Macro Matters

España y el QE del BCE

No cabe duda de que el 2015 ha empezado fuerte y enero se despidió con la que podría ser la noticia económica del año: El QE del BCE para luchar contra la deflación; luego estarían los datos de mejor crecimiento con más deflación, pero eso no debería ser una novedad para quienes leen este blog, pues estaba más que previsto.

Lamentablemente, como nuestro Sistema Político quiere inmolar al Sistema Económico (las similitudes con el chavismo son sorprendentes, incluso ellos lo reconocen), la parte ruidosa del país ha estado imponiéndose con el barullo de Varoufakis, el apocalípsis griego y su deriva española, dejando de lado el debate sobre esa importante oportunidad que se nos representa; lógicamente, nosotros no haremos lo mismo, así que vamos a analizarla empezando por nuestro problema deflacionario.

La deflación española

El debate sobre este particular sigue siendo bastante pobre, cosa que, al estar nuestro pensamiento económico dominado por doctrinas acientíficas e ideologías ruinosas, tampoco nos extraña. Como contraste, permítanme transcribirles un comentario de hace un año sobre el tema ante una comunidad de altos directivos en Linkedin: “Es un problema que llevo estudiándolo unos quince años (15, han leído bien) y sigo pensando que el fenómeno es desconocido; sin ir muy lejos, en la última comparecencia de Draghi demostró su desconocimiento del tema, mal asunto.”; tras lo cual les recomendé que revisaran unos artículos de este blog sobre las dificultades del tema, el error de la devaluación interna y los aspectos sectoriales de nuestra deflación. Desde entonces el debate público no ha mejorado, al contrario, hay más fantasía ideológica, mucho y mal plagio, evasión de la realidad, etc.; lo típico, vamos

Pasemos pues a los últimos datos del INE sobre crecimiento e inflación, pues nos serán de gran ayuda para ilustrar el momento actual del problema que tenemos; son los siguientes:

En la tabla anterior tienen el crecimiento anualizado y en la gráfica siguiente la “inflación” en tasa anual. Pues bien, en el tercer trimestre de 2014 crecíamos al 1,6% con una “inflación” del -0,1% resultando un crecimiento anual del PIB nominal de 1,5%, pero el año se cerró, aplicando la misma métrica, con un crecimiento anual del PIB nominal del 1%, que muy probablemente empeore con la mayor deflación, que ya va por el -1,5%.

Como saben los lectores de este blog, esto es crítico porque nuestro déficit público ronda el 5% del PIB y por ese camino vamos hacia la insolvencia estatal, ya que el peso de la deuda sobre el PIB crece un 4% anual, siempre que no haya recesiones, que las habrá.

Un QE deflacionario

Al entrar la UEM en deflación - Alemania incluida, como preveíamos- por fin se han enterado de lo que nos pasa y se han lanzado tarde a hacer lo evidente, comprar bonos públicos en el mercado secundario, algo que hacen todos los bancos centrales, entre otras razones porque es un instrumento necesario en caso de tener que contraer la oferta monetaria. Con la política cambiaria pasa algo similar, pero hoy solo diré que esas calamidades que son Hollande y Renzi están encantados, a ver si se va el euro a uno por dólar y así no tienen que hacer las reformas necesarias.  

Lo que no entiende el Establishment y la mayoría de los economistas que se llaman keynesianos, en realidad sabuesos del momio público, es que sin reformas y reconversión del sistema bancario solo conseguirán agravar el problema de equilibrios de la oferta y la demanda agregadas, que es lo que está detrás de la deflación.

Verán, todo QE tiene dos objetivos principales, uno es solventar problemas de iliquidez del sistema, el otro, reducir el tipo de interés de los bonos estatales, competidores de la inversión privada, para que así entren proyectos de esta que por sus retornos no serían “rentables” en las condiciones previas a dicho QE. Lo que ocurre es que si la demanda agregada es casi vertical el desplazamiento de la oferta solo traerá menores precios de equilibrio; macroeconomía básica. 

¿Y ese QE, es poco o mucho?

Habría que decir que el balance del BCE ya estuvo por los 3 billones de Euros en activos allá por 2012, cuando hubo que hacer los LTROs y volverá a esos niveles con este QE. Eso no cambia, lo que si será es diferente, pues una parte de la expansión no se quedará en la banca, aunque será menos eficaz que el caso americano pues aquí la represión financiera es mucho mayor y el ciudadano común difícilmente participará en estas operaciones, que de momento ya han inflado bonos y acciones, pero que también producirá una inversión de la curva de tipos de la banca en un momento en que ya hay cierta recuperación del crédito en España.

Para dimensionarlo correctamente, en el caso español tendríamos que ver su balance y su oferta monetaria, pero hoy solo nos centraremos en lo segundo, en la cantidad de dinero de nuestra economía.

En la gráfica anterior tienen la evolución de efectivo y depósitos no consolidados. Es un cálculo que hacemos ya que el Banco de España, a diferencia de otros, como el de Italia, no informa de la M2 española. El salto que ven en 2012 fue debido al LTRO (anterior “QE”) y lo tratamos hace un año, desde entonces el indicador ha empeorado; por ejemplo, la línea azul de activos en efectivo y depósitos ha caído casi un 10% y a finales de septiembre de 2014 estaba por los 2,1 billones de euros, debido en parte al empobrecimiento de los españoles.

El Ministerio de Economía y Competitividad (que hace unos informes malísimos) usa otra métrica hecha por el BdE, que tienen en la siguiente gráfica, y que da un valor muy bajo (raro) de M3 para una economía muy bancarizada como la nuestra. El último dato de diciembre 2014 sitúa esa medición de la cantidad de dinero en 1,08 billones de euros.

Si usamos esa especie de “M2” no consolidada de la primera gráfica, de los 1,14 billones de expansión del BCE a España le tocan 143.640 millones de euros (casi 14% del PIB), o un aumento del 7% de aquí al 2016; que en principio no sería tanto, casi un 3,5% anual, si la inflación fuera el 1%, pero es que esa es la expansión inicial, luego viene la del crédito bancario. Si usamos la M3 del MEyC, hablaríamos de un 14% en dos años y esto ya son palabras mayores, tema aparte es que se hará con ese dinero y esa es la clave.

El descrédito del crédito

Como saben, siempre he sido muy crítico con la mala reforma bancaria, ya que lo que tocaba era una reconversión acorde con el cambio de modelo productivo que necesitamos. Tras treinta años de mala gestión económica, ese dineral entrará en una máquina que sigue en las mismas a falta de que empeore aún más con la emersión del mesianismo político alucinado de Podemos

Si estuviéramos a lo que hay que estar y no a fantasmagorías políticas de izquierdas y de derechas, utilizaríamos ese dinero para impulsar nuestra sector exportador, cosa que ya debió empezarse desde al menos 2009, como hemos venido pidiendo desde entonces - con bastante poco éxito, lamentablemente -. Eso sería lo lógico, pero es que hay una razón de más peso si se mira a futuro: dentro de siete años, los mismos que llevamos de crisis haciendo el avestruz y defendiendo egoísmos suicidas, empieza una fuerza recesiva de primer orden que vimos al tratar nuestro abismo demográfico.

Ese debería ser el objetivo, usar el QE para prepararnos para esa contingencia estructural ineludible, pero no, seguimos en la fiesta ideológica. Por otro lado y como era de esperarse, los países con sistemas políticos representativos – veremos algún otro – están enfrentando estos problemas bastante bien y, de momento, crecen sin deflación; por ello, surge la siguiente pregunta: ¿Si el camino correcto está claro, porqué nos empeñamos en lanzarnos por el desfiladero?


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