Macro Matters

La Función de Empleo en España

Hoy exploraremos la relación entre crecimiento económico y aumento de la contratación, con el objetivo de estimar que podemos esperar en término de empleo en los próximos dos años y la intención de que empiece a tomarse en serio este asunto. Todo depende del Empleo, desde el equilibrio presupuestario de los innumerables gobiernos que padecemos, pasando por la morosidad crediticia, hasta las pensiones, etc.

Los Orígenes de una Brecha.

España arrastra un desequilibrio de origen en su capacidad de contratación y que arranca del momento en que empezó su apertura comercial, entendiéndose comercial en el sentido de comercio internacional: primero la CEE y hoy la Globalización, que ilustramos en la siguiente gráfica que muestra, en tasas anuales por trimestre, el crecimiento del PIB (línea roja) y de la contratación (línea azul).

Dicho desequilibrio estructural se arrastra desde la mala adaptación a las Crisis petroleras de los 70’s y de la posterior incorporación a la entonces CEE; pueden verlo en el primer óvalo de la izquierda de la gráfica. La estructura de entonces era el resultado de soluciones de libro a las carencias del país, cuyo exitoso proceso de respuesta a dichas carencias se malogró y hoy, sin el boom del dinero fácil, vuelven a aflorar en el sector energético, en la cuenta corriente, la emigración, pobreza y desempleo.

Aquel quebranto ocurrió justo en el punto álgido del ciclo largo (1980-1982) que es donde se fijan los cimientos estructurales de la Economía. Entonces nuestra estructura era muy parecida a la que tenía Corea del Sur, una potencia industrial y tecnológica de nuestro tiempo, “solo” que además teníamos la ventaja de un potentísimo sector turístico. La mayor víctima de aquel error fue el pilar estructural maestro de Astilleros-Siderometalúrgico-Maquinas/herramientas-Nuclear, un motor industrial y tecnológico básico que pocos habían y han conseguido incluso hoy; “nosotros”, prácticamente nos lo hemos cargado con nuestro mesianismo político. Hay otros sectores como el de electrónica de consumo, por ejemplo, pero los obviaremos para abreviar.

¿Es salvable lo que queda de esa columna maestra? Sí, pero solo parcialmente; esos errores siempre se pagan con pérdidas permanentes. ¿Cómo? Aunque me cuelguen en la plaza pública lo diré: se debe construir al menos una central nuclear de última generación integrando industria y sectores de educación superior tecnológicos y universitarios (otra casta). En cuanto al eslabón naval de esa cadena, todo depende de los sindicatos ruinosos que padecemos.

Tras aquella ruptura estructural, el resto se desarrolló a ritmo normal y la absorción de empleo la fue acompañando manteniendo el boquete económico de paro estructural, como puede verse en el movimiento unísono posterior de ambas líneas, azul y roja. ¿Se puede mantener dicha deficiencia estructural de absorción de empleo por tanto tiempo? Sin duda, hablamos de producción potencial destruida por mala gestión general (pública y privada) que hoy no podemos exportar y de producciones difícilmente des-localizables.

Otra parte dañada, además de lo mencionado, ha sido la Industria Auxiliar y de la Bienes de Consumo, aunque en menor medida, dependiendo más del grado de locura mesiánica de los políticos regionales, y la mala adaptación de la industria catalana a la globalización hunde sus raíces en ello, en las mentiras que les han hecho creer que tienen en el ombligo.

¿La Última Locura?

Producción y contratación iban al unísono, incluso en la recesión post 92-party, óvalo amarillo, hasta que llegó la locura inmobiliaria haciendo que desde prácticamente el 2.002 la contratación (línea roja, siguiente gráfica) creciera más que el PIB (línea azul), al expandirse fantasiosamente un sector con baja productividad del factor trabajo. A la corrección de esa fantasía económica se unen los errores posteriores, con su círculo vicioso, porque tanto el ciclo como lo que había que hacer estaba claro, ilustrándose así que el problema de mala gestión es generacional.

