Gente

Y tú, ¿estás embarazada de Alberto Isla?

Cuando menos lo esperábamos, España asiste perpleja al renacimiento de una figura que ya teníamos olvidada: el semental. Las peripecias rocieras de un joven dispuesto a inseminar a cuantas jóvenes se crucen en su camino ha llenado horas y páginas de la crónica social veraniega y parece que va a seguir haciéndolo a lo largo de la temporada otoño-invierno. Y no piensen que queremos hacer saltar las alarmas pero, ¿están seguros de no estar embarazados de Alberto Isla? Ahora mismo, no hay nadie a salvo.

Caía la noche en el madrileño Bingo Las Vegas, destino favorito de parte de los colaboradores estrella de Mediaset -y de algún otro famoso más-, cuando un joven se situaba frente a las cámaras, dispuesto a negar un nuevo supuesto embarazo que reclamaba su comprensión como padre. Ese joven se llama Alberto Isla y, lo crean o no, puede tener tres hijos a su cargo con tan solo veintipocos años. La juventud no sabe lo que son los preservativos. Eso es lo único que podemos sacar en claro. Y no nos juzguen mal. Nunca diremos nada si se trata de un hijo querido y buscado. Son mayores de edad y aunque nos pueda parecer que no es el momento -pero eso nos lo parece a nosotros, que no tenemos nada que ver con el asunto-, ellos son libres para decidir. El problema es que parece que todos estos embarazos tienen poco de previsión y mucho de error de cálculo. ¿Qué error? ¿Volvemos a la época del 'Póntelo, pónselo'? Parece que sí. En fin.

Alberto Isla quiere ser un Don Juan sin conseguirlo. No es más que un joven que tontea con todas -como cualquier otro joven-, un postadolescente al que se le va la mano en el Whatsapp y dice lo que no hay que decir, o lo que otros creen que no debe decir -como nos ocurre a los demás, que hace mucho que pasamos los veinte-, un 'ni-ni' que ha dejado tal condición para convertirse en imagen de un bingo. El sueño de todo joven, ¿no?

Alberto podría estar día tras día vendiendo exclusivas pero no lo hace, y los demás le aplauden por ello. ¿Con qué motivo? Hemos vivido años, décadas, alabando el título de madre coraje de Belén Esteban en televisión, de silla en silla, de plató en plató, ¿y ahora nos felicitamos porque un muchacho no cobra? ¿Qué mérito tiene no cobrar? Lo difícil debería ser obtener beneficios, como nos ocurre al resto de los mortales, ¿no? Ricemos el rizo. Cobremos por decir que un muchacho no cobra. Mordisqueemos la mano que nos da de comer.

Un drama propio de una telenovela

El Rodolfo Valentino de Sanlúcar de Barrameda apareció de la mano de Chabelita, hija de Isabel Pantoja, cuando ésta cumplió la mayoría de edad. Alberto, ese joven de mirada húmeda y pecho hirsuto, se erigía como padre de la criatura que se esperaba en el clan Pantoja y, de paso, como origen del mal que iba a ceñirse sobre la familia. Madres despechadas, hermanos entrometidos, hijas a la fuga y novios culpables. Todo muy propio de un biopic que está tardando mucho en llegar. Pero el drama no hacía más que comenzar. Se descubría que Alberto había tenido un hijo -presunto hasta que las pruebas de paternidad demuestren lo contrario- con otra joven y que podía tener otro en camino debido a un encuentro breve en un coche a altas horas de la madrugada -la joven no se bajó al pilón, remataron desde las sillas del Deluxe, como si de una película de Mariano Ozores se tratara-.

Alberto Isla ha llegado a España a incrementar la tasa de natalidad del país. Alberto Isla está dispuesto a inseminar a toda mujer que se cruce en su camino. La próxima puede ser usted, simpática lectora que está recorriendo estas líneas. De hecho, puede que esté ya embarazada de Alberto Isla y todavía no lo sepa.

¿Y si Alberto Isla es la tan buscada paloma de la Biblia? ¿Y si no es más que Dios reencarnado en cuerpo terrenal? Por el momento podemos afirmar que Alberto tiene un hijo reconocido y otros dos presuntos, pero con el paso de los días, esta cifra puede incrementarse exponencialmente. No queremos crear alarma social, ya lo hemos dicho, pero, tengan cuidado. Tomen precauciones. Todas las que tengan al alcance de su mano. Una vida puede estar creciendo en su interior.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba