Macro Matters

Servicios Globales contra Catetos Locales

En grandes cifras nuestra Economía exporta bienes por unos 214 mil millones de euros y otros casi 102 mil millones en servicios y de ellos cerca de 51 mil millones son turismo (según INE, 2011); de forma que la producción de bienes destinada a mercados globales duplica a los servicios y cuadruplica el turismo: otro mito derribado. Por otro lado, las importaciones de bienes fueron en 2.011 unos 260 mil millones (ver España es Competitiva) y las de servicios unos 68 mil millones, confirmándose una vez más que, en lo relativo al Comercio Exterior, España es una Economía de producción de bienes donde éstos mueven un valor que triplica a los Servicios.

La España Globalizada

Nuestra Economía movió 2.011 productos globales valorados en unos 474 mil millones de Euros y servicios globales cercanos a 170 mil millones, que agregados representarían un valor próximo al 63% de nuestro PIB. Cierto es que una parte importante de la exportación, cercana al 70%, tiene como destino ese gran negocio que es Europa (no solo la UE) y que el siguiente paso será ir más allá, siempre a más según nuestra naturaleza expansiva, a pesar de los prejuicios y tonterías locales; sin embargo, en la difícil coyuntura actual, dada la urgencia de nuestros problemas, hemos de aprovechar al máximo la plaza europea, aunque, a futuro, por la locura demográfica continental, volverán a ser Las Indias, vieja aspiración española, las zonas de expansión de nuestro larga vida.

Balanza Exterior por Turismo

Lo primero que llama la atención es el estancamiento de nuestro superávit por casi una década, que pueden verlo en la siguiente gráfica (línea negra), más por el despertar de nuestro insostenible consumismo viajero que por la pérdida de dinamismo de nuestra atracción de turistas foráneos. Tampoco levantó alarmas en el Ministerio de Industria; ese valor nominal plano no es negativo para el pago del endeudamiento, pero la pérdida de valor real, próxima al 35%, es letal para el del déficit energético que debe cubrir.

Sin embargo, ese quebranto es temporal, ya que nuestra depresión local va para largo gracias a nuestros gestores “sagaces” y deprimirá nuestro turismo exterior racionalizándolo; duro para nuestras agencias de viajes: la imposibilidad del consumismo local, unido a la mala combinación de recortes y a la ausencia de reconversión bancaria y Banco Bueno, terminará llevando a otra subida del IRPF, esperemos que esta vez se haga con más profesionalidad y no como en la última ocasión, que solo hay que ver la modificación hecha para darse cuenta que se hizo lamiendo la punta de un lápiz.

Nuestra potencia turística nos viene también de la fuerza económica interior del sector (ver informe WTTC) que permite el sostenimiento de toda una infraestructura, pública y privada, de servicios atractiva al exterior. Pero eso también puede malograrse con la misma política de mayores o nuevas tasas que evita racionalizar el gastos “opacos” (en trenes, aeropuertos fantasma o “teles” públicas tóxicas) y que incluso ha llevado a alguna aerolínea a replantearse destinos en España. Haría bien nuestra oligarquía política en al menos leerse el informe del Consejo Mundial de Viajes y Turismo sobre el paro creado por nuevas tasa a viajeros, antes de arruinarlo con inventos y toqueteos el sistema de infraestructuras castigando los viajes interiores a zonas deprimidas con gran proyección exterior.

La espiral recesiva a que nos han metido nuestros gestores amateurs tiene esa parte mala, la buena es que aceleran el cambio de Sociedad, que si sale bien, esperemos que sí, llevará a una verdadera explosión de nuestro Comercio Exterior y a una transformación histórica de nuestra Sociedad: son parte los dolores del parto del cambio de Era. La alternativa solo podría ser el Desastre Completo y no solo económico, pues impediría prepararse, o al menos mitigar, *desequilibrios de Largo Plazo.

La Difícil Globalización de los Servicios

Aunque sin duda nuestro turismo global volverá por sus fueros (está en ello),a pesar del menor crecimiento global, cuyo importantísimo superávit nos deja justo en el equilibrio a la parte globalizada de nuestra Economía productiva (la financiera la veremos otro día), en el resto de los servicios lo tenemos más difícil. En la siguiente gráfica seguro intuirán las dificultades de crecimiento de negocio: ir más allá requiere un cambio Cultural, que se dará pero llevará tiempo.

No quiero decir con lo anterior que nuestros servicios globales no turísticos vayan mal (ver siguiente gráfica, línea roja), al contrario, van muy bien y han conseguido superar su desequilibrio comercial en un mundo fuertemente competitivo, aunque ayudados por nuestro empobrecimiento general (un ejemplo paradigmático), que ya para una cuarta parte de nuestros conciudadanos roza la pobreza extrema. Todo el Sector Exterior va bien, pero lo que no es tolerable es que los políticos se pongan la medalla: primero, porque esos resultados se consiguen pese a ellos; segundo, porque esos excedentes duramente conseguidos se los funden “en dos tardes” con sus malas prácticas económicas; y tercero, por ser el resultado de un sacrificio ciudadano extremo que ellos ni padecen, ni intuyen ni les importa.

España tiene sus grandes oportunidades y la capacidad de conseguirlas bastante claras, al tiempo que gravísimos problemas, como el alarmante e ignorado crecimiento de la pobreza (un ejemplo de tantos), por no hablar del suicidio demográfico, que es más a Largo Plazo*. Sin embargo, ante esa evidencia palmaria no se reacciona. Si algo impresiona de esta dicotomía es la habilidad de nuestros gestores “sagaces”, no solo los políticos, para distraer a la población de su mangoneo; ya sea en la cumbre de la quimera europea de la semana pasada o con el salvajismo futbolístico: sueñan con ser hijos de Lampedusa hasta que rompe su invento como ocurrió con Bankia, paradigma de sus fantasías oligárquicas y que hoy creo bien encarrilada gracias al excelente profesional que la dirige.  

Cuesta discernir qué es más cateto: que tengan la pretensión de compararse con un arquetipo de un vástago de la Casa Viscontio que se crean capaces de, con sus toqueteos del Sistema Económico, mantener la “cosa” para seguir succionado de las cargas fiscales, actuales y futuras, que asfixian al empobrecido ciudadano.

De lo Local a lo Global

A diferencia de la exportación de bienes, en la de servicios, por su propia naturaleza, la relación productor-cliente es directa, depende más de las virtudes económicas del factor humano y menos del capital. En el caso turístico, sin duda, nuestra situación geográfica, dotación de recursos naturales e históricos, junto con nuestra Cultura de Vida han sido grandes bazas comerciales, pero cuando pasamos a los otros tipos de servicios, la competencia profesional global es la clave.

Tras treinta años de negarnos a nosotros mismos, de despilfarrar fortunas en manipulación de masas vía medios de comunicación públicos y mala educación, de un experimento social de destrucción de las virtudes cívicas y económicas más elementales, malogrando la plataforma común de Progreso, los incompetentes a cargo ahora vienen a quejarse del deterioro de la Marca España. En esta área, la educación superior es tan clave como el daño que se la ha hecho a todo el sistema que la nutre desde abajo con individuos instruidos en la mentira, la picaresca, el odio y desprecio a sus semejantes, a la búsqueda de la verdad y el emprendimiento personal. La posición de partida puede parecer letal, pero al menos los errores están clarísimos, como lo está el camino al éxito, solo falta la sana ambición y la voluntad de Cambio.


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