Cultura

Cuando la música y el rock se usan como tortura

Más allá de aquella frase que más de uno hemos escuchado alguna vez a nuestras madres –“Por el amor de dios, hijo, ¿cómo puedes escuchar esa música? ¡Qué tortura!”– no es este un tema para tomarse a broma. El uso por parte de los ejércitos o las agencias de inteligencia de la música, principalmente rock, como elemento de tortura es algo que empieza a saltar a las noticias de manera habitual.

AC/DC durante un concierto (Gtresonline).
AC/DC durante un concierto (Gtresonline).

Estos últimos días se ha conocido la protesta formal del grupo americano Red Hot Chili Pepers por el uso de su música de manera indiscriminada sobre los prisioneros que el ejército americano mantiene en la base de Guantánamo. Incluso el grupo canadiense Skinny Puppy ha interpuesto una demanda contra el gobierno estadounidense. El ejército se defiende negando que las canciones sean usadas en forma de tortura, sino más bien como “desincentivos” hacia las defensas psicológicas de los prisioneros.

Pero el mal uso de la música no es nada nuevo ni adscrito exclusivamente al rock. Quién puede olvidar aquel Singing in the rain o las sinfonías de Beethoven como parte de la explícita violencia de la película La Naranja Mecánica. Por ello, en un intento de devolver la dignidad a la canción en sí misma, vamos a listar algunas de las que han sido usadas para fines muy diferentes para los que fueron compuestas.

Bruce Springsteen – Born in the USA: la mala interpretación de esta canción viene de lejos, desde la época en que Ronald Reagan la utilizó en su campaña electoral como alegato patriótico, cuando la misma es un lamento desencantado al olvido por parte del Gobierno de su país para con los veteranos de la guerra de Vietnam. Su uso en Guantánamo ha sido indiscriminado.


Red Hot Chili Peppers – Give it away: uno de los grandes éxitos de la banda americana, incluido en su disco Blood Sugar Sex Magik, ha sido utilizado en Guantánamo con repeticiones interminables y sin fin, lo que ha provocado la protesta y asqueo por parte de la banda ante estas prácticas.


Skinny Puppy – Worlock: los canadienses no se han quedado quietos al saber que al menos cuatro de sus canciones fueron usadas como método de tortura en Guantánamo. Han preparado una factura al ejército americano por valor de más de 600.000 dólares por servicios musicales y han presentado una demanda para su cobro, así como la exigencia del cese inmediato del uso de su música para estas prácticas.


Metallica - Enter Sandman: uno de los casos más paradigmáticos y conocidos es el de esta canción de Metallica, principalmente porque el líder de la banda, James Hetfield manifestó en un principio su orgullo por el uso de su música por parte del ejército de su país, si bien posteriormente declararon que no apoyan estas prácticas porque su música no promueve la violencia.


Van Halen – Panama: una de las primeras canciones famosas por su uso militar, ya que las tropas americanas la utilizaron durante el asedio a la embajada del Vaticano en la que se había refugiado el dictador panameño Manuel Noriega durante la invasión del país centroamericano que el ejército estadounidense realizó en diciembre de 1989.


Rage Against The Machine – Killing in the name: el grupo fundado por Tom Morello (hoy compañero de fatigas de Springsteen) y Zach de la Rocha se opuso tan vehementemente al uso de su canción en los interrogatorios de la base de Guantánamo que llegaron a actuar en directo vestidos con monos naranjas, color asociado a la indumentaria de los prisioneros de la misma.


Eminem - White America: un título como este del rapero Eminem era un bocado más que apetitoso para ser usado de manera ininterrumpida durante las interminables sesiones musicales en Guantánamo. Si bien la renuencia del artista a conceder entrevistas sembró algunas dudas al principio, posteriormente dejó clara su oposición al uso de su música para estos fines.


AC/DC – Hells Bells: las campanas del infierno de los australianos AC/DC fueron frecuentemente usadas en el asedio a la ciudad iraquí de Faluya en 2004 durante la Guerra del Golfo lanzada buscando el derrocamiento de Saddam Hussein.


Barney y sus amigos – I love you: pero si alguien cree que sólo el heavy metal o el rock más potente tiene cabida como elemento de tortura, está muy equivocado. Canciones de Barrio Sésamo han sido utilizadas con esos fines, lo que hizo declarar a uno de sus compositores, Christopher Cerf, estar absolutamente horrorizado. Y una melodía aparentemente tan inocente como este I Love You de la serie del dinosaurio Barney se convirtió en una auténtica tortura no solo para los prisioneros, sino en sesiones de entrenamiento de los propios marines. Aquí presentamos un vídeo que repite el estribillo hasta la saciedad durante diez minutos, imaginando lo que pueden ser horas de escucha del mismo.


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