Macro Matters

El reino de los eurócratas y la opción belga

Ahora que los estados de las economías desarrolladas se encaminan a niveles altísimos de deuda resulta conveniente hacer un repaso a la experiencia de Bélgica, con sus grandes particularidades, un país que hasta hace poco ostentaba el record del Estado más endeudado de Occidente; en Oriente tendríamos al Japón, pero ese es un caso particularísimo de economíadeflacionaria.

Hacia el año 2.004 tenía clarísimo que las economías desarrolladas terminarían con sus Estados altamente endeudados por encaminarse hacia una crisis bancaria que exigiría nacionalizaciones. Dos opciones opuestas aparecían a dicho desequilibrio, la que llamé Argentina, es decir, la inflacionaria-monetarista, y la otra, la más probable dentro de la OCDE, que por simplificar la denominaremos hoy opción belga o aquella que asume esa pesada carga de sus malos dirigentes por la vía fiscal. El análisis de entonces también nos permitió hacer la primera demostración matemática de los efectos de la inflación (y el crecimiento) en el peso de la deuda.

El reino de los eurócratas

La 'eurocracia' es el estadio superior de unas castas políticas europeas que se caracterizan por dominar estados con sistemas electorales no representativos. En ese sentido, la misma UEavala y defiende al sistema electoral belga, pionero en la introducción del sistema proporcional de listas, al calificarlo como el más justo. Esa justicia de la que hablan en realidad se da entre los oligarcas que confeccionan las listas, de modo que todos quedan contentos al poder morder su proporción del pastel fiscal.

Bélgica es un país con una sociedad dividida, con un estado sobre-endeudado, cuyos ciudadanos en la práctica no tienen opciones políticas y cuyo verdadero soberano es la Elite de Bruselas, la de los 4.365 Merkels, los 300 lobbies y la Comisión (¿?), y cuyo resultado final es que nunca podrán defender libremente sus intereses debiendo avasallarse a la Eurocracia.

Esa elite que les domina, como quiere hacer con el resto de Europa, vive para sí misma, como su parlamento en Estrasburgo (Francia), que pareciera hecho a inspiración de la Torre de Babel, ese monumento bíblico construido por quienes deseaban hacerse un nombre para ellos y no ser limitados por nadie. Pero ya saben, “Vox Pópuli, Vox Dei”, y ciudadanos como los holandeses, franceses e irlandeses (no digamos los británicos), cuando les dejan votar, les echan abajo su castillo de naipes; aunque luego esas decisiones populares sean burladas desde un pretendido despotismo ilustrado. Esa es la democracia en Europa.

Origen de la deuda belga

Los belgas intentaron construir una sociedad de bienestar por encima de sus capacidades económicas e hicieron crisis a finales de los 70’s, cuando su falta de competitividad echó por tierra el invento y el déficit público se disparó al 15% del PIB (línea morada, siguiente gráfica). Podría decirse que el norte (flamenco) sufrió una crisis y reconversión similar a la del País Vasco (aunque diferimos en quien la pagó) y el sur (valón) parecida a la gestada en Cataluña por su casta actual.

Tras devaluar la moneda se enfocan a una reestructuración general orientada al comercio exterior, consiguiendo un notable superávit comercial (línea granate, gráfica anterior) sacándole elmáximo provecho a su privilegiada posición geográfica. Con la entrada en el euro, eso empieza a esfumarse y vuelven a perder competitividad; como ejemplo, el puerto de Amberes, que mueve el doble de contenedores que el de Valencia, o casi tantos como los de de Valencia y Algeciras juntos, ha ido perdiendo posiciones respecto de sus vecinos.

El peso de la deuda

Los costes de la reconversión general, sus multi-gobiernos para cada casta y el aumento de los gastos sociales por el desempleo y el envejecimiento y cambio en la composición de la población, situaron la deuda pública hasta niveles próximos la 135% del PIB hacia 1.993 (línea granate, siguiente gráfica); allí está Italia, y hacia allí van varios países de la OCDE.

Al menos desde 1.980 los ciudadanos belgas han estado dedicando ingentes cantidades de recursos vía impuestos a pagar la deuda de un estado que llegó a representar el 65% de la economía: 33 años penando y los que les quedan. Los belgas padecen una fiscalidad muy regresiva (podríamos dar enlaces pero no queremos dar ideas) e hicieron un gran esfuerzo desde 1.993 por reducir su deuda pública, algo a lo que también ayudó los bajos tipos (siguiente gráfica) y su posterior pertenencia al Euro, pero no ha sido suficiente.

¿Vuelta a empezar?

Es casi seguro que después de 33 años exprimiendo a los ciudadanos, su casta política les prometa otra ronda generacional de servilismo fiscal. A la pérdida de competitividad y problemas de población señalados se sumará, por ser su economía de comercio exterior (2/3), el menor crecimiento mundial y la pérdida de su ventaja cultural por la entrega al salvajismo de sus castasnacionalistas, algo que repele al talento y el emprendimiento.

El futuro de las optimistas previsiones del FMI les anuncia paro estructural (línea roja, gráfica anterior) y bajo crecimiento del PIB nominal (suma de líneas azul y negra), que es con el que se paga la deuda y que será insuficiente para normalizar su situación fiscal. Uno de los aspectos más penosos para nosotros de la mala práctica política de los belgas sea que, a guisa de coartada, el pensamiento analógico que reina allí es copiado por nuestra clase dirigente para defender su fracasado modelo de gestión y corrupción, pero con el agravante de que nos quedará un paro estructural altísimo y una generación perdida en la miseria por su cobardía al evitar el cambio de era generacional que ya debería estar en marcha.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba