Conducir

Acción a las 4 ruedas: coches ‘de cine’

El primer vehículo de combustión interna del que tenemos noticias apareció en 1866 de la mano de Karl Benz. Pese a que desde entonces hasta la actualidad se han desarrollado numerosos avances, aún seguimos echado en falta vehículos inteligentes que sean capaces de hablar y hasta de volar. A día de hoy la inteligencia artificial queda reducida a meros indicadores de localización que están constantemente perdidos y recalculando rutas.

Los mejores vehículos, los más aclamados y deseados siguen siendo los que han pasado por nuestras pantallas. Uno de los más recordados es sin duda el coche fantástico. “Kitt, ¿todo listo? ¡Revisa seguridad y niveles de gasolina!” Es el turismo más inteligente que se recuerda, la adaptación de un Pontiac Firebird que hizo furor durante la década de los 80. Admirado por su reluciente carrocería, el Knight Rider era un vehículo sumamente inteligente, que hablaba como cualquier humano; desde que apareciese en televisión más de uno hemos soñado con tener un coche de estas características. 

Vayan a por las biodraminas, porque ahora toca marearse con Michael J. Fox que regresa al futuro y nos trae de nuevo al presente. Junto a Doc, un loco científico, nos acercan un vehículo fabricado en su totalidad en acero inoxidable, capaz de hacernos viajar en el tiempo a la sorprendente velocidad de 88 millas por hora. Un Delorean DMC que produce energía con una cáscara de plátano y una lata de cerveza, nunca viajar había resultado tan económico.

 Después llegan las curvas de Lindsay Lohan subida en un Escarabajo. Señores, este es Herbie, el niño mimado de las pelis de Disney, se trata de un Volkswagen con ciertas características humanas. Su color amarillo crema, sus tres franjas de colores y el número 53 fueron suficientes para que la actriz lo rescatara del desguace y lo convirtiera en el más simpático coche de carreras que podamos recordar.

Ectoplasmas y gomina

Who you gonna call? Ghost busters!” ¿Lo recuerdan? Es el Ecto 1, se trata de un Cadillac Miller-Meteor de 1959 algo tuneado, una mezcla un tanto cantosa entre coche fúnebre y ambulancia. Equipado con una escalera, una campana, una sirena de ambulancia y varios tubos de aire comprimidos que resultaron las herramientas indispensables para que esta intrépida pandilla de alocados Cazafantasmas se paseara por las calles de Nueva York en busca de los malditos ectoplasmas.

Y ahora que hay algo de ritmo les toca a ellos, Travolta y sus amigos armados con tupé, chupas de cuero y gomina. Estos macarrillas de instituto con ademanes facilones para el baile movieron las caderas en Grease, conquistaron a las chicas guapas de la peli y nos acercaron unos coches que ya hubiesen querido muchos lucir por entonces. Se les vio pasear en un Ford Deluxe Blanco del 48 y un Ford rojo tuneado. Leo, el jefe de la banda de los Escorpiones, iba en un Mercury Custom del 49.

En 1972, cuatro de los mejores combatientes del Vietnam fueron encarcelados por un delito que no habían cometido, también ellos lucharon para solucionar los problemas del mundo. Los hombres del coronel Aníbal lucieron una GMC Vandura con carburador de doble tubo. Se trata de una furgoneta negra con una línea roja y un alerón en la parte trasera. El vehículo del año 83, equipado con los instrumentos necesarios para frente a cualquier enemigo, es uno de los más recordados. Si alguien ve a sus ocupantes, sobreviviendo como soldados de fortuna, son el Equipo A. Recuerden que aún siguen buscados por el gobierno. Atrévanse a contratarlos.

De Austin Powers a Tarantino

Uno dispuesto a pasar la ITV es el de Austin Powers. Con sello propio nos muestra su Shaguar E-Type decorado con una bandera inglesa y una inscripción en la placa donde se lee la palabra “Swinger”. Tan peculiar como él, este agente con dentadura imperfecta, chorreras y su colgante del símbolo del macho jamás pasará desapercibido a lomos de este cochecito tan particularmente tuneado. 

En los vehículos que nos acerca Tarantino lo mismo se planean ataques que suceden asesinatos. El más recordado de todos es la Pussy Wagon, un Chevrolet Silverado del 97 de color amarillo chillón y llamaradas pintadas en los laterales que utilizó Uma Thurman para salir del hospital en Kill Bill. Tanto le fascinó el “cochecito” al director que se quedó con él y más tarde se lo prestó a Lady Gaga para el videoclip Telephone en el que aparece junto a Beyonce.

No podemos olvidar a Eleanor, el Shelby Mustang Gt 500 que condujo Nicolas Cage en 60 segundos. Con nombre propio también y personalidad arrolladora Christine, se trata de un Plymouth Fury rojo y blanco al que no le tiemblan las bujías para acabar con quien se le cruce en su camino.

Bond los ha conducido de todas las clases Aston Martin, Rolls Royce, Bentley. El Mustang Gt 390 de Bullit fue pura adrenalina. Batman paseó su coche futurista para hacer sus recados por la ciudad de Gotham y Mr. Bean, que nos presentó un escueto Mini amarillo del tamaño de un Micro Machine, para los que piensen que el tamaño no importa.

 Pero yo particularmente me quedo con el de Los Picapiedras. Con tracción a los dos talones, dos ruedas apisonadoras de piedra, volante que no gira, techo de lona perforada, dos filas de asiento y radio-pájaro para corear juntos el Yabba Dabba Doo!


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