Cultura

El Greco: un vanguardista con banda sonora

Es una muestra pequeña pero magnífica. Se trata de El Greco y la pintura Moderna, organizada en El Prado con la colaboración de la Fundación BBVA y Acción Cultural Española.

'El caballero de la mano en el pecho': el de El Greco y el de Modigliani.
'El caballero de la mano en el pecho': el de El Greco y el de Modigliani.

El Greco y la pintura Moderna, organizada con la colaboración de la Fundación BBVA y Acción Cultural Española para conmemorar el IV Centenario del fallecimiento del Greco, puede que sea una de las muestras más interesantes y extrañas que se haya dedicado al artista. Exhibida en El Prado, la muestra  reúne un total de 106 obras, 26 de ellas del Greco, procedentes de setenta colecciones públicas y privadas de 15 países.

Cuenta además con un disco El Jazz & la Pintura Moderna, dispuesto en forma de diálogo musical a cargo de algunos de los más grandes compositores e intérpretes.Así, el Museo del Prado pone banda sonora al recorrido por las salas donde veintiséis obras del Greco se unen a cincuenta y siete pinturas y veintitrés dibujos y grabados de Manet, Cézanne, Picasso, Chagall, Modigliani, Kokoschka, Pollock y Saura, entre otros destacados artistas.

Se trata de tres muestras en una sola: una antológica esencial formada por obras maestras del artista cretense; una muestra de sus influencias en artistas modernos y, finalmente, un recorrido historiográfico sobre los estudios dedicados al Greco XIX, representados en trece libros exhibidos.

La exposición parte del momento, a finales del siglo XIX, en el que El Greco había desplazado a Velázquez como referente. "Hemos querido celebrar lo más valioso que resulta de un artista y que es su influencia en otros creadores", comentó Javier Barón, comisario de la muestra, que ha dividido el recorrido en ocho ámbitos desde los principales movimientos de finales del XIX a principios del XX, con especial atención en Cèzanne, Picasso, el artista en el que más claramente influyó el cretense, y Pollock.

La Trinidad, fundamental para los artistas modernos, preside la primera sala en la que se puede contemplar su inspiración en Mariano Fortuny, mientras que La Anunciación tiene una relación explícita con la obra de Manet Cristo muerto con ángeles. En este espacio destaca la vinculación de Cézanne y el Greco y muestra cómo ambos artistas influyeron decisivamente en el cubismo y el expresionismo. Dama del armiño, cuestionada actualmente como obra del Greco, fue modelo para la versión que hizo Cézanne y que durante años estuvo en paradero desconocido y por primera vez se puede contemplar en España. Los Bañistas del artista francés tienen una referencia clara en las dos escultoras del Greco que se muestran en este espacio.

Uno de los espacios más curiosos -pero no el mejor- se distribuye en  las sucesivas aproximaciones de Picasso a la figura del Greco. Sus dibujos de finales del XIX y comienzos del XX revelan un interés que se hizo más intenso en obras de su período azul como Evocación. El entierro de Casagemas, con huellas de El entierro del señor de Orgaz oLa comida frugal que evoca las manos de "San Pedro y San Pablo". Obras de Derain, Modigliani y de los cubistas checos Emil Filla y Procházka completan este ámbito.

Zuloaga y Sorolla cuentan con un espacio diferenciado con obras como Mis amigos, además de La visión de San Juan, de Zuloaga. Aquí también se puede contemplar el retrato que Ramón Pichot de Rusiñol, caracterizado como El caballero de la mano en el pecho, el retrato del Greco que más influyó en los pintores modernos.

Tras obras centradas en el orfismo, con Delaunay y Rivera, el espacio central, situado bajo el lucernario y articulado con algunas de las obras maestras del cretense, permite hacer un recorrido circular por treinta cuadros relacionados entre sí y percibir las influencias: El Bautismo de Cristo, uno de los retablos que más influyeron en los expresionistas alemanes, El expolio, Laocoonte, La visión de San Juan, que Picasso pudo contemplar antes de pintarLas señoritas de Avignon, yLa Resurrección de Cristoson obras que sirven para ilustrar unas huellas que atravesaron fronteras y que se hicieron patentes en creadores como Chagall, Kokoschka, Pollock, Giacometti, Saura o Bacon.

Para finalizar, dos pinturas de Picasso evidencian como en Retrato de un pintor, según el GrecoyRetrato de Jaume Sabartés, Picasso encuentra de nuevo en el Greco, "un cauce expresivo de pintura que refleja la tensión creativa del gran maestro del siglo XX".

Como curiosidad, hay que destacar que el Museo del Prado ha editado , junto con Universal Music Spain, la banda sonora de la exposición, una jam-session compuesta por 17 temas que dibujan el ambiente musical de los años 30 a 50 de las dos capitales del arte: París y Nueva York


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