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2014: la economía sigue en cuidados intensivos. ¡Prohibido bajar la guardia!

Pasó Papá Noel, los Reyes Magos dejaron sus regalos, nos comimos el roscón y empezó la cuesta de enero. Ufff... ¡menuda cuesta! A pesar de que los comercios cuelgan el cartel de rebajas en sus escaparates, los mortales pagamos la luz y el transporte más caro, tememos una nueva subida de impuestos, no olfateamos el crédito y... ¿la recuperación? La recuperación ni se la ve ni se la espera.

Si que es cierto que la bolsa está en su nivel más alto de los últimos 30 meses, que la prima de riesgo se desliza hacia los 180 puntos básicos y que los grandes bancos viven un momento más que dulce. Dulce porque sus cotizaciones se disparan y sobre todo porque sanos y también nacionalizados acuden al mercado en busca de financiación y la consiguen. ¡Vaya si la consiguen! El ultimo ha sido Bankia que ha vuelto al mercado de emisiones con bonos a cinco años: la demanda ha superado con creces la oferta. La entidad pretendía colocar entre 500 y 750 millones de euros y, ¿la demanda? Ha rondado los 1.500 millones. Esto significa que hay liquidez y que la regresado la confianza al sector de tal manera, que incluso los nacionalizados colocan su deuda.

Confianza que se refleja también en la deuda pública en manos de extranjeros: alcanza los 273.000 millones de euros, 60.000 millones más que hace un año. Se refleja además en el sector de las exportaciones. Su peso ha pasado del 23,9% en 2009 al 34,5% en 2013 y se espera que el ritmo no cese en 2014. Esperamos también mejores noticias por el lado del turismo, noticias menos malas por el lado del empleo y algo mejores por el consumo y el ahorro.

Ahora usted dirá que falta la música de violines para acompañar esta escena que se dibuja más que idílica. ¡Hay señales positivas, pero la economía sigue aún en cuidados intensivos! La morosidad de la banca roza el 13% y falta aún crédito. El crédito sigue sin fluir a las compañías, con caídas del 6%, y el poco que fluye es muy caro. Según datos del BCE, una pyme española debería pagar el doble que una alemana por un mismo préstamo, con la dificultad añadida de que es más complicado que se lo concedan.

Además es necesaria una reforma energética que dé seguridad a los operadores y que permita abaratar los costes a la industria y a los hogares. En España tenemos la electricidad más cara de todos los países de Europa continental; solo nos superan Malta y Chipre. Lo mismo ocurre con los impuestos, donde somos uno de los países con los tipos marginales superiores y con los menores porcentajes de recaudación. ¿Sabía usted que Hacienda es capaz de cobrar 3 de cada 10 euros que gestiona? Los impagos se han acelerado desde que comenzó la crisis: en 2007 el agujero era de 10.354 millones y ahora supera los 25.200 millones. Tremendo agujero e insoportable presión fiscal que desincentiva el trabajo, el consumo y el ahorro e incentiva el fraude. Todos tenemos la sensación de que el sistema impositivo que soportamos es injusto e ineficiente.

No hay que dormirse, por tanto, en los laureles. Preocupan los impuestos, la energía, el crédito, la mora... también la deuda publica, que superará este año el 100% del PIB. ¡Una barbaridad! E inquietan los objetivos de déficit, que serán difíciles de cumplir con un crecimiento de la economía inferior al 1%, una recaudación que apenas supone el 38% del PIB y con un gasto del Estado que roza el 49% de ese PIB.

Por lo tanto, sí que el viento sopla a favor pero hay que remar. Remar, remar y remar... todos en la misma dirección y, sobre todo, no caer ni la complacencia ni en los brotes verdes ni en las señales esperanzadoras. ¿Lo conseguiremos? Uf, largo me lo fía usted. 


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