Cultura

8 maneras de buscarte un problema con Liam Neeson

Todos sabemos que los malos no aprenden y jamás, jamás escuchan: siempre insisten en subestimar a Liam Neeson y acaban sufriendo el dolor más inimaginable. Porque él es el nuevo papá rabioso en el que todos confiamos, el actor que, con su apesadumbrada presencia y voz venida del mismísimo averno, ha logrado quitar el trono de las películas de acción a estrellitas jóvenes e insulsas.

Por eso, querido hampón, mafioso, psicópata, secuaz o terrorista, antes del estreno este viernes de Una noche para sobrevivir, su última película, te ofrecemos una pequeña guía de pecados capitales que debes evitar para no buscarte un problema con Liam Neeson. Aunque cuidado, puede que de todas formas vaya a por ti.

No juegues a Agatha Christie

Jamás debes despertar a Liam Neeson de su siesta en un vuelo transoceánico. De modo que, querido serial killer, olvídate ahora mismo de montar tu propio Diez Negritos en un avión. Liam Neeson probablemente estará absorto en sus propios pensamientos, recordando a su esposa muerta o concentrado en el último número de Caza y Pesca, y no querrá que le saques del trance. Non Stop es la segunda colaboración del actor con Collet-Serra, y una de esas películas que demuestran que el suspense se lleva bien con los sopapos si sabes bien como administrarlos (los dos).

No te creas más de lo que eres

En Infierno Blanco, una manada de lobos inexplicablemente agresivos diezmaba a los supervivientes de un accidente de avión. Por suerte, ahí estaba Liam Neeson, que entre alucinaciones y sueños (lo adivinan, de nuevo su esposa) guiaba la expedición ajeno a que, bueno, esta vez (spoiler) el villano es el mismísimo Creador. En efecto, en Infierno Blanco, Dios es el malo, lo que no impedirá a Liam Neeson pedirle explicaciones por lo que ha hecho. Por suerte, a nosotros Liam Neeson nos gusta cuanto más simbólico y existencialista, así que ningún problema.

No le confundas

En Sin Identidad Liam Neeson era un prestigioso científico que acudía a Berlín para dar una conferencia, pero tras un accidente de tráfico perdía la memoria, los papeles y a su –ejem– esposa. En efecto, lo has adivinado: Liam Neeson tiene un problema con las mujeres, de modo recordárselo o utilizarla para molestarle es sinónimo de problemas. De modo que si quieres planeas hacer un giro argumental inesperado, en serio, no le confundas con ese tema.

No secuestres a su hija

Esto es de cajón, no hay nada que enfade más a Liam Neeson que secuestren a su hija. Bien es cierto que los mafiosos de Taken, aquí llamada Venganza (2008), por aquel entonces no sabían bien con quién se estaban metiendo. Pero es que, querido hampón, lo has intentado no una ni dos, sino tres veces, ignorando la ultrasecreta y letal trayectoria de Liam Neeson en la CIA, por no mencionar sus -y cito a Liam Neeson- “habilidades que pueden ser una pesadilla para gente como usted”. Lo que en principio comenzó siendo un sencillo thriller de serie B producido por Luc Besson acabó convirtiéndose en un absoluto hit de la taquilla mundial y convirtiendo a nuestro héroe en la estrella de un género que, hasta ese momento, era potestad de otros. El secreto de la saga Venganza es dar justo aquello que promete: “Si haces eso, te buscaré, te encontraré y te mataré”, dice Liam Neeson al principio de la película. Y eso es, exactamente, lo que Liam Neeson hace.

No le des por muerto

Este es un error clásico que se sigue cometiendo. Jamás, nunca, des por muerto a Liam Neeson, porque él te enseñó todo lo que sabes y volverá para recordarte quién es, y lo peor de todo, quién eres tú. El mismísimo Batman cometió ese error en Batman Begins, y los habitantes de Gotham todavía están pagando las obras por los destrozos.

No le acuses de un crimen que no cometió

Si hay algo que realmente puede incitar a Liam Neeson a curtirte el lomo es que intentes tomarle el pelo. Porque sabes de sobra el resultado. En V3nganza (el 3 insistió en ponerse en lugar de la “e”) la cosa es todavía peor, porque le incriminasteis en el asesinato de su ex. No sé si lo recuerdas, pero las palizas que os dio esa vez todavía se escuchan.

Burlarte de él

Si lo haces, Liam vendrá y lo hará él mismo, es decir, autoparodiarse. Y eso, querido hampón o mafioso o terrorista, será lo más humillante que hayas experimentado en tu vida, porque te dejará sin armas para criticarle.

Es Liam, no ‘Layam’

De acuerdo, has dejado tu trabajo en “Hampones S.A.” y has conseguido trabajo en Starbucks. Te has reformado o lo estas intentando, eso Liam Neeson lo reconoce y lo sabe pero... ¡cuidado con la ortografía y la pronunciación! Equivocarte en eso sería, sin duda, tu peor error, el que haría que Liam Neeson te esperase a la salida de tu turno aunque trabajes en el mismísimo infierno.


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