Macro Matters

¿Año sabático en la bolsa?

“¿Es acaso posible que la economía mundial esté sincronizada con el año sabático judío, el Shmita o Shemitá, ese en que en su último día las deudas valen cero?” Dicho cuestionamiento es el tipo de preguntas que suele hacerse sotto voce cuando haymal de altura en las bolsas y aparecen temores atávicos, extendiéndose obsesiones irracionales; adicionalmente, al tener que ver con un ciclo económico, también tiene su lógica que aparezca. Averigüémoslo, que dada la coincidencia de fechas, la sobrevaloración bursátil y el mesianismo hipotecario, siempre puede ocurrir aquello de si non è vero, è ben trovato.

El origen de la moda Shmita

El 29 de septiembre de 2008 el índice Dow Jones Industriales caía 777,7 (77,68) puntos, un 7% (6,98%), la mayor de su historia en puntos, la segunda mayora caída anterior fue el 1-9-2001, un 7,13%; ambas caídas ocurrieron un 29 de Elul, fecha que marca el fin del Shmita y día en que en el judaísmo se hace una ceremonia de “substitución” para celebrar el fin de las deudas durante el Rosh Hashaná. Surgió así la pregunta: Ma, se è vero?

En la explicación de dichas coincidencias saltó a la fama el rabino Jonathan Cahn, un judío mesiánico, es decir, cristiano, y hay que decir que, siendo yo un lego en la materia, creo que desde el punto de vista religioso presenta su caso bastante bien, no en vano además es historiador: los paralelismos entre la consagración de Israel a Dios por Salomón y de Estados Unidos por Washington, los eventos del 11S y Wall Street, etc., son muy interesantes y su explicación la pueden ver en el video de este enlace: The Harbinger. Según su punto de vista, Estados Unidos volverá a tener un mal año en el Shmita del 2014-2015.

Jonathan Cahn se ha convertido en un fenómeno mediático y su libro ha sido bestsellermás de 39 semanas poniendo de moda el Shmita. Algunos economistas “keynesianos”, de Shiller a  a Krugman, aprovechando la moda, se han quedado con la copla de “perdonar” la deuda; tras ellos ha aparecido una legión de economistas, probablemente hiper-hipotecados, que quieren que todos ustedes les paguen su deuda y todo basado en una mentira, como veremos.  

El año sabático

Un aspecto muy interesante de los textos bíblicos es su estructura heptádica, o aquella en que el número siete casi hace de clave de validación del texto. En el caso del Shmita tendríamos un ciclo impuesto por la Ley mosaica en que, al igual que YHVHdescansó el séptimo día tras la Creación, así debía hacerlo la tierra prometida: ese año no se debía cultivar la misma, los pobres podían comer gratis de ella y los animales pastar libremente; adicionalmente, al final de ese año las deudas valían cero y los “siervos” (mitad del jornal) eran libres.

La historia económica del Israel histórico, con su auge, engreimiento y caída, es del todo interesante, pero hoy solo comentaré que, como el barbecho ha de hacerse igualmente, dicho ciclo impuesto en una sociedad agrícola de aquel tiempo lo encuentro del todo conveniente. Verán, se le impone ser una sociedad de excedentes, promueve el ahorro y la banca pero evita el sobre-endeudamiento, el año de descanso agrícola le da al país cierto reposo pero incrementa el comercio internacional, los pobres encuentran un alivio, proporciona un horizonte de planificación individual y colectivo e incluso aumenta la producción ganadera (alimentación libre) y fertiliza la tierra. Muy probablemente aquella sociedad terminaría convirtiéndose en acreedora internacional y de hecho así lo dice el texto bíblico.

En contra tiene que debió ser muy duro de “arrancar” y que no se podían financiar proyectos a largo plazo, por lo que no es extrañando pues que hoy se aplique en Israel con muchas limitaciones. Hay que decir que las deudas solo se perdonaban entre hebreos y ya pueden imaginarse los intereses de cobro próximos al vencimiento del Shmita, donde solo se prestaría por especulación o caridad; nada que ver con las ilusiones fomentadas por “economistas” mentirosos que manipulan a la gente, con su mesianismo hipotecario, que solo les falta exclamar “Tetelestai” para redondear el engaño.

Shmita y cotizaciones bursátiles

Para ver si existe alguna relación entre ellos he tomado una serie de 100 años dividiéndola en dos, como si fueran dos años jubilares, que en la tradición hebrea ocurren después de 7 Shmitas (7x7+1). Como dicha tradición dice que en un año jubilar suele haber “premio gordo” y aunque no existe consenso rabínico, los judíos como nosotros no suelen ponerse de acuerdo en los debates, he tomado 1917 por la declaración de Balfour y porque en 1967 reconquistan de Jerusalén Este tras la guerra de los seis días; así nos mantenemos en su esquema de pensamiento.

El resultado lo pueden ver en las siguientes gráficas, las dos primeras en escala logarítmica para ver las variaciones en orden de magnitud y la última, con los valores normales. El índice utilizado es el Dow Jones Industriales y las verticales azules marcan el final del Shmita.

Entre los “jubileos” de 1917 y 1967, podríamos decir que encontramos (más o menos) 5 coincidencias de 8, con mercados bajistas o correcciones; aunque cada caso es debatible. 

Mientras que en el siguiente “jubileo”, el actual, serían 4 de 6, si bien es cierto que en 1994 hubo una crisis en el mercado de bonos, muy comentada en la actualidad entre inversores con mal de altura

En cuanto al crack de 1987 y si empezó o no el 29 de Elul de ese año, podría haber debate pero casi podría decirse que sí; juzguen ustedes.

Explicación económica

No la hay. Desde la Ciencia Económica no se puede explicar esta extraña coincidencia de fuertes correcciones próximas a esos días señalados; la única explicación que se me ocurre es lo que Carl Gustav Jung llamaba “sincronicidad”.

En el tema de ciclos económicos siempre hemos de pensar que no existe ningún ciclo de fechas exactas, el que les diga lo contrario o es un ignorante o les quiere engañar. Lo más parecido en duración es el ciclo de los negocios, una “herramienta” de análisis muy útil hurtada por la Academia (que está a dogmatizar) a los economistas españoles, y cuya duración es de entre 7 y 9 años; el actual de Estados Unidos empezó en 2009.

El próximo Shmita

Comienza este 25 de septiembre terminando el 13 de septiembre de 2015, domingo. De aquí a allí, para que ocurra una corrección fuerte de la bolsa tendría que suceder algún evento que hundiera estrepitosamente los beneficios corporativos, o las expectativas sobre los mismos, tal como vimos cuando alertamos de la sobrevaloración bursátil y, salvo desgracias inesperadas, hoy por hoy, ese evento no lo veo previsible. También podría ocurrir que el resultado electoral americano fuera adverso a Obama y se impusiera un ajuste muy duro y recesivo allí, pero no lo creo. En todo caso, siempre hemos dicho que la estrategia de salida ha de estar lista.

Desde hace más de quince años tengo la fortuna de discutir temas macro con un analista, nada simpatizante de los judíos, que siempre me sorprende con su indicador de recesiones futuras, tema sobre el que escribió en SaveHaven.com recientemente, y aunque las previsiones del G20 y del BCE son magras y no comparto su previsión para Estados Unidos, les dejo su enlace por si les es útil. En todo caso, ocurra o no la misteriosa sincronicidad, el Shmita, dependiendo de lo que se hiciera los seis años anteriores, también puede traer bendiciones y tal es mi deseo para los lectores de este blog y de este diario.


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