Macro Matters

Estrategia bursátil 2014

Plantear la estrategia bursátil de 2014 en febrero de este año podría parecer, a priori, un error de gestión, ya que la misma debería estar resuelta a mediados del último trimestre de 2013, y lo estaba, lo que ocurre es que las peculiaridades del mercado bursátil exige una reevaluación constante de la misma. Hagámosla.

Una corrección normal

Tras un rally de Navidad lleno de excesos, el comienzo del año trajo una corrección a la que se añadió la mini-crisis de los emergentes, que en realidad empezó a mediados de diciembre (línea amarilla última gráfica), los miedos por los efectos del taper, datos sobre un crecimiento poco sostenible de los beneficios corporativos, algunos análisis como el de Goldman Sachs, en que enumeraba toda una serie de argumentos sobre una fuertemente sobrevaloración en términos de PER y toda una serie de indicadores, o mediciones de ratio Q, los típicos gráficos del pánico, etc. que reforzaron los miedos de los inversores.

Sin desmerecer esas alertas, pienso que cuando se está dando un proceso de recuperación en un área económica tan importante como la UE, es muy difícil que se produzca una caída como la temida por Goldman Sachs. Desde el punto de vista del análisis técnico, esa pendiente que asusta sigue un patrón; así, cuando las cotizaciones cortaron la media de cincuenta sesiones (enlace a gráfica, línea azul MA50), dieron la lógica señal bajista y se fueron a apoyarse en la media de doscientas sesiones (anterior enlace, línea roja, MA200), algo que ha venido ocurriendo desde hace al menos dos años y, en términos semanales (ver gráfica anterior), ha sido incluso más moderado que en ocasiones anteriores. Sin embargo, desde el punto de vista del Ciclo Largo, la situación es más interesante y compleja al parecer que hace un triple techo.

Fases bursátiles seculares

Las vimos en otra ocasión y hora daremos un repaso rápido. El ciclo largo tiene cuatro fases: reflacionaria, inflacionaria, desinflacionaria y deflacionaria. Al analizar los índices en términos reales, a estas fases seculares les corresponde una fase bursátil que puede ser alcista (flecha verde, siguiente gráfica) o bajista (flecha roja) y que a su vez se alternan; tema aparte y complementario son las implicaciones que tiene en términos de PER.

Suelos y fases seculares bajistas

El análisis de las fases seculares bajistas nos indica que se forman cuatro suelos que hacen mínimos decrecientes, es decir, que cada vez que ocurren marcan un valor menor del índice en términos reales, esto es, descontada la inflación; así ha sido en todos los casos excepto en 1930, cuando, tras el crack del 29, prácticamente hubo que reinicializar el sistema económico. Ese anterior fenómeno tiene al menos dos implicaciones cruciales: la primera, que desbarata el argumento de buy and hold, o comprar y mantener, véase si no entre 1935 y 1985; la segunda, que hay excelentes oportunidades de compra en esos suelos y que hay una zona de capitulación o mínimos seculares para realizar compras temporales muy lucrativas. Los tienen en la siguiente gráfica.

En las fases seculares bajistas la directriz de acción es clara: se compra con una estrategia de salida, construyendo la parte bursátil de la cartera de inversiones desde los suelos bajistas; hay formas de construcción de cartera pero no entraremos en ellas por razones de espacio, como tampoco entraremos en la apertura de posiciones bajistas. Con la correcta readaptación de las stop loss orders de la estrategia secular, cuando se ejecutan, llevan la cartera a liquidez en activos de bajo riesgo que explican el derrumbamiento continuado de las cotizaciones y el correspondiente aumento del precio de los bonos hasta que se alcanza un nuevo suelo secular.

