Estilo

De Katy Perry a Paula Echevarría: María Escoté triunfa entre las famosas

En España tenemos un eterno complejo de actor secundario. Creemos que nuestros productos nunca son lo suficientemente buenos como para triunfar más allá de nuestras fronteras, pero en muchos casos no es así. Un ejemplo viviente es la diseñadora María Escoté, que desde su estudio viste a celebrities de la talla de Katy Perry. Una proyección internacional que no está al alcance de cualquiera.

La semana pasada, Paula Echevarría, actriz e icono de moda patrio, sorprendía a todos sus seguidores llevando un curioso estampado imitando a bailarinas de barra americana en su aparición en El hormiguero. Rápidamente las redes sociales se llenaban de comentarios sobre el estilismo de la actriz y felicitaciones a su diseñadora, la barcelonesa María Escoté. A sus 35 años, Escoté ha conseguido lo que muchos diseñadores jóvenes ansían, una imagen de marca y clientas fieles a su estilo. Resulta sencillo identificar, a primer golpe de vista, una prenda surgida del taller de la diseñadora, tanto por sus estampados como por sus patrones, y eso es una tarea nada sencilla cuando nos encontramos, cada día, con más propuestas y más aspirantes a alzarse con el título de enfant terrible de la moda española -calificativo que continúa acompañando a David Delfín, a pesar de que de enfant tiene ya poco-. Pero, Escoté, además, puede presumir de un nutrido grupo de celebrities que matan por vestir sus diseños. Algunas, de alto caché.

“Pasados los desfiles de primavera verano 2014, el equipo de Katy Perry se puso en contacto con nosotros y nos hizo saber cuáles eran los looks que más le gustaban a la cantante de la nueva colección Private Dancer”, comenta la diseñadora a la revista Vogue. “Nos pusimos con ello enseguida para que los pudiera tener cuanto antes. El vestido se hizo especialmente para ella y fue la primera vez que lo llevaba, pero no se pudo hacer a medida porque no hubo oportunidad de hacer un fitting”. La cantante eligió uno de los diseños de María Escoté para recoger su premio en los European Music Awards que organiza cada año la cadena MTV. Una plataforma que supone, no solo millones de telespectadores por todo el mundo, sino también centenares de artículos y reportajes analizando los mejores y peores estilismos de la gala. “Siempre es un placer ver que la gente disfruta tus creaciones”, ha declarado la diseñadora.

De la empresa familiar al éxito

La trayectoria de María Escoté en la moda comenzó en la empresa familiar cuando era una adolescente. Allí se dedicaba a confeccionar trajes a medida mientras estudiaba diseño en la Escuela Superior de Diseño y Moda Felicidad Duce. Luego llegaron las primeras colecciones y los primeros desfiles en Barcelona, hasta que El Ego, la pasarela para jóvenes diseñadores de la Semana de la moda de Madrid, llamó a su puerta. Escoté creó su propia marca y se centró en la producción -producir es el verdadero reto de la moda, por mucho que las escuelas y los medios focalicen en el desfile como cumbre del proceso creativo; si detrás no hay una estructura empresarial capaz de comercializar esas propuestas, el desfile se queda en un limbo muy vistoso, pero nada sostenible-. “Creo que pertenezco a una generación de diseñadoras que tienen los pies en la tierra, por los tiempos tan duros en los que hemos tenido que empezar”, comenta la diseñadora. “Aunque no lo parezca, soy una persona muy realista a la que no le gusta distraerse con las fantasías que puedan aportar esta profesión”.

El modelo de negocio de María Escoté debería ser tenido en cuenta por algunos de los grandes nombres del panorama nacional.

Para su última colección, I Luh Ya Papi, se ha inspirado en las mujeres negras y latinas que viven en Estados Unidos, mujeres de curvas exuberantes para las que ha diseñado piezas con mucho, mucho color. Vestidos, leggins y bombers, todo muy marca de la casa, pensados para vestir a un prototipo de mujer muy alejado de las tradicionales modelos de pasarela. No en vano, desde Juliette Lewis, hasta Nicki Minaj, Rita Ora, o nuestras Macarena Gómez y Pilar Rubio son y han sido clientas de María Escoté. ¿Es esta la industria de la moda española que de verdad necesitamos? ¿Menos subvenciones y más pensar en el público, ofrecerle a los clientes lo que piden y crearse una imagen de marca? No sabemos qué nos deparará el mañana -tal vez la corrupción acabe con todo y nos toque fundar de nuevo el país-, pero el modelo de negocio de María Escoté debería ser tenido en cuenta por algunos de los grandes nombres del panorama nacional.


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