Macro Matters

Anótenlo, España es Competitiva

Cuesta creerlo cuando a diario ves la mala acción pública de nuestros gestores “sagaces” y recibes, casi de forma cotidiana, noticias de empresas donde sus trabajadores y directivos siguen sin querer aceptar las virtudes económicas más elementales, urgentes y evidentes, o que simplemente, ya no estamos en 2.008. Pero que haya componentes del Sistema Productivo que no quieran adaptarse a la realidad no significa que el todo no sea competitivo.

La semana pasada tocaba destruir el mito de la España de exportadora marginal de bajo valor agregado y hoy toca el de la competitividad. Coincidió con siete días en que una vez más asistimos a una tormenta financiera en que, para colmo de males, cierto periodismo amarillo, sin el menor escrúpulo y responsabilidad, exacerbó la intranquilidad popular como si buscaran un pánico bancario de una institución que ya está encarrilada. Lamentable.

Siendo España competitiva y dado su altísimo nivel de paro no tiene sentido proponer nuevas cargas regresivas como una subida de IVA combinada con reducción de cotizaciones sociales, una combinación correcta para un 8% de paro pero letal en nuestra situación general. Como en el caso anterior, aprovechando el nerviosismo a ver si cuela, apareció, de nuevo, un académico y gestor “sagaz”, enriquecido a la sombra del PP, con su doctrina regresiva de imponer cargas a los pobres, según su conveniencia particular, claro, porque para él quiere banco un malo pagado por los contribuyentes. Dos casos tristes que contrastan con el empuje de nuestra vanguardia económica.

¿Vale, pero en que te basas para calificar a España de competitiva? La competitividad se puede medir con muchas variables: coste medio unitario relativo a los competidores, evolución de la inflación respecto de otros países, términos de intercambio, apreciación del tipo de cambio real, índices de competitividad, etc., pero todos ellos desembocan en lo mismo: el Sector Exterior de la Economía.

Nuestro Comercio Internacional de Bienes

Si observamos la evolución de nuestras exportaciones (línea azul), encontraremos que desde 2.009, pero especialmente desde 2.010, cuando, en condiciones de crédito y de crecimiento exterior muy adversas, superaron ampliamente su máximo anterior de 2.008.

Más importante aún es que las exportaciones totales cierran 2011 a punto de superar, yo diría que hoy ya lo han hecho, a las importaciones no energéticas. Cierto es que las exportaciones incluyen una parte energética (6,6% del total exportado) y por eso las incluimos solo como indicador (línea negra), que tampoco se trata de hacer (aquí) una matriz de insumo-producto del sector exportador, pero con una aritmética simple ya se ve que cubren, siendo un 21% del PIB, gran parte del consumo energético de todos. No solo eso, si no que además cubren totalmente las importaciones del resto de materias primas, y ambos hechos son importantísimos, por razones obvias, pues nuestro país, escaso en esos bienes, tiene su progreso futuro en su condición de Economía Comercial Global.

¿Oiga, pero es que “eso” está en términos nominales? Cierto, siempre hemos dicho que en esta fase final del Ciclo Largo se ha de poner especial atención al valor nominal, tanto del PIB como del Valor de la Producción, entre otras cosas porque la inmensa deuda contraída se paga con el valor nominal de los ingresos. El enfoque real (descontando el efecto la inflación) es de suma importancia, pero hoy, por razones de espacio, pondremos el acento en el nominal.

Un dinamismo impresionante

Que no es reciente. Incluso en los años locos, en que gracias a la Burbuja Financiera podíamos comprar casi todo lo que quisiéramos, la producción local consiguió aumentar la exportación a un ritmo por encima del 5% (nominal) desde que el crecimiento mundial se consolidó a finales de 2.003. Con la crisis del 2.008, lógicamente, nuestras exportaciones cayeron menos que las importaciones ya que el ritmo exterior ha sido menos malo que el nuestro. Posteriormente, cuando (casi todo) el resto del mundo atendió correctamente la Crisis Financiera  aquí seguimos ahondando la Reforma Ordoñez a lo De Guindos, con errores sistémicos cantados, que agravan la liquidez y solvencia macro rompiendo por lo hecho peor: Bankia, engendro a posta de la mente “privilegiada” de Ordoñez; pues bien, a pesar de las restricciones crediticias por mala gestión política, las exportaciones han ido de fábula.

Ha de señalarse, además, que el crecimiento de las importaciones en 2.010 no se debe a la Demanda Interna, dada nuestra depresión “clásica”, si no a dos efectos: corregir el duro ajuste de inventarios de 2.009 y al aumento de los precios del petróleo; posteriormente, este último factor, con el de las materias primas, dominan en el crecimiento de las importaciones, aunque no pueden con nuestras exportaciones que superan al ciclo. Tampoco podemos olvidar la necesaria aclaración del futuro de los yacimientos canarios, que podrían ser una gran ayuda y donde al parecer la casta quiere “morder”.

¿Hombre, es que con una Economía Hundida así cualquiera? Falso, la competitividad, que te compren, no depende de que tu mercado doméstico esté deprimido. Por otro lado, ya debería saberse de sobra que así se ajusta la zona Euro, aunque los políticos no se enteren o no quieran enterarse o simplemente son del todo incompetentes. Caso claro de lo anterior es del Gobernador Ordoñez, cuya experiencia bancaria y en banca central era cero cuando empezó a liarla con sus fusiones frías y otras ocurrencias ruinosas.

Un Balance Impresionante

En la siguiente gráfica se puede ver como la balanza energética (línea negra), imagen especular de los precios del petróleo, se ha agravado seriamente desde 2.004, casi triplicándose; hoy, contra ese fenómeno global, la reacción de nuestras exportaciones (línea azul) contra viento y marea, con las salvedades estadísticas antes comentadas, ha sido realmente impresionante y nos sacarán las castañas del fuego si nuestros gestores “sagaces” no malogran esto también, claro.

La flecha punteada roja debió haber causado verdadero pánico en el ministerio de industria, pero el académico (otro) en el cargo debía estar en… ¿Minnesota? Hoy el nivel de importaciones no energéticas podría ser menor del que es, no solo por nuestra depresión, si no por una adecuada y necesaria política de imposición indirecta progresiva que no la ven, como el académico gafe mencionado al principio, que será muy “sagaz” pero por donde pasa brota algún quebranto económico.

A corto plazo, hasta tres años, estos beneficios pueden malograrse por la no reconversión bancaria, por mala gestión pública o porque “nuestros” sindicatos terminen de cabrear a sectores clave como el automóvil y se lo carguen (no hace mucho estuvieron a punto) como hicieron con el naval y con otros. A más largo plazo ya intervienen, además, temas Culturales, educativos y de instrucción relacionados con la Globalización, pero hoy, sin duda, somos competitivos y quienes tienen estructuras salariales del 2.008 no viables, o las corrigen o habrá que aplicar la nueva legislación laboral antes de que sus fuentes de empleo desaparezcan. Nos faltan los Servicios que los veremos otro día. 


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