Destinos

Una escapada con cuatro sorpresas: dunas de Liencres

Hay parques naturales que sólo disfrutan los entendidos en botánica, geología o biología porque sus encantos no son evidentes para todos. Pero también hay otros que, además de esconder auténticas joyas reconocibles por esos expertos, son un auténtico regalazo para la vista de cualquiera. Es el caso del Parque Natural Dunas de Liencres, un rincón de película donde se mezclan playas alucinantes, acantilados de postal y senderos entre pinares en medio de un sistema dunar con mucho de mágico.

Se encuentra a tan sólo 15 kilómetros de Santander en dirección Torrelavega, en el término municipal de Piélagos, justo en la desembocadura del río Pas. Y es una estupenda sorpresa que merece la pena conocer. Especialmente fuera de la temporada estival, cuando se puede disfrutar de sus encantos sin aglomeraciones. 195 hectáreas de naturaleza donde perderse... y si se quiere, no encontrarse. ¿Qué hay que ver? Al menos sus cuatro atractivos principales.

Playa de Valdearenas

Los amantes de las puestas de sol encontrarán en esta playa una de las que sumar a su lista porque aquí los atardeceres son un auténtico espectáculo. Se trata de una playa de casi tres kilómetros de largo en la que los paseos sobre la arena fina son un gustazo. Entre otras cosas porque el paisaje, con el mar a un lado y las dunas al otro, es de los privilegiados. El único pero, que al mismo tiempo es uno de sus atractivos, es que suele tener mucho oleaje, por lo que se recomienda mucha precaución en el baño aunque esté vigilada por socorristas. Por lo demás, para disfrutar de ella hay que poner poco de nuestra parte.

Playa de Canallave

Bastante más pequeña que la anterior -no llega al kilómetro de longitud-, es famosa entre los surfistas porque en ella se dan buenas condiciones para subirse a la tabla: suele tener aún más viento que Valdearenas y también más oleaje. Los amantes de la fotografía tienen en esta playa una buenísima modelo, además de agradecida. Especialmente a última hora de la tarde, justo antes de que empiece a caer el sol. Rodeada de naturaleza, si la encontráis sin gente es un auténtico paraíso al que vais a querer volver.

Dunas de Liencres

El sistema dunar de esta superficie es el que ha dado nombre al parque natural precisamente por sus peculiares características, que firman el paisaje que vemos hoy. Las corrientes del litoral y del río Pas formaron estas dunas, que fueron avanzando hacia el interior hasta que hace más de 60 años se plantó una gran superficie de pino marítimo con la intención de frenar esa expansión. Esa acción, junto a la que llevaron a cabo de forma natural algunas especies, como el junco de arena o el cardo marino, ayudó a fijar las dunas. Actualmente es uno de los mayores sistemas dunares del litoral Cantábrico.

El pinar de Liencres

El pulmón abierto con el pinar de Liencres no sólo ha sumado un espacio verde más a la zona sino que además en esa superficie se han ido desarrollado especies leñosas, orquídeas y herbáceas que han aumentado la biodiversidad de este lugar.Hoy lo cruzan varios senderos que atraen a todo tipo de público: turistas, senderistas, aficionados a la bici, runners... ¿Nuestra recomendación? Disfrutar de un paseo sin prisa adentrándote en el laberinto de pinos y desconectar de todo, que viene bien de vez en cuando.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba