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Las montañas de los mil ríos: emociones en el pirineo de Lleida

Los dibujos de los niños siempre tienen las cumbres nevadas, el sol emergiendo entre las cumbres, un radiente cielo  azul y unos verdes valles  con el coche  de papá encarando una curva.  Éste  era el  dibujo que todos hacíamos en el colegio y del que podemos disfrutar de mayores con tan sólo orientar nuestro GPS rumbo a Lleida. 

Siempre que se acerca uno a los Pirineos en verano se recupera esa imagen con la que fantaseábamos de niños: altísimas montañas y caudalosos ríos para los amantes de deportes como el rafting y el piragüismo que proporcionan la dosis necesaria de emoción a nuestra vida, o preciosos valles y Parques Naturales por los que caminar para evadirnos de las preocupaciones. Todo ello acompañado por una colección de pueblos que se vinculan por una red de caminos vecinales.

Los ríos pirenaicos descienden desde la frontera francesa hacia la llanura del Ebro en amplios valles que forman auténticos paraísos rurales de montaña. Podemos empezar nuestro viaje adentrándonos en el valle del Noguera Pallaresa, desde la Pobla de Segur y Sort y desde allí continuar hacia Viella para descubrir el Vall d'Aran y descender por el Noguera Ribagorçana para llegar al Vall de Boí desde el Pont de Suert.

Aquí el relieve marca el recorrido. Siempre es bonito enlazar una y otra curva que nos llevan hasta el alto del puerto de la Bonaigua. Siempre hay algún ciclista entrenando para lograr ese reto personal. Uno siempre se cuestiona si se puede disfrutar del paisaje con ese extenuante esfuerzo, pero muy recomendable para disfrutar de fantásticas vistas naturales en alguno de sus miradores. En coche todo es más fácil…

Sorpresas en cada pueblo

Cada carretera nos lleva a una sorpresa. Las carreteras que salen de Llavorsi, hacia el norte, son una colección de fotos perfectas. Tirvia, Alins o Areu son pueblos que merecen una visita. Los más atrevidos pueden llegar hasta Tor, casi mirando a la frontera con Andorra. Un pequeño camino, más pensado para la herradura, que para el neumático, nos llevará hasta el corazón del Pirineo.

Algo muy parecido sucede por las carreteras que nos introducen en Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici. Más de 14.000 hectáreas de paisaje de montaña virgen donde podremos disfrutar contemplando rebecos que viven en prados y pedregales, castores y nutrias a las orillas de los lagos y las águilas doradas que anidan en los rellanos de las montañas y sobrevuelan un paisaje de grandiosos granitos y pizarras salpicado por un centenar de lagos de origen glaciar.

En el margen derecho de la cuenca del río Pallaresa se ubica el municipio de Tremp, la capital del Pallars Jussà. Su situación a la entrada del Pirineo lo convierte en un lugar ideal para realizar todo tipo de actividades turísticas en la zona. Sus iglesias, su ambiente medieval y su concurrido mercado semanal justifican la visita por sí mismos la visita. A tan sólo 17 kms., se encuentra El Meüll, un capricho para quienes disfrutan recorriendo pueblos abandonados tratando de imaginar cómo fue la vida en ellos antes del éxodo de sus habitantes. Y a poca distancia, Claramunt, un bonito pueblo de casas empedradas encaramado en una colina de más de mil metros de altitud. En los alrededores de Pobla de Segur se alza Aramunt Vell, un asentamiento medieval casi inaccesible por la ubicación de sus casas conformando una muralla defensiva. Y a 23 kms, La Bastida de Bellera, un curioso pueblo en el que todas las casas tenían forma de botella, con entradas estrechas que se ampliaban hacia el interior y asoman a una plaza de forma semicircular. Interesantes propuestas para un tour entre piedras cargadas de historias por descifrar.

Románico y estrellas

Si nos interesa el arte, aumentan las posibilidades. Podemos disfrutar de las grandes joyas del románico catalán como las iglesias de Taüll, con reproducciones de sus pinturas románicas (los originales fueron trasladados a principios de siglo al Museo Nacional de Arte de Cataluña), o la ermita de Sant Quirc, todas ellas con sus campanarios cuadrados desde los que se contemplan espléndidas vistas de la campiña circundante. Al final de este valle nos espera un merecido descanso en la estación de montaña de Boí Taüll, que en invierno concentra a todos los aficionados al esquí y en verano se convierte en un centro magnífico de vacaciones al aire libre y de todo tipo de deportes: piragüismo, parapente, senderismo, equitación…

Las vacaciones en familia a veces son difíciles, pero no cuando se hacen grandes planes. La línea férrea Lleida – La Pobla de Segur, de unos 90 Km es un recorrido ideal para esa excursión familiar que gustará a todos y marcará el inicio de unas vacaciones perfectas. O una visita a El Parc Astronomic Montsec, un observatorio desde el que descubrir el espectacular manto celeste que cubre este rincón del Pirineo.

Un clásico en todo viaje en familia son las compras y estos valles están repletos de artesanos que trabajan la madera o que siguen elaborando embutidos y quesos de manera artesanal. Toda la familia disfrutará aprendiendo de las tradiciones de siempre y degustando productos de la zona como patés del Monge, los embutidos de Tocineira Casasnovas, o la Miel Quate Lòcs d´Aran, para que quede bien claro el origen del producto.

Comer y divertirse

En esta zona se come bien, pero que muy bien, y es casi pecado marcharse sin disfrutar de la mejor cocina pirenaica. En el Restaurante Era Lucana (Av. Baile Calbeto Barra, 10. Viella) podremos degustar cocina tradicional de mar y montaña en un ambiente cálido y acogedor. Menú 14 € y menú de montaña 20 €. Situado en el centro del pueblo de Erill del Vall se encuentra el Restaurante Laüt, ocupando un renovado edificio de estilo típico pirenaico construido en piedra y madera y con un interior con decoración austera y funcional a la vez que elegante. Precio menú 17 € y precio terraza 18 €. En la carretera que lleva desde Viella a Baqueira nos encontramos otro típico chalet pirenaico, el Restaurante Sal Gorda (Ctra. de Baqueira, 5. Artíes). De sus fogones sale una gastronomía vasco – navarra y algunos platos típicos pirenaicos. Precio medio 20 €. Y por último, uno de los templos de la gastronomía catalana, el Restaurant Fogony (Av. Generalitat, 45. Sort – Pallars Sobirà). Cocina innovadora donde está garantizada la originalidad. En su carta cabe destacar el rulo de patata rellena de faisán trufado, piñones y manzana. Precio medio 30 €.

 Para el deporte te damos algunas direcciones. 

  • www.aiguadicciorialp.com. Actividades en el río Noguera Pallaresa: hidrospeed, rafting, canoa aguas bravas, descenso de barrancos. También puenting, paintball, parapente biplaza, vuelo en globo, rutas a caballo o quads de montaña.
  • www.raftingllavorsi.com Actividades todo el año, tanto en temporada estival como en temporada invernal.
  • www.cathelicopters.com Vuelos únicos y personales para una experiencia a vista de pájaro. 
  • Aventura Verda www.aventuraverda.com Actividades para disfrutar en el Alto Pallars Sobirà donde se encuentra el Valle de Cardòs: rafting, rutas ecuestres desde una hora, Mountain Bike, alquiler de 4x4, quads…

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