España Las 5 incoherencias de Guindos para defender el nombramiento de Soria para el Banco Mundial

El ministro de Economía no logra despejar las dudas durante su comparecencia parlamentaria para explicar la designación de José Manuel Soria como director ejecutivo del Banco Mundial.

El ministro de Economía, Luis de Guindos, no logró convencer a nadie más allá de los miembros de su propio partido tras la comparecencia registrada este martes en la comisión de Economía, celebrada en la Sala Constitucional del Congreso de los Diputados, con el objetivo de explicar todos los pormenores de la polémica designación (posteriormente anulada) del exministro de Industria, José Manuel Soria, como director ejecutivo en el Banco Mundial. Los argumentos esgrimidos por el popular carecieron apenas de autocrítica y se evidenciaron al menos cinco contradicciones, por lo que no sirvieron para evitar que la práctica totalidad de los portavoces de la oposición reclamaran la dimisiónal titular de Economía o incluso (por elevación) la del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

De Guindos defendió con vehemencia (más de la habitual) tanto la legalidad e independencia política del procedimiento que resultó en la designación de Soria (de entre una terna de 10 candidatos) como la decisión posterior de forzarle a renunciar a su puesto, para el que presuntamente era el candidato que cumplía mejor el perfil. El ministro reconoció que fue iniciativa del Ejecutivo del que forma parte la invitación que llevó a Soria a apartarse del nombramiento para el Banco Mundial. Y ahí precisamente reside la contradicción más evidente esgrimida por titular de Economía, y así se lo hicieron saber varios portavoces parlamentarios de la oposición: Si tienen la convicción de que el proceso fue correcto y el canario era el mejor candidato, ¿por qué obligarle a renunciar?

En esta misma línea, buena parte de quienes asistieron a las explicaciones de De Guindos en el Congreso de los Diputados no entendieron cómo es posible sostener que si la decisión de designarle no era política y tanto los informes técnicos como las resoluciones de la comisión encargada de valorar a los candidatos concluyeron que Soria era el candidato más idóneo, a la vez el Gobierno se mueva para hacer dimitir al exministro, en el plazo de tres días, y que desista así de optar a una plaza que ya le había sido adjudicada con todas las de la ley y sin estar sujeto a ningún tipo de inhabilitación, tal y como recordó De Guindos en varias ocasiones. Es decir, que se le obligó a desistir de su recién obtenido puesto, pero solo tras comprobarse el revuelo político y mediático de un nombramiento que colocaba en un puesto internacional de relevancia a un político que dimitió tras demostrarse que tenía sociedades en un paraíso fiscal como Panamá.

Un nombramiento anticipado por la prensa

El ministro de Economía defendió la transparencia y rectitud de un procedimiento de concurrencia que calificó de basado en criterios estrictamente técnicos. Que el candidato seleccionado fuera el exministro José Manuel Soria, quien hasta abril era miembro del Gobierno es solo una especie de casualidad. Para ello, De Guindos argumentó que cuando se publicó esta convocatoria por primera vez, en enero de este año, "era imposible prever que el señor Soria iba a dimitir". Lo curioso es que, según el responsable de la cartera de Economía, se dejó sin cubrir ese puesto debido a que por entonces el socialista Pedro Sánchez se postulaba como candidato a la presidencia del Ejecutivo, y Rajoy y los suyos entendieron que por responsabilidad debía dejar estos puestos vacantes hasta que se aclarara la gobernabilidad.

Que posteriormente el Gobierno en funciones de Rajoy abriera una nueva convocatoria en la que, esta vez sí, pudo concurrir el político canario, se debió a motivos también púramente técnicos, según De Guindos, toda vez que la Abogacía del Estado elaboró un informe (según sus explicaciones) en el que recomendaba una segunda ronda de selección sobre el primer puesto. Nada desde un primer momento podía hacer prever lo que finalmente ocurrió, según el ministro. ¿Nada? Tal y como le recordó el diputado de Unidos Podemos Pablo Iglesias, que este martes ejerció de portavoz inesperado en la comisión de Economía del Congreso, los informativos de laSexta adelantaron en junio que Soria era el candidato seleccionado para ser director ejecutivo en el Banco Mundial, un extremo que fue negado en su momento por el Ejecutivo. De Guindos no dio más explicaciones al respecto.

Un procedimiento sin apenas publicidad

Tal y como le recordaron diputados portavoces como Toni Roldán, de Ciudadanos, el proceso de selección que desembocó en la designación de José Manuel Soria adoleció de una falta prácticamente total de publicidad y transparencia. Tal y como explicó el propio De Guindos en la Comisión, el anuncio de convocatoria de esta y otras plazas fue remitido solo a dos asociaciones de técnicos comerciales. Es decir, que quedaron fuera de una hipotética concurrencia todos los demás funcionarios del Estado, así como ciudadanos externos a la administración que podrían haberse postulado para un puesto en el que, según su propia definición, no es exigencia preceptiva el ser un empleado público. Tampoco ayudó a ratificar la transparencia reivindicada por De Guindos el hecho de que la decisión, una vez firme, fuera conocida minutos después del debate de investidura en el que Mariano Rajoy se sometió a la confianza de los diputados electos.

"La idea de este procedimiento de concurrencia es que la discrecionalidad de la que dispone el Ministerio (y que se ejerce por ejemplo en los nombramientos del Banco Europeo de Inversiones) se vea acotada con un sistema que valore los méritos". El titular de Economía aseguró que el proceso de designación de altos cargos en instituciones internacionales era adecuado pese a no ser un concurso público. Reconoció también, no obstante, que los nombramientos dependen en última instancia del Ministerio. Es una supuesta decisión técnica y no política, pero en la práctica está en manos del secretario de Estado de Economía y depende de una decisión de una comisión formada por altos cargos de este Ministerio. El propio De Guindos acabó reconociendo que el método de selección y nombramiento podía ser objeto de mejoras y una ampliación para que no se limite, como hasta ahora, a técnicos comerciales.

Más allá de los argumentos esgrimidos por unos y otros, lo cierto es que la sesión celebrada este martes no estuvo exenta de bronca. Y es que la mayoría de partidos cargaron contra la fórmula finalmente elegida por el Partido Popular (con el apoyo de Ciudadanos) de hacer comparecer a Luis de Guindos en la Comisión de Economía, en vez de en el Pleno del Congreso, tal y como habían reclamado desde un principio. En la práctica, la modalidad impidió las réplicas, que estuvieron reducidas a las que pudo dar el propio ministro, así como dos puntualizaciones por alusiones que pudieron formular Pedro Saura, del PSOE, y Pablo Iglesias, de Unidos Podemos.


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