Pensar que después de semejantes locuras se puede hacer borrón y cuenta nueva (tipo banco malísimo) y toqueteando cuatro cositas, mientras se sigue con las mismas malas costumbres, las mismas formas de gestión fallidas que nos han traído hasta aquí, equivale a pedir soluciones mágicas. Pues va a ser que no, se contratará según lo que dé de sí la estructura productiva existente bajo la losa de la casta política, con todas sus consecuencias en términos de bienestar, ingresos fiscales, pensiones, etc.

La Función de Contratación. 

En una economía normal usaríamos la obtenida de la Ley de Okun, pero, como ya demostramos en su momento, ésta no se puede usar aunque algunos académicos la empujen con fines ideológicos; usaremos otra, aquella donde el aumento (o disminución) porcentual de la contratación es una función del aumento (o disminución) porcentual del PIB. Se pueden usar otras más complejas que integren variables salariales, pero en este medio exploraremos la más sencilla, que la tienen en la siguiente gráfica.

Luego usamos una hipótesis de crecimiento para 2.013 y 2.014. En 2.013 el FMI estima un decrecimiento del -1,3%, la OCDE -0.8% y la CEOE -1,6%, así que podríamos ver que paro generaría un caída del 1,2%, por ejemplo; aunque habrá ganadores. En ese escenario los despidos podrían llegar a 615.000 empleos; esperemos que sean menos y que la reforma laboral ayude a reducir esa cifra; en todo caso prepárense para lo peor, porque el aumento de la pobreza de cinco años de “dame pan y llámame tonto”, en que se ha estado perdiendo el tiempo con imperdonables inventos desde 2.008, tendrá consecuencias dramáticas.

En 2.014 esperamos una mejoría y que Estados Unidos resuelva bien su acantilado fiscal, tras la composición resultante de sus recientes elecciones, tal como discutimos en La Recesión de 2.013; el presidente electo no esperó ni dos días de la declaración de su victoria para arremangarse. El entorno global lo vemos mejorando ese año, que además es electoral en ese país, pero no se alcanzarán las tasas de crecimiento del 2.010-2.011; ese año podríamos cerrar en equilibrio, tocar fondo y tal vez dejar de despedir en el último trimestre. Con un crecimiento próximo a cero para el conjunto del año 2.014 la pérdida de empleo sería de unos 304.000 puestos de trabajo, siempre sobre los supuestos comentados.

Esto es una Carrera

Y en una carrera ya se sabe, el tiempo que se pierde haciendo el tonto no para el reloj y en ésta los minutos de retraso se cuentan en número de parados. La función de contratación (o despidos) de la gráfica nos indica que hay que crecer de forma sostenida cerca de un 1,26% anual para mantener el empleo, que no por casualidad viene a coincidir con la tasa secular de crecimiento de la productividad: o creces aproximadamente eso (o más) o disminuye la contratación total; tómenlo como una ley sistémica. El que no lo tuviera claro, bienvenido al mundo real.

Cambio de Era

Hoy no entraremos a fondo en lo que viene, ni les molestaré más con temas históricos, pero si conseguimos que se hablara de mesianismo político, de quimeras, de enfoques generacionales, de la responsabilidad del BdE, de ciclos, de ajuste de balances, de cuenta corriente, de exportación y de otros temas, a ver si reiterando el tema de hoy ayudamos a que se debata de empleo, ya que de descubrir cómo solucionar ese drama depende el cambio radical de mentalidad que necesitamos para tener futuro; porque la raíz de la solución está ahí, en un cambio radical de mentalidad que cree un orden cívico nuevo. Y por favor, no busquen un “catecismo” para la nueva era, eso pertenece al ruinoso pasado y se trata justo de todo lo contrario. ¿Lo hacemos o esperamos otros cinco años?


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