Macro Matters

La Inflación del Sr. Rajoy

La inflación tiene muchas causas entre las que podríamos citar razones estructurales como un deficiente sistema de distribución, la existencia de monopolios u oligopolios mal regulados, u otras mas coyunturales como shock externos y malas cosechas, revueltas sindicales, desequilibrios de exceso de demanda por sectores en auge, mala fiscalidad y, también, una mala política monetaria. ¿Con todos esos elementos, se puede separar las causas y aislar el componente de responsabilidad del actual presidente del Gobierno en la inflación que padecemos? Sí, se puede, y no solo eso, si no que además se puede valorar lo pernicioso de su mala política: eso es lo que veremos hoy.

Nueve meses de mala gestión:

En la siguiente gráfica pueden ver la evolución de la tasa de inflación anual, medida por el Índice de Precios al Consumo Armonizado (IPCA), en esos nueve meses. La línea verde ilustra dicha tasa a impuestos constantes (IPCA-IC) y la línea roja con el efecto impositivo (IPCA); hemos agregado la tasa de inflación en el uso de la vivienda, línea azul, para que la tengan en mente porque después la veremos en detalle. La tasa anual mensual se calcula para los últimos doce meses, es decir, la del mes de enero, por ejemplo, corresponde al aumento general de precios desde enero del año pasado.

Como puede verse, era bastante estable hasta que decidieron aumentar el IVA, creyendo que así cuadrarán las cuentas; ya veremos si la caída de demanda, el cierre de negocios, el aumento de paro y sus gastos por desempleo junto con la caída de cotizantes y retenciones compensa el invento. Pero es que además, la proximidad de su entrada en vigor produjo un aumento muy importante de los precios que elevó la tasa sin impuestos al 2,5% anual de media, que luego se corrigió por la caída de la demanda, en parte ya hecha para ahorrarse el IVA.

Entiendo que les cueste creerse que la inflación sea baja porque es una media nacional, pero cuando se aplica a sectores medios y bajos de la población es mayor por su alto componente regresivo.

Efecto regresivo del aumento del IVA.

En la siguiente gráfica podrán ver nuestro medidor del componente de absorción del último aumento (igual hacen otro) del IVA que generó una tasa de inflación anual del 3,5% (CPI o IPCA) De izquierda a derecha tienen las barras en valores positivos indicando la imposibilidad de evitar parte de la carga fiscal en este orden: alimentos, tabaco y bebidas alcohólicas, uso de la vivienda, gastos médicos, transporte, y educación. En valores negativos, donde los individuos trasladan parte de la fiscalidad a los productores, que por orden de izquierda a derecha son: ropa y calzado, menaje del hogar, comunicaciones, cultura y esparcimiento y, finalmente, hoteles cafeterías y restaurantes.

Los valores negativos no significan que el consumidor no pierda bienestar, al contrario, lo que ocurre es que al tener más capacidad de contratación (regateo, si quieren) puede, reduciendo su consumo, forzar bajadas de precios y trasladar los nuevos impuestos a los productores y comercializadores, quienes a su vez habrán de ajustar su cadena de valor despidiendo trabajadores si hace falta, o cerrando directamente.

En las barras con valores positivos, está claro, que si estás enfermo, no te queda más remedio que pagar los nuevos impuestos, lo mismo te ocurre si habitas una casa (hay pocos puentes cómodos), si estudias, si eres adicto al tabaco, si necesitas transporte para ir a trabajar, a la oficina de empleo o si simplemente quieres alimentarte, no hay escape.

De todos los componentes los más adversos para los españoles son esas dos barras más altas, las del uso de la vivienda y de los servicios médicos y que ya pueden imaginarse los padecimientos de quienes con rentas bajas no pueden librarse de los toqueteos a conveniencia, o por ideología, que ha hecho este Gobierno, de prisa y corriendo, para obtener ingresos con los que mantener los servicios públicos, pero también la “mamandurria” (Aguirre dixit) de su ejército de paniaguados y el desmadre autonómico rescatado con 60.000 millones de euros.

Como nota al margen, si quieren, decir que los datos de esta gráfica son de utilidad tanto a consumidores como comercializadores y productores para corregir su política de precios en su supervivencia económica; además, podría venir otra barrabasada fiscal parecida.

Literalmente invivible e insalubre.

Cualquier cosa menos una política pro-vida. Si miramos en detalle los componentes del coste del uso de la vivienda, comprobaremos que buena parte de ellos son altamente inflacionarios y todo debido a las peculiares decisiones políticas del Gobierno actual; que, dicho sea de paso, calca la pesadilla del anterior desgobierno.

Los rubros de Electricidad y Gas han subido desde que llegó el Gobierno más del 10%, haciendo que, junto con los otros componentes, el coste de uso de la vivienda subiera en tan solo nueve meses, desde que llegó el PP, un 6,2% y en tasa anual (septiembre 2.011 a septiembre 2.012) más de un 7%. Esta combinación de empobrecimiento y malas políticas continuistas ha hecho que el uso de la vivienda aumente un 20% su peso en la cesta de la compra desde 2.008.

Son encarecimientos políticos, que en el caso de la electricidad la podríamos pagar mucho más barata como pueden ver el lector en su recibo de la luz, que en renovables nos costaran 70.000 millones de euros hasta 2.020, que pesan sobre todo a los más pobres y son fruto directo de la casta política que ya nos ha machacado, también, con el desastre que hicieron en las Cajas; estos despropósitos fiscales y energéticos ya los criticamos a fondo en su momento, aunque de forma diferente y mucho más comedidamente que otros.

Cierto es que el ciudadano ha comprado un mesianismo verde que lleva al absurdo de que exportemos elementos de generación en gas porque estamos premiando a los productores de eólico y solar, pero este Gobierno ha debido explicar eso y corregirlo y no lo ha hecho porque sus particulares intereses priman sobre el interés general; por si fuera poco, falta el impuestazo energético que será trasladado al sufrido consumidor como el del IVA. Así que sí, el Sr. Rajoy es totalmente responsable de esa inhumana y regresiva inflación que padecemos.

Distintos Personajes y un Interés.

Cuando pienso en los rubros más regresivos y en un estudiante que no puede dejar sus estudios a medias, en un paciente que no puede suspender un tratamiento, en quienes no pueden dejar de usar el transporte o en un modesto ciudadano que no puede apagar la calefacción, siempre recuerdo a un catedrático propagandista del PP, promotor de la subida indiscriminada del IVA (y del banco malísimo) que ha sido premiado con un más que cienmileuristaenchufe en un monopolio semipúblico, ente que nos cobra una abultadísima prima en los recibos de la luz.

El colmo del despropósito ya fue que el inventor del banco malísimo, que ya lo traía negociado de antes y avalador de esta regresividad fiscal para pagar sus inventos ruinosos, el Señor de Guindos, tuviera la fallida, por fortuna, pérfida idea de querer actualizar las pensiones con un Índice cruelmente apañado, peor que el IPCA-IC (línea verde de la primera gráfica), en una insultante operación de gato por liebre para rematar un particular y sádico ensañamiento contra los más pobres de la sociedad. La verdad, encuentro difícil calificar públicamente a unos gestores tan alejados del más elemental bien común. ¿Ustedes, cómo los calificarían?


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