Macro Matters

Derivados y ranking bancario americano

La semana pasada vimos la clasificación de la banca americana sin considerar los derivados y hoy lo haremos incluyéndolos con el fin de obtener un índice que pueda ser útil al inversor, al tiempo que intentamos dimensionar cómo de serio es el riesgo sistémico de los derivados. Pero antes de entrar en ello conviene que hagamos un poco de historia para entender el porqué se llega a unas instituciones financieras de semejantes dimensiones.

Las reformas de los demócratas

Dicho proceso comienza con la ley MCA de 1980, firmada por Carter, en la que se liberalizan ciertos aspectos de las instituciones de depósito y se aumenta el control de la Reserva Federal sobre las mismas. Entonces, como hoy en algunos países, los bancos se veían sometidos a grandes restricciones y, por solo citar algunos ejemplos, no podían operar en más de un estado o abrir oficinas, introducir nuevos productos, cobrar comisiones o hacer publicidad sin cierto control previo. Con esa legislación aquí no habrían existido los casos preferentes, Forum-Afinsa, Cooperativa UGT, el desmadre de las cajas, etc.

Dicha desregulación fue impulsada por el lobby bancario, que veía que la competencia, principalmente europea, tenía más libertad de acción y competía en mejores condiciones; además, si EEUU quería mantener su posición de liderazgo en mercados globales de materias primas, dinero, bonos públicos y privados, divisas, comercio internacional, etc. necesitaría instituciones con masa crítica suficiente.

Esa primera reforma fue buena e inspiró, en otro ejemplo de pensamiento analógico aunque con cierta racionalidad, a la beautiful people, cuya corrupción destapó el director de este medio, y que era, a mediados de los 80’s, el cerebro económico de un gobierno socialista sin proyecto para España tras su mala reconversión industrial y que, sacándose este conejo de la manga, forzó fusiones bancarias (muy rentables para algunos) y de allí vienen nuestros bancos grandes, cierta moda bancaria y encumbró a algunos banqueros como el actual Botín, incluso a González y Fainé, o el prematuramente perdido Pedro de Toledo, tal vez el mejor de todos, siempre algún March, y devoró a otros como Escámez, Asiaín o Conde.

En EEUU hubo una segunda liberalización con la Ley de (supuesta) Modernización de los Servicios Financieros, hecha por Clinton, mala y aún pendiente de arreglo (cábala progre de N.Y. incluida), a la que debemos buena parte de la burbuja que estalló en 2007 cuando los mercados no aguantaron las política antiinflacionaria de la FED y rompieron por lo más débil: las titulaciones paquetizadas que incluían subprime, conocidas como activos tóxicos y que nada tienen que ver con lo que así llama De Guindos (cada vez que lo dice fuera quedamos fatal) para justificar su engendro del Sareb, una de las mayores redistribuciones de renta desde el contribuyente hacia la casta político-financiera y que se une a otras comentadas la semana pasada.

Los derivados

Hay que reconocer que no tienen buena prensa, sobre todo en España, pero lo cierto es que son fundamentales en la financiación económica de nuestros días. Por motivos de espacio no los describiremos sino que los nombraremos con un enlace según los clasifica la FDIC. Los principales son: derivados de crédito, de tipos de interés, futuros y forwards, opciones, swaps, otros contratos forex (sobre divisas), variaciones híbridas de los anteriores y productos estructurados.

BIS y derivados

Según el Banco de Pagos de Basilea (BIS), en una información de 2012, el valor hipotético (notional value) mundial ascendía a la mareante cifra de 639 billones de dólares (unas 40 veces el anual PIB estadounidense), pero aclaraba que el coste de reponer su valor bruto de mercado era de “solo” 25 billones y que de ellos eran legalmente exigibles “solo” 3,7 billones de dólares (3,7 veces el PIB anual español). Hemos de pensar, por ejemplo, que cuando se operan en CFD en euros sobre acciones americanas, aparte de que se generen automáticamente derivados de aseguramiento o garantía, lo que se transmite al mercado es el neto de posiciones de los participantes en una plataforma y entonces se puede generar otro derivado sobre tipos de cambio, de ahí la enorme diferencia entre el valor bruto de mercado y el monto total de derivados, que al cierre de 2012 tenía un valor hipotético de 632,6 billones (españoles) de dólares.

¿Se quedan más tranquilos con esa cifra de 3,7 veces el PIB español? Pues depende. Si en España nuestros desgobiernos han aumentado la deuda en 5 años en casi un 70% del PIB, ¿acaso no será capaz el mundo de digerir ese sapo financiero tras liarla legalmente? Una cantidad que, pánicos y contagios aparte, no se perdería del todo en el supuesto caso de caída general, que no debería ocurrir con una adecuada regulación, supervisión e información al público.

Por otro lado, ¿podemos fiarnos de una junta directiva del BIS que nombra a Jaime Caruana Lacorte, que no es economista propiamente dicho (¿intrusismo sistémico?), exgobernador del Banco de España (o BdE) entre el 2000 y 2006, negacionista de nuestra burbuja inmobiliariaresponsabilizado de nuestro desastre por los inspectores del BdE y que, para más inri, le han renovado hasta el 2017? Pues yo no. Caruana tiene mi respeto como persona y el debido a su cargo, pero no como banquero ni banquero central; confiemos pues en que sean los economistas de verdad del BIS quienes se encarguen de los riesgos sistémicos por derivados financieros.

Derivados americanos

Los tienen en la siguiente tabla (tercera columna) junto con el total de los de crédito (cuarta columna) y según el banco sea garante (quinta columna) o beneficiario (sexta), así como el neto (última). En cabeza, JP Morgan, banco que pagó en 2012 unos 7.600 millones de dólares en impuestos sobre beneficios, casi un tercio de los mismos; también aparecen por fin Goldman Sachs y Morgan Stanley, los tres bancos fashion como los desaparecidos Merril Lynch y Lehman Brothers, así que ya pueden ir con cuidado porque los tiempos van en su contra.

Más que en los instrumentos el problema está en la mala supervisión de las relaciones entre los agentes del mercado y la gestión de sus instituciones. Pensemos que, al caer Lehman, de la deuda de 613.000 millones que lleva a juzgados en su bancarrota, aparece que JP Morgan los apuntaló con 138.000 millones de dólares para evitar un pánico de mercado, un riesgo sistémico que la SEC debió evitar. Tal vez por eso, en un pronto por sus cosas pendientes, Obama ha vuelto a tomar el tema que tenía abandonado desde 2010 tras la reforma Dodd-Frank y que, de forma populista, llama Reforma de Wall Street y lo coloca bajo el epígrafe de Clase Media en la web presidencial.

Clasificación riesgo-beneficio

La tienen en la siguiente tabla en la tercera columna y es ordinal de 1 a 7.084 (bancos), a más valor más riesgo. En la ponderación de los criterios, listados en las siguientes columnas, el tamaño en derivados castiga casi tanto como beneficia la posición dominante en depósitos y activos (capacidad de podar costes y de cosechar beneficios), mientras que los beneficios sobre activos y sobre patrimonio suman el 75% de la ponderación. Cuanto más alto el valor, más carácter de inversión especulativa tiene ese banco y los rojos, además, son cisnes negros en potencia.

Llama la atención por su tamaño el Wells Fargo, famoso por empezar con sus diligencias, transporte de valores y correo exprés, que consigue estar entre el 10% superior, y FIA Card, propiedad de Bank of América Corp. (hace bien en dejarla separada), que con su negocio de tarjetas de crédito donde, controlado el fraude, al coger volumen es una máquina de hacer dinero, que es a lo que orientamos en este blog muchas de nuestras recomendaciones macro para España. En cuanto al sector, bajamos la calificación general de la semana pasada por el efecto derivados, siendo equivalente a la A de S&P a la espera de que el presidente Obama por fin termine la reforma. Oiga, ¿y el banco Compass del BBVA? Buena pregunta. 


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba