivas nos habla de... ¿la menopausia? Sí, apreciados lectores de Marabilias, nunca imaginamos que esa palabra acabaría escrita en el diario más glamuroso del papel couché, pero ahí va: “El sábado me presenté en Barcelona para almorzar con mi familia y Ana empezó a abanicarse con la carta del menú porque me confesó que estaba a punto de pasar la menopausia. Al ratito apareció un camarero y, al ver a mi hermana tan sofocada, le preguntó si quería que subieran el aire. “Sí, por favor”, respondió ella. “Mejor -comenzó a rematar mi madre-. Es que ya está empezando con los calores... Con los calores de la edad”. Mi hermana y yo no sabíamos dónde meternos”. Jorge, con ese calor, ¿no sería más productivo hablar de hombres en bañador? Como se nota que todavía no se ha acostumbrado al tiempo libre y al verano. ¿Le veremos luciendo encantos en la playa como Paz Padilla? ¡Ojalá! (Lecturas)


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