Macro Matters

Catarsis griega y mono con revólver

Dicho así, casi parece el título de una obra de arte surrealista sobre el experimento económico al que la izquierda radical griega ha sometido a su pueblo. Y no deja de ser triste, que un territorio que vio nacer tantas luminarias, haya terminado cayendo en manos de personajes tan oscuros.

Los que seguro conocen la segunda parte del título son los cabecillas de Podemos, ya que es una expresión muy utilizada en Latinoamérica, ese locus hispánico donde fueron a avergonzarnos. Tiene muchas variantes: mono con hojilla, con navaja e incluso, dependiendo de las dimensiones y el peligro del individuo a cargo, puede ir de tití con cortaúñas a gorila con machete; la última versión, la más revolusionaria, es la de mono con Kalashnikov (enlace a video), y siempre hay tonto que culpa al inventor del fusil. Al final, cuando llega la dictablanda y su sectarismo, solo queda decir: “¡Sórdenes, mico mandante!”. Dejaremos el humor que alivia la tragedia, que tenemos mucho que aclarar.

"Varoufakis IOU, tururú…"

Este individuo con síndrome de Peter Pan, maestro del caos - que menudo “burro” -, a diferencia de la mayoría de los griegos a los que empobreció nunca tendrá problemas de ingresos, que ciertos circos siempre tienen espectadores y cada secta su gurú. Lo cierto es que el muy lenguaraz creo expectativas con su alternativa al euro, su plan B y los IOUs (señuelo californiano de cateto para incautos) y, el muy patoso, presumiendo de teoría de juegos (será de videojuegos) ignoró la teoría de las expectativas, así que, desde el gobierno,montó un pánico bancario y cambiario, agravando la catarsis griega cual médico que trajo la peste.

Luego está la explicación conspiratoria (o no, no sabemos) de que es amigo de Soros (cierto que se conocen)  y de que sus brokers han hecho una fortuna – seguramente - con las machadas de ministro Channel y sus (supuestas) filtraciones a la prensa británica, enemiga del euro desde su creación; también es cierto que es casi una ley política la coincidencia de izquierda, corrupción y multimillonarios. Lo que sí es seguro es, que a futuro, por razones demográficas, habrá escasez de capital y en eso los depósitos europeos le vendrían muy bien a la City.  

El capital, ese amigo

Si hay algo que la izquierda no entiende es la condición del capital como factor de producción y en Grecia se han lucido. Los datos no mienten, como bien ilustra bloomberg en un artículo, y con el anuncio electoral en 2014 cambia el signo del flujo de capital por el riesgo político. Llegó así la caída en los depósitos bancarios (enlace a gráfica), que se fue acelerando según se confirmaba el triunfo de Syriza y la estrategia de Varoufakis. Dicho proceso obligó a una intervención igualmente acelerada del BCE, pasando de unos 30.000 millones hasta más de 110.ooo millones de euros; obviamente, las cacatúas de Syriza piensan que es poco y, allí y aquí, insultan al BCE y le culpan del corralito.

Abortar la recuperación

Que es lo peor que se puede hacer con el ciclo económico. Como los griegos vieron que había un alto riesgo de que los neo-comunistas les robaran sus ahorros (el abandono del euro es eso) para crear un estado más clientelar, hicieron lo lógico.

La salvajada de gestión de Syriza disparó la demanda de dinero en todas sus formas, pero sobre todo en la más dañina para el crecimiento económico: acumular efectivo. Justo lo que todo economista, más o menos competente, sabe que debe evitar.

Grecia ya había hecho el ajuste

Pero ahora tendrá que hacer otro para tapar el agujero creado por Syriza, endeudarse más vía mayor rescate. Luego volverán las cotorras, esos enamorados de Varoufakis, difamándonos y criticando la austeridad y el ajuste confundiendo una virtud: la austeridad, con una necesidad: el ajuste, porque lo que les pone es el despilfarro y el desajuste, y todo para coger un cargo público.

Todo lo que vean en la gráfica anterior que esté en la parte negativa de la escala se cubre con deuda o activos reserva, salvo que lo ponga un tercero gratis et amore Dei, que caerá del Cielo tras el asalto, ¿no? Pues no, obviamente; se acabó el dinero en Europa, que todos están de ajuste fiscal. Es muy triste, pues Grecia estaba con un déficit público por debajo del 3% del PIB y solo le quedaba crecer (estaba en ello antes de llegar Syriza) para aumentar la recaudación y hacer unos ajustes menores, pero no, había que montar la fiesta ideológica y lucir palmito.

Ahora, con la recesión de Syriza (enlace a previsiones optimistas) y la deflación correspondiente (que les voy a contar de PIB nominal y Deuda y Deflación que no les haya contado ya desde 2009 o 2004, según.), más la de los descuentos para cobrar en efectivo, empieza lo peor, que el sistema de cobros y pagos - que es la función más elemental del capital como factor de producción - lo han volado y la economía se ha atascado. A ver ahora como arranca.

