España

¿Votarán a la coalición Unidos Podemos todos los que tomaron partido por Izquierda Unida el 20D?

La coalición entre Podemos e Izquierda Unida es percibida por los críticos de IU como una fusión por absorción. La confección de las listas, las diferencias ideológicas y los agravios ponen a muchos de los seguidores del pez chico en una encrucijada: apoyar el pacto o quedarse en casa.

Pablo Iglesias y Alberto Garzón.
Pablo Iglesias y Alberto Garzón. EFE

No es que sean como el agua y el aceite, pero la coalición entre Izquierda Unida y Podemos (Unidos Podemos) para las elecciones del 26J esconde algunas diferencias de profundo calado. En este viaje hacia las urnas lo ideológico pesa, y mucho. El propio portavoz de IU, Alberto Garzón, reconoció el pasado martes en una entrevista en Onda Cero que él es comunista, pero la coalición no.

A Pablo Echenique, el nuevo secretario de Organización de Podemos, le faltó tiempo para responder: “El comunismo es algo viejo, que se demostró que no funcionó. Aplicar sistemas políticos antiguos a la realidad actual tiene poco sentido”. La supuesta transversalidad de la formación morada choca con las señas de identidad de IU.

Podemos ha sido muy agresivo contra Izquierda Unida y el PSOE en su afán por convertirse en la voz hegemónica de la izquierda

La campaña de Podemos para convertirse en la única voz de la izquierda hay sido muy agresiva tanto contra Izquierda Unida como contra el PSOE, algo que no pueden olvidar fácilmente dirigentes, militantes y votantes. En el Informe-Balance de gestión XI Asamblea Federal de IU, celebrada el pasado mes, se puede leer, sobre la irrupción de Podemos en el panorama político tras la celebración de las elecciones europeas: “Nuestra posición sobre la nueva fuerza fue de respeto y colaboración como prueban nuestras declaraciones en la noche electoral, y como primera muestra le facilitábamos la entrada en GUE (grupo de la Izquierda Unitaria en el Parlamento Europeo). No fue así la posición de Podemos respecto a nosotros que, desde el primer momento, decidió competir con nosotros en vez de buscar la confluencia”.

Que la militancia de IU haya apoyado el acuerdo no presupone que a los posibles votantes les parezca bien. Además, el aval de la militancia ha sido escaso (un 33% de participación). De hecho, si se comparan las consultas entre Podemos e IU afloran diferencias de matiz que pueden explicar el desigual entusiasmo de este matrimonio de conveniencia. De los votos registrados, un 98% apoyan el pacto en el caso de Podemos y un 87% en el de IU, más de 10 puntos menos. En Izquierda Unida votaron 23.000 personas de un censo de 70.000, mientras que en Podemos lo hicieron 49.000 sobre un censo de 145.000 simpatizantes.

El barómetro del CIS de abril, el primero en confeccionarse tras la convocatoria electoral del 26J muestra que la suma de IU, Podemos y sus confluencias aventajaría al PSOE. Todavía no se había materializado el acuerdo. La suma de todas estas fuerzas da el 23,1% de los votos, frente al el 21,6% del PSOE. Unidos Podemos superaría en porcentaje al PSOE, pero las peculiaridades de la ley D’Hont no permiten avanzar que esa ventaja se traduciría en más escaños.

La confección de las listas para el 26J está evidenciando las fricciones entre ambos partidos

Según los datos del CIS, la confluencia de Podemos con En Comú Podem, En Marea y Compromís baja tres puntos, del 20,66% que logró el 20D al 17,7%. Izquierda Unida, sin embargo, aumenta casi dos puntos, del 3,67% de diciembre al 5,4% en intención de voto. En cuanto a líderes, Pablo Iglesias es uno de los peor valorados (3,16) mientras que Alberto Garzón es el que más simpatía despierta, con 4,69 puntos de valoración sobre 10.

Las fricciones en algunas federaciones de IU por la confección de las listas para el 26J pone en evidencia el recelo en muchos dirigentes hacia esta alianza. El caso de Almería ha sido uno de los más sonados. La designación del ex JEMAD Julio Rodríguez como candidato por esta provincia ha levantado una ola de indignación en el seno de Izquierda Unida. La coordinadora provincial, Rosalía Martín, rechazó su designación por su condición de 'cunero' y de militar: "Es un hombre de la guerra. Si quieren traer al mono Amedio que lo traigan, pero traer a un militar es una provocación a las señas identitarias de Izquierda Unida".

Gaspar Llamazares, uno de los críticos contra el acuerdo, dice: "Les deseo lo mejor, pero me temo lo peor"

Asturias es otro foco de tensión. El plazo para cerrar las listas acaba la medianoche del lunes y la falta de acuerdo es patente. IU sostiene que el número tres de la candidatura debe ser su coordinador Manuel González Orviz. Podemos quiere una lista cremallera que encabeza Sofía Castañón. El número 2 sería Segundo González. IU propone que o se inviertan estos puestos o mantenerlo como está, con González Orviz en tercer lugar, y ocupar el cuatro y cinco con dos mujeres.

El ex coordinador general de IU y portavoz parlamentario en Asturias Gaspar Llamazares, una de las voces más críticas en el seno de Izquierda Unida contra el acuerdo, declaró que acataba los resultados de la consulta a la militancia sobre el pacto con Podemos, aunque manifestó que creía que la coalición sería perjudicial para IU. "Les deseo lo mejor, pero me temo lo peor", afirmó sobre el futuro de su formación. Llamazares e Izquierda Abierta, la corriente que lidera, están convencidos de que IU acabará diluida en Podemos y se convertirá en una especie de satélite. Y no son los únicos que piensan así. El desprecio en forma de superioridad moral que manifiesta especialmente Pablo Iglesias hacia dirigentes y militantes de PSOE e IU puede llevar a muchos veteranos de la formación liderada por Garzón a darle la espalda en las urnas. ¿La solución? El 26J.


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