Cultura

El nuevo disco de duetos de Van Morrison y su piñón fijo

Hace un tiempo, podía muy bien repetirse una gracia que, aún no exenta de su carga de exageración, reflejaba bien a las claras el carácter prolífico de dos artistas concretos. Aquella que decía que cada año podía traernos grandes desgracias o venturosos acontecimientos, inundaciones o sequías, lloros o risas, pero que al menos era seguro que tendríamos una nueva película de Woody Allen y un nuevo disco de Van Morrison. Y aunque su calidad, a fuerza de repetición, pierda cierta grandeza, sus gotas de genialidad siempre estarán ahí.

En el caso de Van Morrison, y aunque la creación de obras con composiciones nuevas se ha atemperado bastante a estas alturas de siglo, cada poco tiempo volvemos a verle en los noticieros musicales. Aunque sea en demasiadas ocasiones con el piñón fijo y la marcha metida independientemente de la carretera. En unos días se publica su nuevo disco, Duets: Re-Working the Catalogue, y, como su nombre indica, es una revisión de canciones de toda su carrera interpretadas junto a grandes amigos y artistas. Cierto que se han obviado los grandes clásicos por todos conocidos, pero es evidente que la poca originalidad del proyecto ha acrecentado las críticas, que de nuevo hacen hincapié en la búsqueda por parte del llamado León de Belfast de fórmulas que le supongan buenos réditos con escasos riesgos. Las primeras escuchas del tema Real Real Gone, que interpreta junto a Michael Bublé no auguraban nada bueno, aunque sí halagos por parte del público menos exigente o de aquel que se conforma con el mero placer de escuchar la voz de Morrison, cosa que no es poco.

De entre el resto de nombres con los que comparte camaradería, Mavis Staples, George Benson, P.J. Proby, Natalie Cole, Steve Winwood o Taj Mahal, entre otros, sí resulta interesante y emocionante la lectura que del Some peace of mind realiza con el recientemente desaparecido Bobby Womack, con un espíritu mucho más funk que el original, y bastante más olvidable la que del Irish Heartbeat comparte con Mark Knopfler, muy en la línea del guitarrista escocés.

Un grande entre los grandes

Sea como fuere, hay nombres, y voces, que se han ganado un puesto en el Olimpo de la música, y hagan lo que hagan, la calidad intrínseca que atesoran y desprenden es infinitamente superior a mediocridades que triunfan en medio mundo. Van Morrison, siempre con esa imagen de arisco gruñón, comenzó una carrera inolvidable cuando, tras una corta etapa con The Monarchs, fundó Them, uno de los grupos de la explosión beat de los 60 que más salvajemente supo encarar la influencia de las grandes voces negras del blues, con canciones como Baby, please don’t go o Gloria como eternos ejemplos.

Y su posterior carrera en solitario, en la que el disco de duetos hace el número 35 de entre los grabados en estudio (aunque las cifras difieren según se tengan en cuenta diferentes recopilatorios) es el perfecto ejemplo de lo que se bautizó como soul de ojos azules, música negra interpretada por blancos que podrían o querrían ser negros y en la que canciones de la categoría de Brown eyed girl, Moondance, Bright side of the road o Have I told you lately resultan irrepetibles. Pero entre tantas obras maestras, imposibles de destacar en tan poco espacio, nunca debería olvidarse que además de discos fundamentales como Moondance, Tupelo Honey, Veedon Fleece o Hymns to the silence, por citar unos mínimos, Van Morrison es el responsable de uno de esos trabajos que pueden considerarse sin lugar a dudas una de las obras maestras de la historia de la música popular moderna, un trabajo esencial, seminal e histórico. La espectacular explosión de espiritualidad musical y lírica a base de soul, folk, jazz o blues de Astral Weeks lo convierte sin duda en algo simplemente asombroso, aún más de 45 años después de su publicación. Y esto sí que no es ninguna exageración. Es simplemente respeto.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba