Richard Burton, que se había formado en el teatro británico, se quedó muy decepcionado cuando conoció a Elizabeth Taylor en el rodaje de Cleopatra. “No hace nada, casi ni se mueve”, se quejó al director, Joseph L. Mankiewicz. Este, entonces, le enseñó una prueba de cámara y Burton enmudeció. Elizabeth había nacido para el cine. La cámara la adoraba. No hacía falta que hiciera grandes aspavientos, ni exageradas muestras de sentimientos, su mera presencia bastaba para llenar la pantalla. Así empezó uno de los más grandes -y tortuosos- romances de la historia del cine. A estas alturas, seguramente no quede nadie que no conozca al dedillo la vida de Liz Taylor. Sus ocho maridos, su amistad con Montgomery Clift y Michael Jackson, su dedicación a las causas humanitarias, sobre todo la lucha contra el sida, o sus preciosos ojos violetas son lo primero que viene a la mente al pensar en la mítica actriz, pero hay mucho más. Aprovechamos el 50 aniversario de Cleopatra, para descubrir diez aspectos no tan conocidos de la gran Elizabeth Taylor:

1. No le gustaba que la llamaran Liz. Andy Warhol comenta en sus diarios que, cada vez que tenía que presentarle a alguien, le advertía que debía dirigirse a ella como Elizabeth. “La gente que me conoce bien sabe que me llamo Elizabeth”, declaró la actriz en múltiples ocasiones.

2. Le salvó la vida a Montgomery Clift. Mientras ambos rodaban El árbol de la vida, Liz organizó una cena en su casa, donde estaban invitados, además de Clift y Michael Wilding, marido de Taylor en aquel momento, los actores Rock Hudson y Kevin McCarthy. Al despedirse, Clift, que había bebido mucho, empotró su Chevrolet contra un árbol. Elizabeth vio el accidente y corrió a salvar a su amigo, sacándole varios dientes que se le habían incrustado en la garganta para evitar que se ahogara. Como consecuencia del choque, Clift sufrió graves lesiones en la cara y tuvo que someterse a una reconstrucción facial.

3. Recibió el título de ‘Dame of the British Empire’ -el equivalente femenino a “Sir”- de la mano de la reina Isabel II en el año 2000, junto a Julie Andrews.

4. Su pasión por las joyas fue legendaria. Llegó a tener una de las colecciones privadas más importantes, que contenía la famosa perla La Peregrina, el diamante amarillo Krupp y el diamante blanco Taylor-Burton, de 69 quilates y regalo de Richard Burton. Esta pasión la plasmó en el libro Elizabeth Taylor: My love affaire with jewelry, que publicó en 2002.

5. Estuvo nominada a los Oscars cuatro veces consecutivas hasta que ganó su primer premio en 1961, por Una mujer marcada. Shirley MacLaine, que también estaba nominada ese año y partía como favorita por El apartamento, declaró que había perdido el premio por culpa de una traqueotomía. Durante el rodaje de la película, Taylor se puso gravemente enferma y tuvieron que practicarle una traqueotomía de urgencia. De hecho, llegó a publicarse que la actriz había muerto.

6. Ganó su segundo Oscar por ¿Quién teme a Virginia Woolf?, pero no fue a recoger el premio -en su lugar lo aceptó Anne Bancroft-. Tanto ella como Richard Burton estaban nominados, pero Taylor pensó que si ella ganaba y Burton no, sería una humillación demasiado grande para el actor, así que decidió no acudir. Efectivamente, es lo que pasó. Además, Sandy Dennis, actriz secundaria en ¿Quién teme a Virginia Woolf?, también ganó el Oscar, pero tampoco fue a recogerlo por estar trabajando en otra película.

7. Fue la voz de Maggie Simpson en el episodio Lisa’s first word. También se interpretó a ella misma en el episodio Krusty gets kancelled.

8. Su mala salud le acompañó toda la vida. Se lesionó la espalda cinco veces, le reemplazaron ambas caderas, tuvo disentería, cáncer de piel, estuvo a punto de morir dos veces por culpa de una neumonía, la operaron para quitarle un tumor cerebral, tuvo que someterse a una traqueotomía de urgencia, sufrió del corazón y le diagnosticaron, esta vez erróneamente, un cáncer de pulmón. A finales de los 90, declaró en una entrevista que le hubiera gustado seguir trabajando pero que no había ninguna compañía de seguros que se atreviera a asegurarla por su mal estado de salud.

9. Lanzó 12 perfumes con nombres como White Diamonds, Diamonds an Emeralds, Diamonds and Rubies o Black Pearls.

10. Apenas unos meses después de su muerte, se vendió uno de los retratos que le hizo Andy Warhol, concretamente Liz 5, por más de 26 millones de euros. Un año antes ya se había vendido la obra de Warhol titulada Men in her life que representa a Elizabeth con Mike Todd y Eddie Fisher, sus tercer y cuarto marido respectivamente, por 63 millones de dólares.

Su última aparición en la pantalla fue en 2001, con la TV movie These old broads, compartiendo protagonismo con Joan Collins, Shirley MacLaine y Debbie Reynolds, su eterna enemiga desde que Eddie Fisher dejara a Debbie para casarse con Liz. A partir de ese momento su salud fue empeorando, teniendo que utilizar una silla de ruedas en sus últimos años. Cuentan los rumores que por expreso deseo de Taylor, su funeral empezó con 15 minutos de retraso, porque una estrella siempre debe hacerse esperar, pero son solo eso, rumores.


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