Cultura

Cinco razones prueban por qué la literatura se pasa a las series

¿Revive la novela decimonónica? ¿Son escritores de primera línea los que asumen ahora otro formato? ¿Se reconvierte la industria?

Hay quienes, como Jorge Carrión, han dedicado páginas y páginas para explicar por qué hay  literatura -y cuánta hay- en las series de televisión. "Dickens -aseguraba Carrión hace unos meses- está doblemente vivo: en el compromiso político y en el compromiso con el material narrado".

Coincide con él -en parte y con una dosis venenosa de excepticismo- autores como Guillermo Sanconmano: "Me cuesta pensar en la televisión como productora de novela social. Pero si lo reflexiono, con su tono folletinesco, no está lejos de Tolstoi o Dostoievski. Estos escritores producían relato para ganar suscriptores de los diarios además de para vivir", dijo el argentino a Vozpópuli.

La verdad sea dicha, series como Juego de tronos, Hannibal o Sherlock beben -a morro, casi- de los libros, en particular los escritos por George R.R. Martin, Thomas Harris y Arthur Conan Doyle, cuyas obras inspiraron las versiones televisivas de sus páginas.

Un breve repaso a los guionistas más destacados de los últimos años ofrece una visión de conjunto acerca de los poderosos vasos comunicantes entre este formato renovado de ficción -la serie- y el ejercicio de una literatura con ele mayúsculas.

Aaron Sorkin

El guionista norteamericano, oscarizado por su guión para La red social, se desmarcó con El ala oeste de la Casa Blanca (The West Wing), aclamada por la crtícia estadounidense. Ambientada en el ala oeste de la Casa Blanca, donde se ubica el Despacho Oval y los despachos de los principales miembros del equipo del presidente, durante la ficticia administración demócrata de Josiah Bartlet (Martin Sheen), la serie se emitió desde 1999 a 2006. Fue producida y, en sus últimos años, co-escrita por John Wells después de que Sorkin dejase la serie tras su cuarta temporada, ganó tres Globos de Oro y 26 Premios Emmy. Un guion coral, alimentado con el procedimiento de la novela política, conquistó a la audencia.

David Simon

Guionista, escritor y periodista americano, Simon es conocido principalmente por su labor en la creación de series televisivas como The Wire o Generation Kill. Simon trabajó durante años para el Baltimore Sun, en la sección de sucesos, experiencia que le sirvió para sus guiones e historias. Además de los guiones, Simon ha novelado The Wire y ha publicado dos libros de carácter periodístico sobre el mundo del crimen.

Nic Pizzolatto

El guionista de True Detective, una de las series más exitosas de HBO -tan solo en su primera temporada consiguió 11,2 millones de espectadores (por capítulo)- tiene un trabajo de fondo literario que se ha expresado con Galveston, su primera novela, publicada en España por Salamandra Black. Definido por la crítica como uno de los narradores más interesantes, Nic Pizzolatto recrea en Galveston un ambiente oscuro, sórdido y violento en el que, aseguran algunos, recupera lo mejor del primer Cormac McCarthy y Denis Johnson, en un debut oscuro y visceral que le distingue por el uso de los diálogos para construir atmósferas y personajes.

Michael Dobbs

House of Cards, que algunos definen como una cruce entre El Príncipe de Nicolás Maquiavelo y las pulsiones humanas de William Shakespeare, está basada en la novela del escritor británico Michael Dobbs. Se hizo una versión transmitida primero por la BBC en 1990 y luego la adaptación desarrollada y producida por Beau Willimon para Netflix. 

George R.R. Martin

La serie fantástica Juego de tronos -nominada a 19 premios Emmy este año- está inspirada en la saga fantástica de George R.R. MartinCanción de hielo y fuegoSin embargo, el escritor y guionista de 65 años no para de dar dolores de cabeza a los seguidores de la serie acerca de la posibilidad de que no pueda completar la saga


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