Macro Matters

Dólar, materias primas y crisis de deuda

Siempre que se produce una revalorización del dólar hay que estar pendiente de que le ocurre al precio de las commodities, ya que una combinación adversa de ambas variables puede ser un anuncio claro de crisis de deuda externa; así que hoy echaremos un vistazo rápido a ese fenómeno, pensando también en que España tiene importantes intereses en Latinoamérica.

Commodity currencies

O 'monedas commodity', un fenómeno bastante antiguo, ya que muchas commodities empezaron siendo ellas mismas una expresión monetaria, caso del cobre, la plata o el oro. El mismo dólar lo fue al principio y además se inspiró en otra homóloga, el real de a ocho, una moneda global y que incluso algunos reacuñaban directamente, sobre todo los chinos.

Luego está la opinión extendida de que el dólar es una petro-moneda y en un tiempo, ya lejano, llegó a decirse, con cierta sorna, que el “God” de su lema nacional, “In God we trust” (En Dios confiamos), era el acrónimo de “Gold, oil and dollars” (Oro, petróleo y dólares). Ciertamente, el hecho de que el que se comercien en dólares las commodities, de las que son importantes productores, da un respaldo a esa moneda, ya que ese simple hecho genera demanda de dólares para transacciones, pero también lo hacen las transacciones financieras internacionales y la de otros productos globales.    

Como se ve, los determinantes del valor del dólar son más complejos y la normalización de la política monetaria allí (fin del QE) sin duda ha contribuido a su revalorización, pero también ha afectado a las burbujas en los llamados países emergentes, de las materias primas, de sus monedas y de sus productos y valores financieros.

A principios de los 80's, en plena etapa inflacionaria del Ciclo Largo, la Fed, el banco central de EE.UU., realizó una agresiva política anti-inflacionaria elevando fuertemente los tipos de interés, produciéndose una fuerte revalorización del dólar y una dura contracción económica que deprimió su inflación, incluida la de las commodities. Más recientemente, por el boom de los 90's, el dólar se revalorizó (línea verde, gráfica anterior) y, tras volver a cierta normalidad en el 2001, las commodities más que duplicaron su poder adquisitivo en dólares (línea roja), produciéndose burbujas inmobiliarias en esos países, anunciando una grave crisis futura por la esperable caída del precio de las materias primas, devaluación de sus monedas y encarecimiento de su deuda externa, que es justo donde nos encontramos; lo típico del ciclo de las commodities.    

Pero no todo es debido al dólar o al crecimiento americano, hay un factor sistémico, pues también hemos de considerar que en esta etapa del Ciclo Largo 'la oferta puede con lo que le echen', de ahí la deflación. Ante esta dura realidad siempre hay que mirar las condiciones políticas de cada país, pues dependiendo de la buena gestión económica que hagan, esta crisis, con sus ajustes, será muy distinta en un barrio o en otro.

Los chicos buenos

No todos los productores de commodities son países subdesarrollados, como ocurre con Canadá, Australia y Noruega, cuyas monedas se ven muy afectadas por el precio de las materias primas y sí, en unos afecta más el petróleo, pero hemos de pensar que la producción de commodities, sean agrícolas o mineras, están muy influidas por el precio del mismo, ya que se abaratan los fertilizantes y plaguicidas o la energía para producirlas. Es cierto que cada país tendría un índice de commodities particular, pero aquí debemos simplificar y usaremos uno general.

En la siguiente gráfica ilustramos el valor de sus monedas y en esta, a diferencia de la anterior, a mayor índice mayor devaluación respecto al dólar. Como puede verse, entre 1995 y 2003 los movimientos en el valor de esas divisas se debió fundamentalmente variaciones en el precio del dólar, ya que el indice de materias primas (linea negra) fue relativamente estable; posteriormente, la revaluación les vino del encarecimiento de sus materias primas, abaratándose su deuda en dólares.

De las tres, la moneda más inestable es la noruega, yendo juntas las de Canadá y Australia la mayor parte del tiempo. Pensemos que Noruega ha preferido mantener una fiscalidad alta y utilizar el excedente fiscal de origen petrolero para crear un fondo soberano, que luego su Estado de partidos, gestiona según su conveniencia; ya veremos como les sale la jugada. No extraña entonces que la petro-corona noruega esté reaccionando mucho peor que el petro-dólar canadiense y que les cueste hacer una devaluación ordenada.  

El “bueno”, el malo y el malísimo

Suele decirse de México que están “muy lejos de Dios y muy cerca de Estados Unidos”, justificando así sus problemas; sin embargo, en este caso, si se les compara con Brasil y Venezuela, son los mejores con diferencia. Su caso lo estudiamos en detalle y su mayor problema es la corrupción endémica de un estado clientelar, mal al que se ha unido una tragedia que no tiene ningún otro: una guerra terrible contra las mafias de las drogas, que cuentan con verdaderos ejércitos de matones e importantes recursos económicos para corromper lo que haga falta.

Esta referencia a Dios y Estados Unidos me recuerda el discurso inaugural de Washington (enlace a documento del Congreso), con sus referencias al buen gobierno, las virtudes humanas, la prosperidad y la felicidad de una nación y que “nunca se pueden esperar sonrisas del Cielo en un país que no tiene en cuenta las reglas eternas de orden y derecho que el mismo Cielo ha ordenado”. Pues bien, se crea lo que se crea sobre como aparecieron esas reglas, existen unas leyes sistémicas objetivas que algunos pueblos, entre ellos el nuestro, parecen empecinados en querer saltarse y así nos va. Es el caso de la leyes de Oferta y Demanda; ¿de verdad alguien esperaba que ante la inflación de las commodities no iba a aumentar la oferta y reaccionar la demanda, que esa bonanza caducaría? ¿Y ahora que ocurre lo contrario, olvidaremos lo pasado?

No creo que México tenga problemas de deuda externa, ni Brasil (con matices), al que estudiamos en su momento, así que pasaré a hacer un breve comentario sobre Venezuela, que ya está metida en ellos y que sería un caso extremo de errores comunes, donde han desperdiciado una oportunidad histórica en que los precios del petróleo y volúmenes de exportación han hecho récords históricos; tan es así que ni siquiera intentó estabilizar su moneda, algo que tenía muy fácil y hoy su índice de devaluación ya va por el 2.630% (México 195%, gráfica anterior) desde 1996, en el cambio oficial, del paralelo ni hablemos.

Venezuela está mucho peor que cuando lo cogió Chávez aupado por un duro e inevitable ajuste, que había potenciado su oferta interna; su socialismo arruinó la producción nacional, convirtiéndose en un caso inflacionario insólito en plena fase deflacionaria del Ciclo Largo. La situación es hoy muy grave y le urge superar la pesadilla mesiánica del chavismo, que tantos seguidores tiene por aquí y cuyos resultados son igualmente previsibles y que, con una sola querella, ya han reducido la libertad de expresión en España.

Corrupción y libertad económica

Hay otros casos de interés, que también trabajamos, como el ruso o el de Perú y el de Chile; en ese último señalamos la importancia de que el cobre no bajara de los 3 dólares la libra, cosa que ya ha hecho, pero no a un nivel como para causarles problemas de de deuda externa, ni a Chile ni al Perú

En todo caso, a la hora de estimar el efecto de la deflación de las commodities, siempre es una gran ayuda la tabla de gestión económica que siempre presentamos (que va de peor a mejor empezando por la parte superior izquierda), demostrándose que la moneda de un país es un reflejo de sus virtudes y defectos y que la combinación de sistemas electorales no representativos y formas de mesianismo político son letales para el progreso de los pueblos . 


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