Deuda impagable

 “Si no me das la pasta me pego un tiro” – dijo mientras se ponía el revólver en la sien. “Tú mismo.” - le respondieron. Por lo visto, estos listillos se creyeron aquello de que el problema lo tenían los acreedores; pero, como se ha visto, depende. ¿Qué parte de “todos en Europa están de ajuste” no has entendido? Lo que sí es cierto es quetenemos una deuda impagable con Grecia por enseñarnos como sería un gobierno de Podemos o sus satélites, que piensan igual o peor que aquellos; así que no se quejen tanto del coste económico de este otro rescate, que según y cómo, salvo empecinamiento o sectarismo, la clase de economía sale a cuenta.

Hoy “todo” el mundo dice que esa deuda no se puede pagar. No es cierto, solo que, si no hay otro ciclo largo, requeriría cien años o así, y la estrategia de la troika es esa, darle carencia, dos quitas, más otra entre bambalinas y filtraciones obamitas interesadas, y mucho tiempo. Tampoco hay que pagarla toda, sino bajarla a un nivel razonable (intente razonar con la izquierda mediterránea, es imposible).

Ocurre también que en este caso no hay instrumentos de mercado para plazos tan largos, con lo que las restructuraciones parciales serán continuas y, contando recesiones y algún otro gobierno chiripero, podrían ser unas 15 en total; padeceremos cacatúas anti austeridad per saecula. El caso griego es una variante peculiar y bastante aberrante de deuda “perpetua”, con su bond routine, que vimos para Francia (atrapados en su French fantasy) y para otros “imperios”; luego está la opción japonesa, siempre olvidada. Añadan ahora las empresas estatales  griegas (en realidad de la casta) que ya se intentó usarlas para pagar la deuda; veremos esta vez. 

Salvando países

Todo viene de la crisis del PIIGS. Lo ideal hubiera sido que la banca francesa y alemana pecharan con sus errores, el mercado castigara a accionistas y gestores y, de ser necesario, los estados francés y alemán hubieran nacionalizado sus instituciones haciendo limpia general, metiendo a la fiscalía y lo que hiciera falta, para luego privatizar; por supuesto, los griegos habrían cabalgando a pelo y a tipos de mercado. Pero como se amontonaron los problemas, se hizo lo que conocemos.

En el intento de que Grecia vuelva algún día al mercado y sea éste quien les ajuste, los “malísimos” de la troika le han dejado el coste de intereses por deuda pública en términos de PIB (gráfica anterior) por debajo de  Italia y Portugal (que tienen menos deuda pública), que se están ajustando con duros sacrificios y financiando a Grecia. Hablamos de una subvención anual a Grecia próxima al 14% del PIB por tipos preferenciales (los suyos llegaron a superar el 30% anual, bono a diez años) y, como son unos salvajes, les parece poco e insultan, como hacen con Draghi y su manga ancha estirando sus atribuciones, que se juega la cárcel, nada menos.

Pensiones y casta

En otra muestra de populismo y mala negociación, a Tsipras se le llena la bocaza con lo de las pensiones. A ver, en 2009, cuando empezaron los ajustes, la pensión media era de unos 1.350 € (aquí, la media del sistema entonces era unos 759,86, datos INE), hoy, en Grecia, es de 833 € (la del sistema aquí, 885,66 mayo según INE; 886,46 en junio); ya sé que hay que afinar medias, poder adquisitivo, etc., pero da una idea del ajuste. En 2010 ya traté el caso nuestro y en 2011 intenté abrir nuestro debate, pero se ha preferido tomar una posición muy vulnerable.

En todo caso, ese ajuste lo hizo la casta griega y en mayo, antes del “referéndum”, lo que pedía la troika era que se ajustara el 20% superior, las pensiones altas, donde está la casta jubilada y Tsipras lo usó para hacer populismo y amenazar con suicidar a su país. Mientras, ya tiene abiertas las televisiones públicas para intentar perpetuarse; parece una mezcla de Arturo Más con Pablo Iglesias.

Semos geopolíticos, oyes

Cuando la izquierda se pone geopolítica, corran. El Tsipras y sus cacatúas locales no paran “que si China, Rusia, Obama, el Papa, los nazis, la WWII y la dignidad del pueblo”. ¿A ver, quiénes son los clientes de Grecia? Pues más o menos los mismos a los que infama; eso sin hablar de los turistas, que tragando insultos deben hacer ahora la heroicidad de cruzar el corralito de Tsipras y Varoufakis. Estos individuos no se han hecho ni un número, los suyo son analogías, pensamiento mágico y la difamación permanente cuando les pones en evidencia; de ahí no pasan y como mucho plagian torticeramente.

Un apunte final. Todo este lío lo ha montado un partido que ganó con un 35,7% de los votos, que con una participación del 63,87% da un apoyo censal del 22,8%; con eso querían traer el hombre nuevo, y todo gracias a un sistema electoral proporcional de listas de partido (en eso es igual al nuestro), que no es representativo y encima regala 50 escaños sobre 350, más o menos lo que nos quieren imponer aquí, a la griega o la italiana. Y de nuevo surge la pregunta: ¿Hemos aprendido los españoles algo de esta catarsis griega o pensamos seguir haciéndole trampas a la Política y la Economía entregándole el país a un grupo de energúmenos?


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