OPINIÓN

Cuando los suecos cuecen habas

Suecia ilustra muy bien ese ciclo generacional centenario, como vimos en “Suecia y el mito nórdico” y, dada su racionalidad, será muy interesante ver como transitan esta vez, sobre todo porque su mayor problema son las “élites” políticas que les mangonean gracias al sistema electoral .

Cuando los suecos cuecen habas.
Cuando los suecos cuecen habas. EFE

La semana pasada, mientras la oligarquía sueca de partidos estatales se preparaba para vestir sus mejores galas en el banquete de los Nobel y, seguramente, fantaseaba con lo bien que iba (para ellos) su negociado, del cual lo suecos son simples cobayas paganas, o sobre sus “inversiones” inmobiliarias, sus fondos de inversión, de pensiones y su jubilación dorada en tierras más cálidas, o en las bitcoins, lo malísimo que es Trump y lo guapos que están los escoltas Millennials del ágape, nosotros nos deteníamos a explorar parte de su experimento (algo prohibido en las Ciencias Sociales), un crimen económico al que se somete a las buenas gentes de aquellas tierras con la reincidencia delictiva de la burbuja inmobiliaria, consentida y fomentada por sus autoridades económicas y hoy ya fuera de control.

Pensando en eso, en la hipocresía criminal de las supuestas élites y en la impronta política que sobre el zeitgeist socialdemócrata y su orden imperante, ya en su ocaso , tiene lo que ocurre en aquellas tierras, he creído que vendría bien que repasáramos la macro de Suecia para ilustrar lo que costará el macro-delito de su casta , porque no debemos olvidar que PP, PSOE, CCs, ERC, Podemos, Junts pel si (de cas) y demás pandilla, siempre miran allí buscando argumentos para colárnosla y seguir viviendo del cuento a nuestra costa, que menudo cúmulo de tragedias ciudadanas ajenas, nuestras, acumulan los muy sinvergüenzas. Empecemos pues.

Crecimiento, paro e inflación

Tres resultados sistémicos fruto de una Cultura, instituciones y estructura económica siempre en tensión entre la acción humana, la tecnología disponible y las restricciones de los recursos; producción y distribución crean unas fuerzas de oferta y demanda que se ajustan según el mecanismo de precios dentro de una marco legal y una economía global. En el caso de Suecia, el aspecto cultural es claramente diferencial pues, al igual que el resto de nórdicos, fue hasta hace poco una sociedad luterana casi al 100% y que además dio cuna a los Nobel, de cuyas fuentes beben desde hace más de 120 años; así que, cuando les vendan implantar la moto nórdica aquí, podrán detectar de inmediato a un ignorante o un felón.

Swedish Unemployment Growth and Inflation.
Swedish Unemployment Growth and Inflation. L.R.

Por lo anterior, el Estado de Bienestar sueco sería imposible sin esa rara combinación de racionalismo estoico y honestidad luterana, y que aún persiste a pesar de la reacción en contra del degradado pensamiento socialdemócrata de este Ciclo Generacional que ya fenece. Suecia ilustra muy bien ese ciclo generacional centenario, como vimos en “ Suecia y el mito nórdico ” y, dada su racionalidad, será muy interesante ver como transitan esta vez, sobre todo porque su mayor problema son las “élites” políticas que les mangonean gracias al sistema electoral .

También se observa muy bien el Ciclo Largo Económico, la mitad del cual pueden ver en la anterior gráfica. En ella tienen la fase desinflacionaria (1981-1998) (inflación en línea azul), solo perturbada por la primera burbuja inmobiliaria; a esta siguió la fase deflacionaria y, como los países altamente tecnológicos e industrializados, el mayor de los cuales es Japón (lo vimos), que empezó antes y sigue metido en ella de hoz y coz, Suecia tuvo su aviso deflacionario en 1998 y, como todos, su “casta” ha luchado contra ella con las mismas armas y la misma miopía.

En la gráfica anterior, además de la típica intermitencia deflacionaria ( no es lo contrario de la inflación ), también puede ver que la explosión de primera burbuja, con su recesión de 1991-1993 (línea negra), que les ha dejado paro estructural (línea roja; de 2 a 3 puntos, nada como el nuestro, claro ), dentro de un período de salvamento industrial (por otras razones añadidas) donde, por ejemplo, los malísimos americanos (Ford y GM) les salvaron Volvo (cars) y Saab (autos) hoy ya idos para preparar su próxima guerra, pero que también afectó otras empresas que sería muy largo de analizar hoy, dada la complejidades y maravillas industriales que poseen para ser un país pequeño con sus enormes problemas de economías de escala.

¿Problemas de financiación?

