Estilo

Cuatro claves para comprar un traje y no morir en el intento

Parece sota, caballo y rey, pero no lo es. Te traemos todos los tips para que la compra de un traje de caballero sea un éxito.

Desde que el casual wear se instaló en nuestras vidas, muchos hombres se dejan los trajes para momentos muy particulares, eventos, cenas importantes… Y otros, más sufridos, y normalmente obligados por su ocupación profesional, se ven obligados a vestirlo de lunes a viernes, llueve, truene o estemos en mitad de una ola de calor (pongamos la sexta o la séptima de la temporada).

Elegir un traje no es tarea sencilla. “Un hombre debe preguntarse para qué y dónde va a utilizar el traje que va a adquirir. El peso del tejido, las hombreras o la falta de ellas, las solapas, el forro y por supuesto el color son aspectos primordiales a la hora de comprarlo. La elección de un traje para trabajar en una oficina o para vestir en una celebración serátotalmente diferente. Cada situación requiere el traje ideal”, opina el sastre madrileño Lander Urquijo, director de la firma que lleva su nombre.

La americana

“La clase de un traje la marca cómo quede la americana”, afirma Alejandra Brizio, CEO y directora creativa de Soloio, firma de ropa masculina y complementos. Para que el estilo sea impecable, hay que buscar una americana que siga las líneas del cuerpo, son cuatro aspectos infalibles para saber si es la chaqueta correcta: “Que sea ligeramente entallada en la cintura para resaltar la silueta, que el largo cubra los bolsillos del pantalón, que los hombros de la americana acaben donde acaban los hombros del cuerpo; y que las mangas dejen ver un poco más de un centímetro del puño de la camisa”. Hala, todos a medir lo que hay en el armario.

El color

Todos los colores son válidos, pero en orden de preferencia, si lo que buscáramos fueran los básicos del fondo de armario masculino, serían “el azul en primer lugar, seguido del gris, el negro y el marrón”, apunta Lander Urquijo.

Hay que pensar que el color de un traje va en función de su uso: no es lo mismo vestirlo de forma habitual que hacerlo eventualmente. “Es mejor escoger colores con los que resulte fácil combinar el resto de las prendas y complementos – camisa, corbata, tirantes, pañuelo de bolsillo- , y aunque pueda resultar un poco contradictorio el negro, al contrario que en el armario femenino en el que juega un rol de color comodín; en la versión masculina es el color que más condiciona”, advierte Brizio.

Y luego está la lógica. Por el tono del pelo y de la piel, habrá colores que simplemente sienten mejor que otros. Ante la duda, azules y grises son los más versátiles y a los que les sacarás más partido. “Históricamente siempre se ha reservado la chaqueta cruzada para las personas más esbeltas. Pero en estos momentos disponemos de recursos suficientes para que la mayoría de nuestros clientes, independientemente de su talla, puedan disfrutarlas”, asegura Urquijo.

Los botones

Cuantos más botones lleve la chaqueta, “más estilizado, y alto, debe ser el hombre que la vista”, advierte la CEO de Soloio. Y al contrario, las chaquetas con dos botones estilizan a los de menor altura o silueta más gruesa. Además, son la apuesta segura. “Una chaqueta de dos botones es lo más habitual y nunca nos equivocaremos con esta elección, mientras que una chaqueta con tres botones se suele reservar para otro tipo de configuraciones, con tejidos técnicos o siluetas más deportivas”.

Por último, la opción de traje con chaqueta de un solo botón también resulta muy elegante y suele ir acompañada de una solapa en forma de pico.

“Cuando escoges un traje no lo debes hacer como una prenda aislada, hay que pensar en el conjunto final, en las posibilidades que te brinda con camisas y complementos, y siempre buscando el resultado más elegante. Las chaquetas de dos o un botón permiten lucir la camisa y la corbata. Una de las últimas tendencias en la botonadura es la doble. Suelen marcar una estética más vintage por sus grandes solapas terminadas en pico y su corte más recto en la cintura”, opina Brizio.

Recomendaciones

Hombros, solapas, dobladillos, cintura… Hay muchas cosas a tener en cuenta para que las medidas del traje sean las más adecuadas. Sin embargo, de nuevo impera la lógica. La recomendación general es la de que el traje sea de la talla adecuada a la persona que lo va a llevar, ni más grande, ni más pequeño, con el largo de pantalón y chaqueta ajustados a la silueta, sea cual sea. “Parece una obviedad, pero lamentablemente, el mayor error a la hora de vestir un traje es la falta de ajuste a nuestras propias dimensiones. Además, podemos disimular nuestras carencias con diferentes elecciones. Por ejemplo, eligiendo un pantalón de talle alto, podemos disimular unas piernas demasiado cortas. Un traje que sea una segunda piel y que nos deje respirar y movernos con comodidad será una garantía de éxito en cualquier entorno”, concluye Lander Urquijo.


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