Europa, parque temático

La displicente CFK y el refranero español: “Según te veo el trapo, así te trato"

Hace algunos años, en una reunión a la que asistí para analizar la situación de la economía suramericana, y en concreto la de Mercosur, escuché, de un asistente a la misma, la siguiente frase: "Brasil debería lindar al sur con el Océano Atlántico". Ante tal afirmación reaccioné inmediatamente manifestando que la misma suponía un ataque inmerecido hacia Argentina e interpelé, a quien así se expresó, que por qué hacía un comentario como aquél. Me replicó que, en su opinión, Argentina era un país jurídicamente  inseguro, poco serio y que había sobrevivido, -a las últimas décadas-, por ser el granero y suministrador de alimentos a los contendientes en las dos guerras mundiales.

En aquél momento, me pareció una frase muy poco afortunada, injusta y falsaria, -y subrayo en “aquél momento”-,  porque hoy, lamentablemente, y a la vista de lo que está aconteciendo con el injustificado acoso a Repsol, por parte del gobierno de CFK, creo que compartiría con aquél colega su juicio de entonces en relación con la más que alarmante ausencia de seguridad jurídica con la que, en función de los problemas internos del país, Argentina nos sorprende cíclicamente.  

En los últimos años nuestra política exterior ha sido claramente pro Argentina en detrimento  de otros países del cono sur, siendo  el primer país inversor  por delante de Estados Unidos. Por contra, - y desde mi punto de vista, - hemos desperdiciado la oportunidad histórica de convertirnos en la puerta de entrada  a Brasil para la UE. El propio EEUU ha intentado ocupar el sitio y la influencia de Brasil en América del Sur para consolidar su posición en el continente latinoamericano consciente del protagonismo, que ya algunos de esos países hoy, otros en ciernes y el resto a medio y largo plazo jugarán  en su desarrollo y expansión comercial. Baste recordar que se ha pretendido que el ALCA, - Área Libre de Comercio de las Américas, - mercado de  ochocientos millones de personas  y en el que se encuentra integrado de pleno derecho EEUU  - fuera el contrapeso de Mercosur.

Y, a al final,  unos y otros hemos desvanecido la influencia en   la  zona, siendo sustituidos por China. La presencia  del gigante asiático en estas regiones del mundo está cobrando una  importancia sin precedentes. Para América del Sur el despertar de China ha sido una gran noticia, ya queestas  dos regiones, como ha puesto de manifiesto Javier Sentiso , son,en sí mismas,complementarias.  América del Sur dispone de los recursos naturales y materias primas que China necesita para alimentar su crecimiento.

Por primera vez en la historia reciente,  América Latina dispone de tres  eventuales sólidos  apoyos: Estados Unidos, Unión Europea y China,  a los que se unirá,  pronto,  India, y en esas relaciones tiene un peso muy importante Mercosur y, sobre todo,  uno de los países-continente que lo forman: Brasil.

Durante mucho tiempo,  la visión que hemos tenido de Brasil desde Europa  - como reiteradamente ha venido manifestando José María Álvarez-Pallete, - fue la del "país del futuro", y parece que hoy nos cuesta aceptar que ya es  una importante realidad y  no la  eterna promesa. Y es que Brasil es un país en el que:

  • El PIB crece por encima del 3%
  • Día a día disminuyen sus tasas de interés y se revaloriza su moneda.
  • La deuda pública se va reduciendo
  • Se consolida y crece su superávit primario.
  • Se  incrementan las inversiones extranjeras y cuenta con más de 20.000 empresas exportadoras.
  • Se fomenta e incentiva la  inversión
  • El gasto social es cada día más eficaz debido a las políticas  puestas en marcha, en   su día, por el Presidente Lula da Silva.
  • Se consolida como la sexta potencia industrial del mundo. A título de ejemplo sirva que todo el PIB de Argentina equivale al del Estado de Sao Paulo; el de Chile, al de una comarca del Estado de Sao Paulo (Grande Campina), y el de Uruguay, al del barrio de Santo Amaro, en la ciudad de Sao Paulo.
  • La  democracia va superando viejos tabúes y convirtiendo al país en una sociedad en la que la seguridad jurídica es una aspiración irrenunciable conscientes  de que ello es, algo fundamental a la hora de atraer inversiones extranjeras.
  • El autoabastecimiento de petróleo es cada día una realidad más cierta y sobre la que pronto se podrá desarrollar una posición exportadora.
  • Brasil tiene unos cuadros empresariales que nada tienen que envidiar a los de las de las empresas europeas y norteamericanas.
  • Brasil es un gran mercado. Tiene más de diez millones de usuarios de Internet y el 95% de las declaraciones de renta fueron enviadas por la Red; es el séptimo mercado de vehículos y el doceavo en producción; es el segundo mercado del mundo en jets privados y helicópteros, en microondas y en teléfonos móviles.  En líneas telefónicas es el quinto país del mundo.
  • Es un pueblo que posee la magia, rara hoy en día, de unir fraternalmente todas las razas y todos los credos.

Antonio Palloci, - ex Ministro de Hacienda de Brasil,- con meritoria clarividencia manifestaba que   "No hay atajos a la prosperidad. El único camino pasa  por crear instituciones fuertes y creíbles, aplicar políticas sostenibles y apostar por un crecimiento socialmente responsable."

Y ahora, ustedes queridos lectores, se preguntaran por la referencia en el título de éste artículo al viejo dicho castellano: " según te veo el trapo, así te trato", y las referencias a Brasil.  No albergo duda alguna de que si han sido capaces de llegar hasta aquí en la lectura del mismo, habrán aventurado su justificación. No obstante ello, - por si así no fuera, -  quiero dejar patente que  España debería buscar a Brasil como principal aliado en esa región, y que ya está bien de chantajes y debilidades, - de ser protectores y a la vez pusilánimes, -  con Argentina, porque si seguimos así  "según nos vean, - el trapo, - así nos darán trato".

No cabe caer en la tentación demagógica de acudir a las viejas reminiscencias colonialistas de la madre patria. Repsol adquirió en buena lid YPF de la mano de un gobierno argentino tan legítimo como el actual de la “displicente CFK”,  y en el ámbito del derecho internacional la seguridad jurídica es pieza clave en las relaciones entre los Estados y los gobiernos que en cada período les representan.

España, y sus empresas,  merecen todo el respeto. Es  un gran país al que unen multitud de lazos de todo tipo con Argentina que no pueden ser ignorados por el gobierno de turno. Así que defendámos a nuestro país  como  corresponde, con energía y sin complejos.


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