España La infanta Cristina, ante el tribunal: "Confío en mi marido y estoy convencida de su inocencia"

Una rápida declaración donde Cristina de Borbón sólo ha respondido a las preguntas de su abogado y se ha desvinculado de la sociedad pantalla Aizoon y de los negocios de su marido Iñaki Urdangarin. La hermana del rey Felipe VI está acusada de ser cooperadora necesaria de dos delitos fiscales cometidos presuntamente por su marido a través de dicha sociedad pantalla. 

Con rostro sonriente y con la lección bien aprendida ha afrontado Cristina de Borbón y Grecia el trago más amargo de su vida. La infanta ha utilizado sus veinticuatro minutos de respuestas para desvincularse por completo de la sociedad pantalla Aizoon y de los negocios de su marido Iñaki Urdangarín. Ella se ocupaba de sus ocupaba de sus hijos, porque no tenía ningún conocimiento fiscal o contable, y su esposo de los negocios familiares.

A las preguntas que le formuló su letrado, Pablo Molins, las únicas a las que respondió la hermana de Felipe VI, la infanta contestó firme y sin titubeos. La imputada manifestó que no tenía ninguna "prohibición" de la Casa Real para formar parte de ninguna empresa y tampoco, por lo tanto, de la sociedad Aizoon, que la ha llevado al banquillo de los acusados. La infanta está siendo juzgada por ser cooperadora necesaria de dos delitos fiscales cometidos presuntamente por Urdangarin al haber defraudado hasta 337.138 euros en las cuotas del IRPF del 2007 y el 2008 a través de Aizoon.

La infanta se ha desvinculado de la sociedad pantalla Aizoon y ha explicado que ella nunca "ni la administró ni gestionó"

En este sentido, la hermana del actual monarca ha explicado que antes de hacerse con el 50 por ciento de dicha mercantil -calificada por los investigadores de empresa pantalla- fue asesorada por Carlos García Revenga, el que fuera su secretario personal en la Casa Real, y éste a su vez consultó la cuestión con el asesor fiscal de la Familia Real, Federico Rubio. Su tesis coincide con la de Urdangarin, quien ha apuntado a que la Casa Real estaba al tanto de sus negocios.

Asimismo, durante su declaración, Cristina de Borbón ha añadido que sabía que la mercantil Aizoon se creó para "canalizar" los ingresos profesionales de su marido y que ella entró a formar parte de la misma porque Iñaki Urdangarin se lo pidió aunque nunca "ni la administró ni gestionó". "De ninguna de las maneras me propusieron hacer de escudo fiscal. Es más si me lo hubiesen propuesto no lo hubiese aceptado nunca", recalcó la imputada.

Nunca usó la visa de Aizoon

Ella lo hizo, según sus propias palabras, porque confiaba en su esposo y también en García Revenga. De hecho, en uno de los momentos del interrogatorio, la infanta ha declarado de forma rotunda lo siguiente: "Confío en mi marido, estoy convencida de su inocenciay de que siempre ha estado bien asesorado" en sus negocios. Por su parte, durante sus casi 16 horas de interrogatorio el que fuera Duque de Palma ha apuntado a la Casa Real al señalar que "no daba un paso en mi vida sin consultarlo con García Revenga". 

Por otro lado, la infanta ha negado tajantemente el tener o haber tenido cuentas en paraísos fiscales, si bien ha puntualizado: "Ahora sí tengo una cuenta en Suiza ya que resido en Suiza". Además, la hija de Juan Carlos I también ha señalado que tampoco su esposo las tiene ni ha tenido. También ha negado con un "no rotundo" el pagar a sus empleados del hogar con dinero negro. "Rotundamente no", subrayó.

Como un dardo envenenado, Cristina de Borbón ha dicho que "confía plenamente" en que su marido estaba bien asesorado. Urdangarín apuntó a García Revenga

Sobre la tarjeta visa de la sociedad Aizoon que estaba a su nombre, Cristina de Borbón, también se ha desvinculado de la misma: "Mi marido ha aclarado lo de la tarjeta, el banco la envió pero la custodiaba mi marido, no tuve nunca la clave y nunca utilicé esa tarjeta", recalcó.

La infanta se ha negado a responder a la acusación popular ejercida por el sindicato Manos Limpias. Sin embargo, la letrada Virginia López Negrete leyó ante la Sala la batería de preguntas que tenía preparada para realizar a Cristina de Borbón y mostró diversa documentación que forma parte del sumario y que pone en entredicho la estrategia de defensa de la hija de Juan Carlos I como, por ejemplo, tickets de compras particulares realizados con su visa de Aizoon.

El abogado de la infanta protesta

Entonces, el abogado de la infanta, Pablo Molins, protestó ante el tribunal con el argumento de que sólo se estaba dejando en esta ocasión a una acusación exhibir documentos contra un acusado una vez que la procesada ya ha anunciado que se iba a acoger a su derecho a no declarar. La presidenta de la Sala, la magistrada Samantha Romero, respondió que se trataba de dos cuestiones distintas y compatibles: una, el derecho a no declarar y, otra, la posibilidad de que Manos Limpias pudiese mostrar aquellos elementos que "estime precisos para ejercer su acusación".

El sindicato Manos Limpias ha calificado el interrogatorio a la infanta como un "interrogatorio a la carta"

Por su parte, López Negrete, ha lamentado a la salida de la jornada el "interrogatorio a la carta" al que se ha sometido a la esposa de Urdangarin.  Ante los medios de comunicación, Negrete ha censurado que ésta no haya tenido "el valor" de enfrentarse a sus preguntas y solo haya contestado a las formuladas por su abogado.

Manos Limpias solicita ocho años de cárcel para la infanta por ser cooperadora necesaria de dos delitos fiscales cometidos presuntamente por su marido a través de Aizoon. Además, esta acusación popular reclama al tribunal que le imponga multas que ascienden a 2.022.861 euros.


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