Godivaciones

El mal no es el capital, es la falta de libertad

El mes de agosto comienza su recta final. Los españoles hemos podido disfrutar de cierta calma en los mercados financieros. La prima de riesgo no nos ha dado muchos sustos y tan sólo algunas declaraciones han irrumpido en los hogares sin afectar mucho a la calma chicha veraniega.  El circo lo hemos tenido en casa.

El mal es el capital... otra vez

Me refiero al “affaire Sánchez Gordillo”, habitual de canales de televisión de máxima audiencia y personaje que nos representa ante la prensa extranjera, junto con Belén Esteban. Ambos han sido portada de sendas publicaciones más allá de nuestras fronteras. Menudos embajadores. No está mal pensarlo un poco.

Pero de ambos, compartiendo la ignorancia y la escasa profundidad de sus argumentos, si se pudieran llamar así, Sánchez Gordillo es el que defiende ideas más peregrinas y más perjudiciales a un tiempo. Al fin y al cabo, Belén Esteban es famosa por ordenar a su hija que se comiera el pollo y por asegurar que por su hija mata, pero Sánchez Gordillo defiende la redistribución de la tierra (es decir, acabar con la propiedad privada), ataca a los bancos porque se llevan beneficios de la diferencia entre los tipos de interés cobrado y pagado, en concreto en los LTRO de principios de año, y, en general, revive el mensaje populista del comunismo más rancio en cuyo nombre tanta sangre se ha derramado.

El caso es que ese ataque a los banqueros es muy viejo. Es la versión renovada de los ataques a la usura que tantos siglos nos costó superar.

«Usurero, devorador de los pobres, serás castigado por tus pecados. Usurero, que has prestado… y bebido la sangre de los pobres, cuánto daño has hecho y cuánto has pecado en contra de los mandamientos de Dios». Con estas palabras resumía San Bernardino de Siena, escolástico del siglo XV, su ataque a la usura. Y eso que Bernardino era de los que tenía más claro el funcionamiento de las relaciones económicas. A pesar de lo cual, al hablar de usura se desligaba de la lógica económica y blandía argumentos de tipo moral.

Es el mismo estilo de Sánchez Gordillo, salvando las enormes distancias. Cuando la economía se debate en términos morales algo va mal. Otra cosa distinta es que se reclame que los agentes económicos actúen con cierta ética. Como los demás profesionales: médicos, ebanistas, curas, profesores y, si me apuras, hasta las prostitutas tienen sus normas de comportamiento profesional que deben respetar.

El peligro del conjunto vacío

La idea de Gordillo, la de que el sistema financiero está corrompido y por eso hay que acabar con él porque es inmoral, la defendió la Iglesia Católica durante mucho tiempo. Hay que recordar que la palabra usura, que hoy en día se refiere a intereses abusivos, en el siglo XV englobaba el cobro de cualquier tipo de interés. Tan peregrina ocurrencia se basaba entre otras cosas, en que no era moral obtener beneficio de aquello que no se hubiera obtenido con trabajo y esfuerzo. Un molinero, una limpiadora, un curtidor, una modista... realizaban un esfuerzo por el que obtenían una recompensa. Pero prestar dinero para obtener un beneficio, y lo que es peor, pedir dinero prestado, para prestarlo a un tipo de interés mayor y obtener un rédito, eso es una perversión del sistema. Esto, que representaba la postura de una Iglesia Católica anquilosada y retrógrada, es la misma que defiende Gordillo, líder de la iglesia comunista de la peor calaña. Y digo de la peor calaña en vista de los resultados que, con los datos históricos en la mano, ha traído ese comunismo pretendidamente defensor de los débiles, que abandera sin pudor Sánchez Gordillo.

A donde nos condujo poca visión de la Iglesia respecto al funcionamiento del sistema financiero fue a una etapa de escasez de liquidez, al retraso en el desarrollo de un sistema bancario capaz de respaldar el crecimiento económico y al bloqueo en la creación de empresas. Y ahí es donde parece que quieren llevarnos quienes defienden a Sánchez Gordillo y sus simplonerías. ¿Estaría dispuesta la sociedad española a retroceder en el tiempo a un sistema financiero menos sofisticado aunque eso nos impidiera crecer, desarrollarnos, avanzar al ritmo de las demás naciones occidentales? Porque las ideas marxistas de Gordillo no son las que triunfan fuera, y menos aún en la Europa del Este donde han sufrido en sus carnes el igualitarismo comunista. Incluso si le hiciéramos caso, quedaríamos aislados del resto. ¿Ese es el futuro que quiere para las próximas generaciones?

Hay más mundos más allá del comunismo

Si el sistema financiero se ha desbocado no ha sido porque los actores son malos per se, sino porque se les ha incentivado para que actúen de esa manera. Es decir, cuando hay una solución al dilema en el que todos ganan (win-win) es muy probable que la toma de decisiones vaya por ahí. Los gobiernos han ofrecido oportunidades para que los participantes en el juego ganen, y de paso ellos salir ganando también. ¿Generando una burbuja financiera que estalla en la cara de los particulares? Bueno, se le echa la culpa a “los mercados” y solucionado.

Conclusión: los gobiernos que se dediquen a servir y no a beneficiarse de los mercados. Y los mercados que cumplan su función: redistribuir sin coacción.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba