Entre Escila y Caribdis

Si un torero es un hombre

Sánchez Mejías le explicaba a García Lorca, que se burlaba del afeminamiento de los toreros (Lorca era homosexual sin “pluma”), que había dos tipos de personas: los que se comen a los toros y los que los toreaban. Son distintos modos de disfrutar. A unos les va la gastronomía y a otros la tauromaquia. Por supuesto, si además de torero eres carnívoro, el premio es doble.

Coetzee explicaba en Madrid que el símbolo por excelencia de la civilización occidental sería el matadero, donde “asesinamos” a millones de víctimas propiciatorias

Pero, últimamente, está creciendo el número de quienes son enemigos de la tauromaquia y de la gastronomía. En todo el mundo, el vegetarianismo como corriente ética ligada a una ampliación del concepto de “persona” que englobe, en cierto sentido, también a los animales “superiores” se está extendiendo. Coetzee explicaba en Madrid, citando a Heidegger, que el símbolo por excelencia de la civilización occidental -tecnológica, materialista y superficial-, sería el matadero, donde “asesinamos” a millones de víctimas propiciatorias, animales indefensos, para satisfacer un consumo no sólo criminal sino irresponsable, alterando hasta el apocalipsis el equilibrio medioambiental.

Karina Sainz Borgo en su brillante crónica destacaba una frase del Nobel de Literatura

"La gente tolera el sacrificio animal porque no llega a verlo, oírlo u olerlo"

Sin embargo, en la plaza de toros el “sacrificio” es público. Se huele, se escucha, se (pre)siente. Coetzee no permite que nadie grabe ni haga fotos de su conferencia, sin embargo, la corrida en la que participaba Víctor Barrio era transmitida por Telemadrid. En “horario infantil” lo que ha suscitado las críticas del puritanismo habitual. Desde que le leí al director de Le Monde Diplomatique, Ignacio Ramonet, que habría que prohibir la emisión de Colombo y Kojak por ser modos de colonización intelectual del imperialismo yanqui comprendí que la izquierda a la hora de censurar podría ser mucho peor que la derecha. Pero la cornada precisa que le rompió el corazón a Barrio se pudo ver en directo y mil veces repetida. En tiempos de tanatorios en los que la muerte se oculta en higiénicas cámaras frigoríficas, ver a un hombre morir realizando una hazaña extraordinaria en la que se requiere mucho valor resulta indecente, es cierto. Pero no por la acción en sí sino porque cada vez hay menos personas que puedan apreciar un gesto de este calibre.

Los toreros, que no leen a Hegel, siguen apostando su vida en un gesto que simboliza como ningún otro el “eterno retorno”

En el último número de Claves de Razón Práctica una serie de filósofos y economistas debaten sobre “Belleza y Negocio. ¿Qué queda del arte? ¿Cuánto le queda al arte?”. Si se han pasado por las últimas ediciones de ARCO habrán podido comprobar que el estado del arte es agónico, rendidos los artistas a las teorías filosóficas que, desde Hegel, profetizan su muerte. Pero los toreros, que no leen a Hegel, siguen apostando su vida en un gesto que simboliza como ningún otro el “eterno retorno” y la “voluntad de poder” de Nietzsche. Un gesto, como diría Deleuze, el de jugarse la vida en cada trazo de la verónica, en cada desafío del pecho descubierto, con el que el torero opone una estética del descubrimiento de la verdad a la mera imitación idealista que es la tradicional en Occidente y que ha llevado al arte académico a un callejón sin salida. Cada faena es idéntica a la anterior pero diferente. Y detrás del siguiente muletazo puede esconderse la cornada mortal o la embestida suprema que termine en la muerte del animal y el hombre, perdónenme el atrevimiento y la licencia por la distinción, o, por el contrario, en el triunfo de ambos. 

Heidegger despreciaba los mataderos pero habría admirado una corrida de toros. ¿Quién sino un torero representa mejor que ninguna otra actividad humana el concepto de “Dasein”, de ser arrojado al absurdo y la angustia de la existencia? Pero, sin embargo, tras la gratuidad absurda de una verónica o un pase naturali late la pulsión vital que empujaba a Sísifo a seguir realizando su tarea infinita. También Albert Camus, que nos hizo ver que la tarea absurda del titán griego podía contemplarse como una actividad heroica, como buen mediterráneo y filósofo vitalista, amaba y admiraba las corridas de toros. También Sánchez Mejías murió corneado en una plaza de toros.

Lo que se esconde tras su cacareado amor a los animales no es para muchos sino un odio disimulado a los seres humanos

Quizás los vegetarianos se impongan en un futuro más o menos lejano. Lo dudo dado que la biotecnología está cada vez más cerca de producir carne producida sintéticamente y podrán hacer su voto de no matar animales sin tener que incurrir en el de no comer carne. Pero la muerte de Víctor Barrio ha sacado a la luz, en forma de tuits infames, que lo que se esconde tras su cacareado amor a los animales no es para muchos sino un odio disimulado a los seres humanos. No sería la primera vez que la misantropía se enmascara tras una presunta compasión por algo presuntamente sublime. Entre los que se alegran por la muerte del torero y los que llaman "asesino" al toro creo que España es víctima de una falta de concepto

En Si esto es un hombrePrimo Levi recordaba y traducía la Divina Comedia para sus compañeros en el campo de exterminio. Concretamente el canto en el que Ulises se juega una peligrosa aventura a todo o nada (como siempre). Levi no recuerda bien el poema y confiesa que cambiaría su escaso potaje de nabos y coles por unir correctamente un verso con el siguiente. Levi siente que debe recordar porque ese mismo día o mañana puede estar muerto. Esa angustia es la que vive cada día el torero, una angustia que arrostra donde la mayoría se arrastra. Los nazis trataron de negar la humanidad de los judíos. Una minoría, espero, de animalistas y radicales de izquierda se alegran por la muerte de los toreros como si fueran menos que animales. Por fin, Levi recuerda:

“... y nos cubre por fin la mar airada”

Que a Víctor Barrio, por el contrario, lo cubra por fin un mar leve.


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