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Dani Rovira se está jugando que las marcas no le contraten

Dani Rovira tenía este jueves una cita pendiente con una marca de helados para la que había protagonizado un anuncio. El actor se limitó a hacer acto de presencia y no concedió ninguna entrevista a los medios que habíamos sido citados, dejando en evidencia una vez más la tensa relación que tiene con la prensa.

Dani Rovira sigue con su mala relación con la prensa pero también con las marcas que le contratan (Cordon Press).
Dani Rovira sigue con su mala relación con la prensa pero también con las marcas que le contratan (Cordon Press).

No sabemos cómo era el actor y humorista antes de protagonizar Ocho apellidos vascos, la película que le encumbró a la fama y por la que despuntó en todos los ámbitos, ya sea en el mundo de la interpretación -que le ha llevado a estrenar hace unos días Ahora o nunca- como en el de la publicidad y del corazón... aunque en estas dos últimas áreas tuvo mucho que ver la relación que mantiene con la actriz Clara Lago, cuyo amor surgió mientras se rodaba la película.

A partir de ahí, los actores comenzaron a protagonizar diferentes campañas y ahora mismo son imagen de conocidas firmas. Sin embargo, Dani, en vez de llevarlo con naturalidad, como hacen grandes profesionales del mundo de la interpretación o de la televisión, ha entrado en una lucha campal contra los mediosy allá donde están, muestra su cara más amarga. Ya lo dejó claro en Twitter con un mensaje el pasado mes de abril: “No me agradáis, no comparto vuestra profesión, no queráis gustarme, no os justifiquéis ante mí, no soy vuestro amigo”. Después de que algunos compañeros de profesión le contestaran con toda la educación del mundo, éste les bloqueó de la red social. Tampoco se entiende que se diera un beso de película con su pareja en la gala de los premios Goyay que luego se moleste porque le pregunten por ello.

Sus compañeros sí atendieron a los medios amablemente

En su último compromiso profesional pasó más de lo mismo. Llegó muy serio y su sonrisa y gracia –habituales cuando está sólo sobre un escenario brillaban por su ausencia mientras le fotografiaban. Esta imagen contrastaba con la de Cristina Pedroche y Jesús Calleja, que estuvieron encantadores y simpáticos en todo momento. Después tuvo lugar una rueda de prensa para presentar el anuncio en el que participaban y hablar un poco de la marca. Los periodistas presentes esperamos a que se acabara, ya que el modo de trabajar habitual pasa por hacer las entrevistas después y así poder tener a cada uno de los personajes por separado. Sin embargo, cuando finalizó la rueda de prensa Dani, haciendo alarde de su ironía, lanzó un “muchas gracias por vuestras preguntas”.

La sorpresa vino después, cuando nos acercamos para entrevistar a los tres rostros conocidos. Mientras Cristina y Jesús no pusieron impedimento ninguno, él comenzó con su negativa habitual. A pesar de que Jesús Calleja le estuvo tratando de convencer para que hablara, alguien de su agencia de representación le quitó la idea y a él no pareció importarle lo más mínimo. La persona que le acompañaba se limitó a decir que el contestar a los medios y hacer entrevistas no estaba en el contrato que habían firmado. Así que tal cual vino se fue... y se lo llevó “calentito”. Aquí entramos en una gran paradoja: ser imagen de una marca lleva implícito una presentación ante los medios de comunicación a los que se convoca con sus correspondientes preguntas y entrevistas para que estos puedan sacarlo en sus medios. ¿Por qué acepta el acuerdo -y el dinero- con la marca y asiste al evento, para luego no contestar a ni una sola pregunta? Ir pa' ná es tontería.

El plante de Dani Rovira a la prensa y a la marca que le contrató

De este modo, Dani no se está convirtiendo sólo en el enemigo de la prensa, sino también de las propias firmas que lo contratan ya que a los directivos de este evento no les hizo ninguna gracia su comportamiento y se quedaron con cara de poema al ver su reacción. Aunque efectivamente comentaron que en el contrato habían negociado –desde hace más de un año– que dentro del pack estaba el anuncio y que hiciera acto de presencia, lo que no se podían imaginar era la actitud borde y desairada del actor. O bueno, sí, ya que otra de las personas presentes en el evento dejó caer un “pues si así ha sido con vosotros y ahora, imaginaos cómo ha sido el rodaje del anuncio…”. A buen entendedor, pocas palabras bastan.

Podría ser que el humorista estuviera mal aconsejado por sus representantes, pero ocurre muchas veces que los famosos, a pesar de que su manager no quiere que concedan entrevistas o respondan a cuatro preguntas, tienen la última decisión y se imponen decidiendo contestar, siendo coherentes con lo que han ido a hacer.

El caso de Dani Rovira contrasta mucho con el caso de otros personajes conocidos que llevan mucho más tiempo en esto y no tienen problema en atender a los medios como se merecen ya que tienen claro que su trabajo depende de la prensa y de lo que saquenb porque es lo que llega a la gente y es un trabajo en conjunto de todos,como es el lema de Cristina Pedroche. En su caso atendió amablemente a los medios audiovisuales dándoles una entrevista y después otra a la prensa escrita, al igual que Jesús Calleja. Quizás Dani no entiende este trabajo en cadena y que no es necesario que relate su vida. Muchos otros famosos atienden a los medios y a las preguntas que no quieren contestar, lo dicen claramente o responden salerosamente y se van por peteneras,pero cumplen con las firmas y con los medios a los que se les convoca. 


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