Para un populista ibérico, promotor del mesianismo político epicúreo, eso del déficit público es un puro chiste, pero para un socialdemócrata sueco, dado su particular racionalismo estoico, hoy cada vez más escaso, que la burbuja de los 90 dejara un boquete en las cuentas públicas del 11% del PIB (línea morada siguiente gráfica), era todo un horror intolerable; luego está el inflado superávit fiscal previo, de 1986 a 1991, del 4% del PIB, que menuda fantasía. ¿A que esas cifras les suenan muchísimo? El ajuste subsiguiente y todos los recortes del Estado del Bienestar sueco vienen por eso, no por ninguna conspiración contra la “izquierda”.

Swedish Twin Surpluses.
Swedish Twin Surpluses. L.R.

La parte buena del ajuste, como aquí, fue el enfoque hacia el exterior (más) que les llevó a un enorme superávit, hoy consumiéndose, de hasta el 8% del PIB (línea granate, gráfica anterior) Pero, con el recuerdo de tantos sacrificios, imagínense ahora, que el inflado superávit presupuestario es pírrico y la burbuja mucho mayor, cómo quedarán las cuentas públicas y el ajuste que impondrá la realidad cuando el monstro inmobiliario explote que, como se ve, da igual que haya poco o mucho alquiler.

Hasta que llegue el día negro, la casta nos dice todo tipo de excusas y mentiras en un “ tapémonos los ojos y repitamos: no está ocurriendo, no está ocurriendo” , por no hablar de los economistas del Establishment, chupópteros de “lo público”, local y global, que como aquí, no dan la alarma por ignorancia o intereses, mientras otros, que les pagamos sus sueldazos, sufrimos las consecuencias de hacerles su trabajo; pero no, esta vez hemos esperado a las vísperas de su desastre, a ver si lo pagan.

Más fantasía fiscal

Mientras llega esa dura recesión, que traerá deflación, es decir, será una depresión económica, la “ intelligentsia” sueca mira a Francia, Alemania y China, principalmente, mientras que España y Latinoamérica interesan poco o nada, salvo por sus saltimbanquis de la política, y, como todo allí, tiene su lógica, pues tras sacarle lo que pudieron a los americanos, ahora están centrados en los que mangonean Europa, esos grandes clientes e inversores, y en el relevo chino, que exporta sus excedentes de capital como antes hizo Japón, siendo allí cotidianas las noticias de aprovechamiento de la alta tecnología sueca por estos gigantes, que le dan la escala que no tiene Suecia (otro tema fascinante).

Swedish vs French Public Finances.
Swedish vs French Public Finances. L.R.

Con esa perspectiva, les compararemos con Francia en términos de deuda pública y participación del Estado en la Economía, ratios en los que el estoicismo racionalista sueco hoy saca gran ventaja y les da margen para atender el nuevo paro estructural y el déficit que su propia idiotez inmobiliaria les traerá, saneamiento bancario aparte, donde también han cometido el error de una excesiva concentración . No se extrañen pues que queden al final medio zombis como Francia, país al que tanto miran y con el cual podrán consolarse como tontos e incluso pensar que aún pueden hacer más experimentos sociales, económicos y demográficos.

La parte más explosiva

Otro error garrafal ha sido el “reciente” cambio en la política inmigratoria, antes ordenada y racional, centrada en Latinoamérica y Europa del Este y del sur, de donde “importaban” colectivos de fácil integración, y que han cambiado por eso que la “izquierda” llama “refugiados”, tema en el que también se aplica lo de “ tapémonos los ojos y repitamos: no está ocurriendo, no está ocurriendo” ; pensemos, además, que dicho colectivo produce un daño adicional en el valor de los inmuebles y cargan aún más las partidas sociales y de seguridad, con unos presupuestos en fuerte tensión cuando aparezca el paro y el déficit fiscal estructurales, produciéndose la necesaria minusvalía de la corona sueca que hará más dura la vida de los más pobres.

Swedish Demographic Trend.
Swedish Demographic Trend. L.R.

¿Pero, cómo son posibles tantos errores bulto? Pues para muestra un botón: el del primer enlace , donde un laureado del Nobel tiene la desfachatez de comparar a los “refugiados” con su caso y el de alguno de sus colegas; menudo loco, suerte tiene ese científico que las cobayas de su experimento no le podamos lanzar tomates, y en Suecia menos. Ese y otros errores ocurren por lo que siempre hemos dicho, por un orden (con sus castas y sistema electoral) y un zeitgeist (con sus dogmas) que se vuelve disfuncional y que pondrá en riesgo la misma existencia de la nación, cuyos dos pilares maestros son la etnia y la religión. ¿Y qué saldrá del experimento, porque no hay forma de frenarles? Pues un conflicto en que los suecos, como nosotros, tendremos que luchar por nuestra existencia nacional y sacudirnos a todo un ejército de pirómanos de la política. Mientras, disfrutemos de la Navidad y sean Ustedes muy felices.


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