Destinos

Segovia: un escenario de película

Cuentan que cuando el director Stanley Kramer gritaba “corten”, Cary Grant aprovechaba para regatear el precio de las verduras en el mercado de Segovia mientras la estrella femenina del momento, Sofía Loren, volvía locos a los empleados del hotel La Sirena donde se alojaba durante el rodaje. Se había encaprichado con una habitación enorme que sólo existía en su cabeza, así que acabaron tirando tabiques y redecorando el espacio con muebles traídos de Italia para que ella tuviera su suite en Segovia.

Entre tanto, Grant le pedía matrimonio y ella le daba calabazas antes de cruzarse en los pasillos a un Frank Sinatra al que le costaba andar en línea recta tras tomarse unas cuantas copas. Todos ellos se encontraban rodando Orgullo y Pasión en la ciudad que menos de tres décadas después sería declarada patrimonio de la Humanidad. En aquellos años 50, los vecinos de Segovia empezaban a acostumbrarse a que estas y otras historias de los famosos de Hollywood tuvieran lugar a pocos metros de sus casas porque Segovia ya se había revelado como escenario perfecto para el cine.

Un par de años antes había llegado a ella Orson Welles harto de que Hollywood no entendiera su libertad creativa. Y dicen que entonces surgió el flechazo: Segovia le pareció una localización inmejorable para rodar Mr. Arkadin aprovechando las posibilidades cinematográficas de Pedraza y también de algunos de los rincones más emblemáticos de la ciudad de Segovia: la Puerta de San Andrés, la plaza del Azoguejo, el Alcázar, la Fuencisla... 10 años después volvería a hacer protagonista al Alcázar cuando rodó Campanadas a medianoche, y de nuevo se trasladó a la provincia para rodar en PedrazaUna historia Inmortal.

El hechizo de Valsaín

A pesar de que Segovia haya acogido en los últimos 60 años cientos de rodajes -sólo en los últimos 5 años ha servido como plató a más de 200-, uno de los más recordados fue el que tuvo lugar a principios de 1963, cuando Anthony Mann elegía Valsaín para rodar algunas de las escenas de La caída del imperio romano. Parece que aquellos días calaron en algunos de sus protagonistas, porque James Mason acabó comprando una casa medieval en el barrio de las Canonjías y Mel Ferrer también decidió residir durante un tiempo en la ciudad.

Otros actores que conocieron después los mismos montes de Valsaín sufrieron ese mismo hechizo por aquellos paisajes. Cuentan que Henry Fonda pintaba lienzos y lienzos recreando los pies del Guadarrama en los descansos de La Batalla de las Ardenas, rodada en esos mismos parajes. Mientras que Arnold Schawarzenegger acabó conociendo la zona casi como un lugareño mientras rodaba Conan el bárbaro ya en los 80. El pueblo natal de su personaje, Cimmermia, se recreó en los pinares de Valsaín. El director, John Milius, pensaba rodar la película en Yugoslavia en lugar de en España, pero la inestabilidad política que vivía entonces aquel país le hizo cambiar de idea. Lo curioso es que al final no se libró de los problemas políticos: a las pocas semanas de que el rodaje comenzara tuvo lugar el golpe de estado de Antonio Tejero que paralizó durante unas horas el país. Aunque Milius, estudioso de la Guerra Civil española, lo recuerda como una anécdota que contar a los amigos.

También fue Valsaín el lugar elegido por Ridley Scott para rodar la emboscada que tiene lugar al comienzo de El Reino de los Cielos, estrenada en 2005. Un año después llegaba a la gran pantalla Los fantasmas de Goya, que Milos Forman filmó en diversos rincones de Segovia junto a Natalie Portman y Javier Bardem: la plaza de San Martín, la calle José Canalejas, la plaza de San Esteban o el interior de La Casa de la Moneda se trasladaban entonces a la España de finales del XVIII y principios del XIX. Aquellas semanas compartía cartelera con otra película que acabaría cosechando decenas de nominaciones y premios, El Laberinto del Fauno. Ésta se rodó en los bosques de El Espinar, otra localización que ha repetido presencia en el cine desde aquellas secuencias de Doctor Zhivago donde situaron un tren blindado.

Películas españolas

Entre la producción nacional, el listado de películas rodadas en la provincia es larguísimo: desde Marcelino pan y vino a La prima Angélica pasando por El espíritu de la colmena, Cría Cuervos, Furtivos, Gary Cooper que estás en los cielos, La ardilla roja, Airbag, Torrente IV... Precisamente en unos días, coincidiendo con la VIII Muestra de Cine Europeo Ciudad de Segovia (MUCES), una veintena de restaurantes segovianos ofrecerán menús que llevan por título películas rodadas en la provincia o que tienen especial relevancia en la historia del cine.

Como Las 13 rosas, rodada en Vegas de Matute y Segovia, que es el nombre elegido para el menú de El Fogón Sefardí, donde parte del equipo comía a diario. Mientras tanto, hasta el gigante asiático se interesa por rodar en Segovia: hace unas semanas se conocía que una productora china había elegido esta provincia para rodar una historia romántica después de visitar Sepúlveda, las Hoces del río Duratón, Pedraza o el Real Sitio de San Ildefonso y quedar fascinados por sus posibilidades cinematográficas. De nuevo, Segovia volvía a hacer su magia.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba