OPINIÓN

La ONU y su idea de la felicidad

Según la ONU, la felicidad no puede tener tantos matices como personas hay en el mundo: es una empresa colectiva que debe ser concertada y uniformizada. O todos somos felices, igualmente felices, en base a criterios idénticos, o la felicidad será un sentimiento insolidario.

Edificio sede de la ONU.
Edificio sede de la ONU. Daryan Shamkhali

Ayer lunes 20 de marzo fue el Día de la felicidad. De entrada, cabe preguntarse si un lunes es el día más indicado para celebrarlo. Sea como fuere, la idea se la debemos, como tantas otras, a la Asamblea General de la ONU. Pero el mérito es del gobierno de Bután, un diminuto país del sur de Asia del que no había oído hablar hasta ayer, que propuso reconocer la relevancia de la felicidad y el bienestar como aspiraciones universales de los seres humanos… y la importancia de su inclusión en las políticas de gobierno. Estando por medio las palabras “política”, “inclusión” y “gobierno”, se comprende que la ONU hiciera suya rápidamente la iniciativa de Bután. Y que, cada 20 de marzo, aun cuando caiga en lunes, celebremos el Día de la felicidad.

La ONU promueve la idea de que la felicidad es competencia de los gobiernos, no de las personas

Desde luego, no se trata de que cada cual interprete algo tan subjetivo como la felicidad a su manera. Muy al contrario, la ONU promueve la idea de que la felicidad es competencia de los gobiernos, no de las personas, cosa que por otro lado numerosas constituciones contemplan. Los individuos, en todo caso, son beneficiarios de la felicidad planificada, es decir, sujetos pasivos de una acción concertada desde las más altas instancias.

Tal vez para usted, querido lector, la felicidad consista en cosas tan peregrinas como leer un buen libro, el abrazo de la persona a la que quiere, disfrutar del privilegio de la amistad, escuchar una bonita canción popular, contemplar una puesta de sol, recibir una buena noticia o superar la adversidad y sentirse esperanzado. Pero no. La felicidad que promueven desde la ONU no tiene nada que ver con todo esto. Para la ONU, la felicidad no es un estado de ánimo, tampoco una percepción subjetiva y mucho menos algo reservado a la intimidad de la persona, según la forma de entender la vida que tenga cada cual.

Si por la razón que fuere, alguien se siente feliz, aun modestamente, mejor que ponga cara de circunstancias y disimule

Según la ONU, la felicidad no puede tener tantos matices como personas hay en el mundo: es una empresa colectiva que debe ser concertada y uniformizada. O todos somos felices, igualmente felices, en base a criterios idénticos, o la felicidad será un sentimiento insolidario del que habrá que avergonzarse. La igualdad manda. Y si por la razón que fuere, alguien se siente feliz, aun modestamente, mejor que ponga cara de circunstancias y disimule. La humanidad, con sus innumerables conflictos y sufrimientos, le vigila; especialmente si es ciudadano occidental.

Para evitar estas indeseables libertades interpretativas de lo que es la felicidad, la ONU ha establecido unos mandamientos que todos debemos promover con el fin de alcanzar la ansiada dicha. En realidad, más que promover, es acatar, porque nuestro papel como ciudadanos, recordemos, es pasivo. Sí, se nos anima a jalear las iniciativas colectivistas para alcanzar la felicidad universal, también a censurar y señalar con el dedo a quienes se resisten, pero la planificación no es cosa nuestra. Para eso están los diferentes gobiernos y sus élites intelectuales, convenientemente orientados por la ONU. Es más, no solo son competentes para decidir en qué debe consistir nuestra felicidad sino que también lo son para enseñárselo a nuestros hijos mediante encantadores videos, “Niños: Los pitufos nos cuentan cómo conseguir el desarrollo sostenible”, y simpáticas páginas web, smallsmurfsbiggoals.com. ¿No es maravilloso?

Recordemos que hablamos de la felicidad bien entendida, la felicidad colectiva. No seamos reaccionarios

Para ilustrar este artículo como es debido, he añadido un fiel resumen de lo que, según la ONU, deben asimilar los más pequeños. Es posible que muchos términos utilizados, algunos de forma más que reiterada, le resulten familiares. Y no precisamente para bien. Pero recordemos que hablamos de la felicidad bien entendida, la felicidad colectiva. No seamos reaccionarios:

1. FIN DE LA POBREZA

Poner fin a la pobreza en todas sus formas en todo el mundo

2. HAMBRE CERO

Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible

3. SALUD Y BIENESTAR

Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades

4. EDUCACIÓN DE CALIDAD

Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos

5. IGUALDAD DE GÉNERO

Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas

6. AGUA LIMPIA Y SANEAMIENTO

Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos

7. ENERGIA ASEQUIBLE Y NO CONTAMINANTE

Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos

8. TRABAJO DIGNO Y CRECIMIENTO ECONÓMICO

Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos

9. INDUSTRIA, INNOVACIÓN E INFRAESTRUCTURA

Construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación

10. REDUCCIÓN DE LAS DESIGUALDADES

Reducir la desigualdad en y entre los países

11. CIUDADES Y COMUNIDADES SOSTENIBLES

Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles

12. PRODUCCIÓN Y CONSUMO RESPONSABLES

Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles

13. ACCIÓN POR EL CLIMA

Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos

14. VIDA SUBMARINA

Conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible

15. VIDA DE ECOSISTEMAS TERRESTRES

Gestionar sosteniblemente los bosques, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y detener la pérdida de biodiversidad

16. PAZ, JUSTICIA E INSTITUCIONES SÓLIDAS

Promover sociedades, justas, pacíficas e inclusivas

17. ALIANZAS PARA LOGRAR OBJETIVOS

Revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible

Si no se siente más tranquilo sabiendo que el colectivismo de la ONU vela por nosotros y nuestros hijos, es que la felicidad cósmica no es para usted. Pero, por el momento, no se angustie demasiado: no está solo. Muchos otros están convencidos de que la felicidad no es competencia de los gobiernos, menos aún de un ente tan degradado como la ONU. Pero, como cada vez hay más cosas que no se pueden decir, todos disimulan. Este año no ha resultado muy difícil: el Día de la felicidad ha caído en lunes. La planificación tiene estas pifias. El año que viene, tal y como marcha el mundo, seguramente seamos más felices en lo colectivo y mucho menos en lo particular. Y quizá dentro de unos cuantos más no hará falta ya disimular: seremos felices como es debido.


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