El reportaje de Vanity Fair comienza describiendo así la llegada a la casa de Miguel Bosé: “Se abren las puertas de un búnker blindado, hermético, y cinco enormes san bernardos sueltos se abalanzan, revolucionados. A lo lejos, más perros y gallinas”. En interior es “diáfano, cálido, compuesto por distintos ambientes nada minimalistas, llenos de libros organizados por categorías (todos ellos subrayados, leídos), máscaras africanas, cerámica (los platos pintados por Picasso que éste intercambiaba con Miguel de niño por un dibujo suyo), cuadros (desde taurinos a cubistas), y contrasta con un exterior con trazo frío de arquitecto, hormigón y cristal”.

De todos es sabido el rechazo de Miguel Bosé a hablar con la prensa. Incluso la propia periodista deja constancia de que el tema de sus hijos está prohibido y le haría salir de sus casillas. El cantante no es nada accesible y menos a que se le pregunten aspectos relacionados con su vida personal. En el año 2011, nos sorprendía publicando a través de las redes sociales la noticia de que tenía dos hijos. Dos años después, confesaba a la revista Shangay Express que no tenía dos, sino nada menos que cuatro hijos: “A los siete meses de nacer Diego y Tadeo llegaron otros mellizos, Ivo y Telmo. Muy poca gente lo sabía”.

Según publicaron algunos medios, el querer llevar una vida familiar tranquila y en el anonimato, podrían haberle llevado a trasladarse a Panamá, donde estaría residiendo en un apartamento en una zona muy lujosa de reciente construcción donde hay seguridad privada. Ya viva en Madrid como en el país centroamericano, siempre busca lo mismo: alejarse del mundanal ruido y recluirse en su propia burbuja. Algo que tendía a hacer también el fallecido Michael Jackson.

Miguel y Bosé, dos personalidades diferentes que se llevan "fatal"

La imagen y el aspecto de Miguel en su casa son muy diferentes a la que nos tiene acostumbrados. El cantante recibe a la periodista con chándal, deportivas y con cazadora térmica. Como él mismo declara: “La diferencia entre Miguel y Bosé la marca precisamente la frontera que es la puerta de esta casa”, y añadía: “Una vez que estoy dentro soy un hombre con una existencia low profile, aburrida. Vivo en un mundo muy pequeño, restringido. Bosé ocupa el 98 por ciento de mi vida, del que se conoce casi todo. De Miguel no, se protege mucho. Bosé es un loco desbocado pero necesita el orden de Miguel. Y Miguel necesita a Bosé porque paga las facturas”. En la revista ¡Hola! también hablaba de esta doble personalidad: “Miguel es un tipo aburrido y Bosé es un demente”. Bosé jamás entra en casa y Miguel jamás sale de ella”. Ambos se llevan “fatal”.

El cantante suele levantarse muy temprano desde que es padre de cuatro hijos, Diego y Tadeo, que cumplen en marzo 4 años y los mellizos Ivo y Telmo, de 3 años y medio, todos fruto de vientres de alquiler. Trata de atender a todos sus compromisos profesionales por la mañana para poder dedicar el resto del día a sus vástagos. Segúna segura, ellos han cambiado totalmente su carrera profesional. Incluso en unas declaraciones llegaba a manifestar: "Cuando descubrí el amor de padre, me di cuenta de que nunca me había enamorado".

En una entrevista a un diario de Puerto Rico, durante su estancia allí, declaraba: “Antes era capaz de quedarme fuera de casa seis semanas, siete semanas, no volver. No tenía ninguna atadura y ahora si estoy más de 10 días me muero de la pena. Una pena multiplicada por cuatro, tengo que verles. En la manera de componer por lo menos no percibo un cambio. También es verdad que ese es territorio Bosé y Bosé es otra cosa. Bosé cuando entra en Bosé no se acuerda ni de su familia. Su familia es otra, es la gente, la gente de la carretera, su equipo. La familia de Miguel son cuatro hijos, una casa”, aseguró. 

Miguel Bosé conoció la posibilidad de tener a sus hijos mediante vientre de alquiler a través de su amigo Ricky Martin. Antes no conocía esta opción: “No sabía que existía esa manera, el vientre de madre subrogada, porque estaba yendo vía adopción. No sé por qué uno que investiga tanto como yo, no sabía de eso. Quizá es porque como en Europa no está legislado en muchos países, en fin no existe, entonces uno nunca piensa que a lo mejor pueda existir”. Un tema que ha vuelto a cobrar actualidad después de las polémicas declaraciones de los diseñadores Dolce & Gabbana.

El cantante no se despega del maquillaje

Siempre ha sido un transgresor en su modo de vida y en su vestimenta. En la entrevista con Vanity Fair, el cantante relata como cuando era joven le escupieron por la Gran Vía por llevar pantalones blancos, que en España aún no habían llegado, y cabello largo. O recuerda como un día llegó "directo de Londres a una cacería de mi padre. Yo iba con zapatos de alza y fue un shock”. La ciudad londinense cambió por completo a Miguel: “Londres fue la apertura en todos los sentidos. Llegamos en pleno gay power, en pleno glam.Los chicos éramos chicas, totalmente afeminados; y las chicas, chicos. Nos maquillábamos, nos depilábamos las cejas”. Quién diría que el cantante, cuando era pequeño, quería ser oceanógrafo.

Con el paso de los años, el pintarse el rostro, sobre todo lso ojos, ha vuelto a ser uno de los rasgos característicos de Miguel Bosé. Más bien ahora no se despega de su maquillaje: “Hay tres cosas que los hombres hemos perdido y de las que os habéis apropiado las mujeres: las joyas, que se han llevado en todas las civilizaciones y que yo uso mucho, el maquillaje y la falda, ambos usados históricamente por el hombre”, señala a Vanity Fair.

Un Miguel Bosé muy diferente a sus inicios

La revista recopila varias declaraciones de personas cercanas a Miguel Bosé como el escritor Javier Moro, uno de los grandes amigos de la infancia, que recuerda que “salía con las chicas más guapas de la clase, en el Liceo, pero también que los niños se metían con él, sufría mobbing por ser diferente y excéntrico. Pero se vengó con la fama. Somosaguas era el único lugar de España donde no sentíamos asfixia”. Cuenta Moro cómo la casa de los Bosé siempre estaba abierta de par en par y podía aparecer de repente por allí, desde Orson Welles a su padrino, Luchino Visconti. También destaca cómo hace años Miguel era una persona muy generosa y muchos abusaron de ello: “Prestaba dinero a nuestros conocidos y no se lo devolvían, creían que como era Bosé no lo necesitaba, le sablearon de lo lindo por confiado, por buena gente”.

La revista recoge además unas declaraciones del director José Luis Lozano que dejan entrever la relación tan intensa que hubo entre Toni Cantó y el cantante: “De la mano de Miguel vino el protagonista, Toni Cantó, quien no había hecho nada aún, un anuncio de salchichas creo recordar, pero a la vista está que la química entre ambos funcionó” y añadía: “Fui testigo casual de un hombre enamorado hasta las trancas en ese periodo de su vida. ¡Y yo que creía que los ídolos no tenían corazón! Este sí”.

Su último disco Amo tiene una canción con un título polémico Sí se puede

Ahora Miguel Bosé se encuentra promocionando su último disco Amo, una de las canciones, Sí se puede, parece ser un guiño al partido político Podemos, ya que coincide con el lema que lleva por bandera. Aunque el cantante asegura que la creó antes de que apareciese Podemos, se trata de una canción de protesta contra el sistema. Sin embargo, sí que ha manifestado su apoyo al partido porque “es tiempo de cambiar drásticamente”. El cantante ofrece Podemos, UPyD y Ciudadanos como alternativas a las opciones tradicionales.

La gira de conciertos Amo tour empieza en mayo. Llegará a España el 20 de junio después de su arranque en México. Valencia será la primera gran plaza nacional en la que se estrene Amo tour. La siguiente es Madrid el 25 de junio y después recorrerá otras ciudades de la península. 


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