OPINIÓN

Una nueva oportunidad a los planes de pensiones privados

La limitada capacidad para rembolsar los planes ahuyenta a los más jóvenes. Solo en determinados casos determinados por ley podríamos rescatar nuestras aportaciones antes de llegado el momento de jubilarse.

Una nueva oportunidad a los planes de pensiones privados.
Una nueva oportunidad a los planes de pensiones privados. Stevepb

No es extraño que cuando uno propone a sus amigos o conocidos que se busque un plan de pensiones privado le tachen de mercantilista, capitalista (en modo despectivo) e incluso de querer hacer la fiesta a bancos. “A ti te paga el banco”, me suele decir alguno con sorna. “Más bien es al contrario, cumplo mis obligaciones como hipotecado cada mes”, les devuelvo con no menos interés por mantener una conversación afable. Sin embargo, en España suele ser muy habitual que en este tipo de conversaciones, es mi experiencia personal, acabe uno tratando de explicar que un plan de pensiones privado no tiene por objetivo sustituir uno público, solo complementarlo y que quienes tienen la capacidad y posibilidad de tenerlo deberían pensarse muy seriamente en dedicarle un poco de su ahorro a los mismos.

El sistema de pensiones públicas no está amenazado. No se me ocurre pensar que esto sea así. Hay y habrá recursos para ello

El sistema de pensiones públicas no está amenazado. No se me ocurre pensar que esto sea así. Hay y habrá recursos para ello. Sin embargo, no es menos cierto que en el futuro este sistema deberá ser diferente al actual si quiere seguir prestando el “servicio” que todos le exigimos. En particular, y a grosso modo, deberá reducir su generosidad para ciertos “tramos” de jubilados. Si estos jubilados quieren mantener su nivel de vida, una vez pasen a la jubilación, es muy probable que tengan que ahorrar algo más para el futuro. Uno de los vehículos para hacerlo, desde luego no son los únicos, son los planes de pensiones privados. Sin embargo, parece que el español medio, incluso aquél con mayor capacidad financiera, rehúye de este tipo de productos, o al menos no confía tanto en ellos como sus homólogos europeos.

Que los planes de pensiones privados serán necesarios para complementar las pensiones públicas, en especial entre los jubilados que provienen de niveles de rentas laborales más elevados, lo sabe el Gobierno. Por ello trata de elevar el interés en los mismos volviéndolos más atractivos a los ojos del ahorrador. Y es que esta falta de interés en estos productos financieros no parece ser solo cultural, que también, sino además porque actualmente existen pocos incentivos para acudir a estos productos. Y como he comentado, al parecer el Gobierno lo sabe. Es por ello que este está preparando una nueva reforma de la regulación de estos productos con la que tratar de elevar el atractivo de esta forma de ahorro.

El principal problema actual de los planes de pensiones es su escasa rentabilidad

El principal problema actual de los planes de pensiones es su escasa rentabilidad. Aunque hay toda una variedad de fondos asociados a los planes de pensiones, muchos de estos invierten en activos seguros, particularmente en renta fija, que sin embargo ofrecen muy bajas rentabilidades como consecuencia de la tendencia secular en los tipos de interés a largo plazo que se observa desde los años ochenta. Más aún, como estas bajas rentabilidades responden principalmente a razones de carácter estructural (bajas expectativas de inflación, crecimiento inferior al potencial de pasadas décadas, baja natalidad…), no parece que estas vayan a aumentar en exceso en los próximos años.

Con estas bajas remuneraciones, las comisiones que cargan las gestoras de los planes a sus clientes terminan por hundir las rentabilidades de los mismos. Si uno es propietario de un plan de pensiones en renta fija verá que a la baja rentabilidad de este debe restar una comisión que puede oscilar sobre el 1-1,5%. En muchos casos, el plan de pensiones renta en negativo lo que se traduce en un claro desincentivo para contratarlo.

Dotar de algo más de liquidez a estas inversiones facilitaría que las familias españolas optaran más por este vehículo de ahorro

Pero además, la limitada capacidad para rembolsar los planes ahuyenta a los más jóvenes. Solo en determinados casos determinados por ley, como son el de una incapacidad laboral, o desempleo de larga duración, riesgo de desahucio, fallecimiento y otros podríamos rescatar nuestras aportaciones antes de llegado el momento de jubilarse. Dotar de algo más de liquidez a estas inversiones facilitaría que las familias españolas optaran más por este vehículo de ahorro. Y es por ahí por donde va la pretendida reforma, facilitando el rescate una vez transcurridos los diez años desde la primera aportación.

A la existencia de estos desincentivos, hay que añadir la tradicional cultura de propiedad de las familias españolas, que hace que nuestro principal medio de ahorro sea la vivienda. Sin embargo, como es evidente, esta opción de ahorro puede suponer igualmente una inversión de riesgo, y cuando menos, muy poco líquida. Particularmente veo además problemas en un futuro cuando los “babyboomers” españoles queramos supuestamente liquidar nuestras viviendas para con ello disfrutar de una mejor jubilación.

Es necesario fomentar este tipo de ahorro para que en su día complementen las más que probables atrofiadas pensiones públicas

Todas estas cuestiones limitan el éxito de los planes de pensiones privados en España. Sin embargo es necesario fomentar este tipo de ahorro para que en su día complementen las más que probables atrofiadas pensiones públicas. Para ello, dado que no es factible elevar las rentabilidades de las inversiones, el Gobierno trata de lograrlo mediante la reducción de los costes de gestión y elevando su liquidez.

En mi opinión el Gobierno hace bien en generar un mayor atractivo, especialmente rebajando aquello que puede rebajar. Sin embargo, el principal atractivo, su rentabilidad, no es posible manejarlo de un modo tan inmediato. Mucho me temo que, siendo como somos una sociedad que envejece, con incentivos para consumir menos que busque un mayor nivel de vida en nuestro futuro dorado, hagamos precisamente lo que no queremos, es decir, presionar a la baja unas rentabilidades que precisamente ya son bajas. Hercúlea tarea la del Gobierno.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba