Europa, parque temático

Los perdedores con la caída del precio del petróleo

Mucho se ha escrito, a lo largo de las últimas semanas, de la caída del precio del crudo, pero muy poco del profundo cambio que supone para el llamado mix energético mundial. El precio del petróleo se ha reducido en casi un 50%  a lo largo de este año que acaba, arrastrando al gas natural  y al carbón. En la práctica, esto significa que las energías fósiles son más baratas, es decir, más atractivas. Y, en consecuencia, nos preguntamos ¿quién pagará los platos rotos? La respuesta no es difícil de aventurar: quienes compiten con aquellas, es decir las llamadas “energías renovables”.

En nuestro caso y dado que consumimos 440 millones de barriles al año, la caída del precio del petróleo nos permite ahorrar alrededor de 18.000 millones de euros

La caída del precio de la energía fósil es en sí misma una buena noticia para la economía en general, tanto  española como mundial. La fuerte dependencia energética de los sistemas actuales de producción y la necesaria competitividad de las empresas lastran las posibilidades de crecimiento de las economías del planeta cuando el barril se mantiene en precios verdaderamente insoportables. Es por ello que la expectativa de un precio sostenido en el tiempo en niveles de 60-70$/barril permite albergar la esperanza de un escenario más posibilista de crecimiento. El Fondo Monetario Internacional ya está revisando al alza las previsiones de crecimiento mundial como consecuencia del comportamiento de los precios del crudo y la expectativa de mantenimiento de los mismos durante los próximos meses. En nuestro caso y dado que consumimos 440 millonesde barriles al año, la caída del precio del petróleo nos permite ahorrar alrededor de 18.000 millonesde euros. Este menor coste en nuestra factura energética podría ser destinado a potenciar la demanda interna y el consumo o, por qué no, para reducir la cada vez más alarmante deuda pública. No será fácil tomar la decisión acertada entre una y otra alternativa pero, en todo caso, no deja de ser una magnífica noticia para la consolidación de la incipiente recuperación de nuestra castigada economía.  Parecería razonable pensar que optar por reducir nuestro elevado endeudamiento representaría una sensata elección, sin embargo se drenaría con ello la capacidad de incrementar el consumo interno y su impacto en el crecimiento del PIB.

Las renovables

Ahora bien, ¿qué va pasar con las energías renovables? Obviamente un petróleo barato hace que el resto de las energías pierdan interés. No es que las renovables sean más caras en términos absolutos: lo son en términos relativos. Eso significa que las primas a las energías renovables tienen que subir en el futuro. Al contrario de lo que muchos esperaban, las ayudas públicas tendrán que ir al alza y no a baja. Así sucede en la mayoría de los países del mundo. Malos tiempos para las renovables. Y para el cambio climático.

¿Y en España? El Gobierno ya había desalentado el desarrollo de nuevos proyectos en un esfuerzo por reducir la factura energética y controlar el déficit de tarifa. Ello invita a pensar que al menos con este Gobierno las energías renovables van a seguir en el  “congelador”. La energía eólica, en particular, sólo llegó a alcanzar un cierto equilibrio competitivo durante 2008, cuando el precio del barril alcanzó los 150 dólares. Sin embargo, desde entonces, sólo las ayudas públicas permiten paliar algo sus vulnerables cuentas, ayudas, no olvidemos, que pagamos todos los ciudadanos en la factura de la luz.

Las empresas de renovables que quieran sobrevivir a corto y medio plazo, han de buscarse alternativas fuera de nuestro país

A este sector, que tan buenos resultados tecnológicos ha dado a nuestro país, le toca reinventarse. Las empresas de renovables que quieran sobrevivir a corto y medio plazo, han de buscarse alternativas fuera de nuestro país. Habrán de seguir la experiencia de otros muchos sectores de actividad que con inteligencia han ido reduciendo el peso relativo de su negocio en el mercado nacional en beneficio de la exportación y la expansión internacional. Ello permitirá comprobar si nuestras empresas son de verdad competitivas o si  sólo han crecido al albur de una energía subvencionada.

El “fracking” y la cuestión canaria

Otros dos protagonistas eventualmente perjudicados por la caída sostenida del precio del barril, serán el fracking y las exploraciones canarias de petróleo. El fracking es una técnica de extracción que no es demasiado cara, pero si agresiva con el medio ambiente. Además, un gas argelino o ruso más barato, resta interés a su posible explotación en España. No obstante ello, la incierta sostenibilidad del precio del petróleo en sus niveles de hoy, desaconsejan bajar la guardia y relajarse en la permanente búsqueda de alternativas a las energías convencionales derivadas del crudo. Las investigaciones y sondeos deberán continuar ante la amenaza, más o menos próxima, de una recuperación al alza de los precios, cosa, que sin duda, sucederá y no debería sorprendernos habiéndonos relajado en la identificación de tan necesarias alternativas. Conociendo como conocemos a nuestros gobernantes, estos preferirán contemporizar con las organizaciones ecologistas y dejarse de líos con iniciativas como el fracking, y más en año electoral. Optaran por no agitar el panorama político aun poniendo en riesgo un futuro bienestar social. Por ello creo que el fracking tiene, por ahora, escasas posibilidades de promoverse en nuestro país.

Y respecto de las exploraciones en las aguas próximas a Canarias, pues Dios dirá. Primero tiene que haber petróleo. Y luego tiene que ser rentable extraerlo. Y a los precios de hoy la rentabilidad de una inversión privada, y con riesgo como es esta, debe estar al límite. El petróleo barato ya sólo se encuentra en Arabia Saudí. El resto del mundo debe trabajar con petróleo caro.

Sobre el petróleo no convencional se podría escribir mucho. Muy pocos saben que en 2014 Estados Unidos volvió a ser el primer productor del mundo por delante de Rusia y Arabia Saudí

Sobre el petróleo no convencional se podría escribir mucho. Muy pocos saben que en 2014 Estados Unidos volvió a ser el primer productor del mundo por delante de Rusia y Arabia Saudí. Esto se debe a sus explotaciones en aguas profundas en el Golfo de México y, sobre todo, al llamado “Shale oil” (petróleo de esquisto). Este petróleo es muy caro de producir y parece que los bajos precios actuales son un torpedo en la línea de flotación de las empresas de “shale oil”. No está nada claro si a estos precios hacen beneficios o no. Pero está claro que no van invertir mas. En Estados Unidos, las solicitudes de licencias de extracción de “shale oil” han caído significativamente anta la bajada del precio del petróleo convencional.

Montoro

Otro gran perdedor, ante este panorama, es nuestra querida y nunca bien ponderada Hacienda Pública. Se empieza hablar de una posible agudización de la deflación. Si ello sucediera, uno de sus principales efectos afectaría de lleno a los ingresos fiscales. El arma más poderosa del Montoro para recaudar es el IVA. Pero el IVA es un impuesto directamente ligado a consumo y  precio. Si la bajada del precio del petróleo se traslada a los precios a los consumidores -como debería ser- la recaudación irá peor de lo esperado. Por darles cifras concretas: en el año 2008, con la economía ya en plena caída libre, la inflación media fue del 4,1%. En el ejercicio siguiente, en profunda recesión, tuvimos una ligera deflación del 0,2%. Es cierto que la recesión fue más profunda en 2009, pero la clave fue el derrumbe del precio del barril de petróleo. De un año a otro el precio cayó un 30%. No digo que la situación actual sea idéntica a la de 2008, pero con el consumo aún deprimido es de esperar que nuestra deflación vaya a más. Y los ingresos fiscales puedan ser menores de los previstos.

El efecto neto sobre la Hacienda será la combinación de 2 efectos: un mayor consumo fruto de la mayor renta disponible (una vez baja el petróleo) y los menores precios. Si la deflación es intensa, los ingresos fiscales sufrirán, y, sin duda alguna las expectativas de Montoro de rebajas impositivas también. 


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba