ISABEL RODRÍGUEZ, SECRETARIA GENERAL ADJUNTA DEL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA EN EL CONGRESO

“Lo más sensato es el gobierno que intentamos con Podemos y Ciudadanos”

Isabel Rodríguez (Abenójar, Ciudad Real, 1981), secretaria general adjunta primera del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso, asegura que la ronda de contactos abierta por Pedro Sánchez con el resto de partidos no es para auto postularse como candidato a presidente, sino para encontrar entre todos una fórmula que impida ir a terceras elecciones. Defensora del Gobierno PSOE-Ciudadanos-Podemos que su partido intentó en la anterior legislatura, no se cierra a un hipotético gobierno en solitario, aunque es una opción muy compleja. “En momentos complicados –dice- hay que ser más atrevidos y ser capaces de explorar otras vías”.

Isabel Rodríguez, secretaria general adjunta del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso.
Isabel Rodríguez, secretaria general adjunta del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso. TERESA GARCÍA.

No entiendo que después del ‘no’ rotundo a Mariano Rajoy  y de que Pedro Sánchez calificara de ‘prescindible’ su última reunión con el presidente en funciones, abra ahora una ronda de contactos con otros partidos e incluya en ella al PP, con el que, salvo que usted me diga lo contrario, consideran imposible llegar a acuerdos.

Lo que no podíamos hacer después del fracaso de Rajoy en la sesión de investidura era quedarnos parados, por eso hemos hecho un llamamiento a la responsabilidad. En lugar de quedarnos arrancando las hojas del calendario hemos creído necesario ponernos a hablar y pensamos que es una responsabilidad compartida. Los 350 diputados tenemos la misma responsabilidad, que es dar respuesta a las personas que nos votaron y que ahora nos exigen que demos respuesta a sus problemas.

¿Pero no es marear la perdiz incluir entre los interlocutores a Mariano Rajoy?

Es una manera de considerarle, de tenerle el respeto que debemos a quien sigue siendo presidente en funciones, pese a que ha fracasado en la sesión de investidura y que en términos de autoridad política igual se lo tendría que estar pensando, porque su derrota ha sido prácticamente una moción de censura. Lo que ha sido marear la perdiz es dilatar los pasos hasta este momento, y que después del fracaso sufrido no haya actuado con responsabilidad. En consecuencia, el PSOE ha tomado la voz con el único deseo de que hablemos e intentemos entendernos. Uno de los grandes fracasos de esta legislatura y de la anterior es que, aunque hay más pluralidad en el Parlamento, los nuevos partidos, en especial Podemos y Ciudadanos, lo único que están haciendo es contribuir al bloqueo.

Tampoco entiendo que Pedro Sánchez haya anunciado una ronda de contactos y al mismo tiempo diga que no se postula como candidato. Entiendo, y corríjame si estoy equivocado, que esa ronda es para intentar conocer qué apoyos tendría su hipotética candidatura.

No, la ronda de contactos es para saber qué grado de responsabilidad queremos asumir cada uno en este momento, y hay que entender la posición de Pedro Sánchez, que ya intentó en diciembre acordar con Ciudadanos y Podemos un gobierno transversal, un gobierno de cambio, que era lo que interpretábamos habían votado los ciudadanos, y no fue posible porque ambos partidos se bloquearon. Nosotros no podemos emprender ahora un proceso de investidura y estar auto proponiéndonos, porque el rechazo de Pablo Iglesias y de Podemos a la investidura de Pedro Sánchez dio una segunda oportunidad a Rajoy, de la que ha salido reforzado en las urnas, y ha debilitado a las fuerzas del cambio, que ahora tenemos menos escaños y menos posibilidades de emprender aquello que hicimos en diciembre.

Entonces, ¿qué propone el PSOE?

Que nos corresponsabilicemos todos del momento.

¿En qué se concreta eso de corresponsabilizarse?

Pues que entre todos  adoptemos una posición. Lo que el PSOE se niega a creer es que las 350 personas que nos sentamos en el Parlamento no seamos capaces de dar una respuesta a la democracia de nuestro país. Tenemos que ver cómo articulamos eso para no ir a unas terceras elecciones, que parece que solo son deseadas por el señor Rajoy. Lo más grave es que el presidente en funciones no ha cambiado la actitud del Rajoy de la mayoría absoluta, y por eso estamos intentando que con el resto de grupos podamos condicionar esa actitud, que veamos alternativas para no dirigirnos a unas terceras elecciones.

Y entre esas alternativas de que me habla, ¿no puede ser que Pedro Sánchez intente de nuevo la investidura si tiene los apoyos necesarios?

Es una posibilidad complicada. Como le he dicho, ya fracasamos en el anterior intento. Lo que vamos a hacer es explorar todas las vías para que por nosotros no quede.

Dentro de ese explorar todas las vías, ¿usted es partidaria de abrir un proceso de diálogo con Podemos como socio preferente de Gobierno?

Yo creo que de formularse alguna posición la más coherente es la que ya emprendimos en diciembre, que es la de los partidos que queremos el cambio, y ofrecer un gobierno progresista, que protagonice cambios y reformas en nuestro país, pero también un gobierno moderado.

¿Me está hablando de un gobierno en el que estuvieran Podemos y Ciudadanos?

Fue lo que intentamos, que era lo más sensato. Si no llega a ser por el señor Iglesias, en lugar estar hablando de todo esto estaríamos hablando de esas grandes transformaciones o medidas urgentes que era necesario abordar, como la subida del salario mínimo, derogar la LOMCE,  derogar la reforma laboral, abordar reformas constitucionales, de regeneración democrática… podíamos estar utilizando este tiempo estéril en grandes cambios.

Lo que ocurre es que tanto Podemos como Ciudadanos se autoexcluyen de cualquier acuerdo y la gente empieza a tener la impresión de que estamos en un teatrillo que nos conduce inevitablemente a unas terceras elecciones, que cada partido está intentando que no le señalen con el dedo como responsable de las mismas.

Entiendo que a la ciudadanía no le podemos exigir que conozca como nosotros los trámites legales y la arquitectura constitucional de nuestro país, pero es cierto que el escenario político, el aritmético del parlamento y la legislación que tenemos, no casan. Hemos decidido que en lugar de esperar vamos a actuar, y aunque se puede hacer la interpretación de que me habla, nada más lejos de la realidad. Es verdad que resulta complicado que la ciudadanía entienda todas estas conversaciones, porque lo que quiere es votarnos y que les solucionemos sus problemas, pero la aritmética no ha dado para que eso sea rápido y eficaz. Está siendo un tiempo complicado.

¿Cree factible un gobierno de 85 diputados con la abstención de Podemos y Ciudadanos?

Muy complicado. Cuando en estos años los ciudadanos pedían más democracia yo lo interpreto como más participación del Parlamento, pero la fórmula que me plantea sería muy complicada para el partido de gobierno. Se trataría de un gobierno en el que el Parlamento sería más importante que las carteras ministeriales, y eso puede ser una buena noticia para la democracia de nuestro país, pero es algo que no hemos explorado, algo sobre lo que no hemos caminado y genera incertidumbre, a mí también.

Le genera incertidumbre, pero no lo descarta.

Es una opción muy complicada. Lo que digo es que nadie nos dijo que esto fuese fácil, y en momento complicados hay que poner en cuestión nuestros propios planteamientos, ser más atrevidos y ser capaces de explorar otras vías, pero siempre teniendo claro la responsabilidad que tenemos en nuestras manos, nuestras señas de identidad como partido que ha cohesionado a nuestro país, no yendo a un suicidio colectivo. El PSOE no va a gobernar este país a cualquier precio, porque si lo hubiésemos querido hacer lo hubiéramos hecho en diciembre y nos hubiésemos echado en brazos, como algunos nos acusaban, de los independentistas.

¿Cree que el resultado de las elecciones gallegas y, sobre todo, las vascas pueden desbloquear la situación a nivel nacional?

Puede desbloquearlas, sobre todo porque en el País Vasco tampoco parece que vayan a estar claras las mayorías.

Hablando de nacionalistas, se van a reunir tanto con catalanes como vascos, con la sola excepción de EH Bilbu. ¿Por qué?

Por unas connotaciones históricas que nos hacen concluir que aquellos que no han sido capaces siquiera de pedir perdón por el dolor que causaron, respetando sus escaños y su legitimidad, no son para nosotros interlocutores.

Juguemos con la hipótesis de que el PP vuelva a presentarse a la investidura pero con otro candidato que no fuese Rajoy, ¿sería el PSOE más receptivo, podría plantearse la abstención, es Rajoy el tapón que impide avanzar en esa dirección?  

Rajoy representa mucho de aquello con lo que nosotros estamos en contra, pero nuestro posicionamiento va más allá, y es que consideramos que somos la alternativa a sus políticas y lo que queremos es liderar cuanto antes una gestión diferente de nuestro país. Es un escenario que no visualizo, esa hipótesis no me entra en la cabeza.

¿Cuándo hay que convocar el Comité Federal, tras la ronda de contactos o tras las autonómicas vascas y gallegas?

Formo parte del Comité Federal, no de la Ejecutiva, pero según escucho al secretario general, no hay inconveniente en convocarlo. Se hará cuando se considere oportuno. Creo que del anterior proceso tras las elecciones de diciembre deberíamos haber aprendido la lección de la paciencia, de intentar ser más prudentes en nuestras manifestaciones y posiciones como partido. Como realmente no ha cambiado nada, como lo que sigue estando encima de la mesa es el fracaso de Rajoy y su intención de seguir intentándolo, pues de momento creo que puede esperar y que se convoque cuando la Ejecutiva lo decida

No hay prisa entonces.

No mientras no haya una novedad importante.


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