E.E.U.U. se va

¿Estás seguro? Eso parece indicar la segunda rotura del techo secular del 2000. Si se fijan en la gráfica anterior, hay una línea punteada, que la pusimos en el modelo en 2011, señalando que el Dow Jones, después de comportarse peor de lo esperado, parece saltarse el tercer suelo bajista secular. Ante esa duda, en 2012, cuando la economía americana creció por debajo del 2% de tasa anual trimestral, una cota que tradicionalmente significaba una probabilidad de recesión próxima al 70%, empezamos a estudiar si había un cambio estructural profundo y analizamos su mercado laboral, su sector exterior y, finalmente, su mayor riesgo: el sector bancario.

El comienzo del cambio estructural de la superpotencia ya ha comenzado y podría tener repercusiones económicas por arriba casi tan potentes como la emersión de China. Estados Unidos ya no impulsará el crecimiento mundial como antes, pues para mantener su hegemonía mundial necesita un posición global de liderazgo comercial y un crecimiento interno que le permita cumplir con sus compromisos estratégicos; además, tiene vientos a su favor y la emersión china ha despertado en Asia el temor de que Estados Unidos les deje solos.

¿No será, vistos los problemas latentes en los mercados emergentes, que ese tercer suelo secular bajista solo se ha retrasado? De nuevo la respuesta es puede ser. En esta fase secular bajista hemos puesto, desde el principio, las fechas con una interrogación al final: 2000- 2016? y además, como siempre decimos: el patrón es el prólogo, solo eso; por otro lado, el modelo se ha cumplido en otros países, en los que hacen las cosas mal, la casta va a la suya y distrae con sus ideítas.

Ibex y suelos seculares bajistas

Cada quien es muy libre de tener sus creencias sobre la inversión bursátil y rechazar la evidencia empírica, por mi parte ningún problema; luego, cuando el modelo te dice que la zona de capitulación es zona de compra, que la demuestras en abril de 2012 y, por esas creencias, no se compra, pues vale, otra ficha más al cajón, como dice un amigo.

Por una casualidad curiosa y pensando en tendencias futuras, el Ibex está siguiendo la antigua línea punteada del Dow y en diciembre de 2013 promediaba 9.916 en valor nominal, luego también tenemos otras formas de valoración complementarias como el viejo modelo de Prima de Riesgo e Ibex; además, hemos de añadir en nuestras expectativas, como en el caso de Estados Unidos, si hay cambios estructurales importantes y lo que decíamos al principio de que con una recuperación europea no debería caerse, salvo imponderables sistémicos, claro. En todo caso, estaríamos en un momento de adiciones marginales a la cartera de inversiones, lo fuerte ya se debió haber hecho en 2012.

¿Cómo podría ser el 2014?

Que es la pregunta inmediata cuando parece que será un año normal. Pues la respuesta ha de buscarse, de nuevo, en la normal estadística y aquí, dicho con la prevención legal que siempre rige nuestros artículos, hoy opto por la hipótesis del típico perfil de un año electoral de mitad de mandato, que muy bien ilustra Chart of the Day (ver enlace, línea azul oscura) y que nos ha ahorrado el cálculo. Es decir, la corrección de principios de año seguida de un rally hasta mayo (sell in May and go away), seguida por la típica corrección hasta octubre y traca hasta final de año, de libro; resultado: crecimiento estándar del 9% nominal del índice. Ya sabemos que luego no ocurrirá así, porque en Economía no hay fórmulas mágicas y nada puede sustituir la constante vigilancia y la buena gestión

En todo caso al modelo le da igual porque no hace una liquidación total en los techos de mercado, ya que no hay suficiente evidencia histórica, como en la zona final de capitulación final, que nos señale acciones claras pasados ciertos puntos de referencia. Que siga la fiesta pues, hilo a la cometa hasta que se quede sin viento y caiga a plomo, que mientras más suba más recorrido tendrá en la caída para abrir cortos, y si el mercado sigue fenómenos anormales, no pasa nada, pues para eso se fijan y adaptan la órdenes de venta automáticas, que todo tiene su tratamiento.


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