OPINIÓN

Islamizar Europa o europeizar el islam

La cuestión no es tanto evitar la posible “islamización de Europa”, como ciertamente pretenden Erdogan y otros dictadores islamistas, como conseguir la “europeización” del Islam en el sentido de hacer de la religión islámica una religión de libertad.

Imagen de archivo del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.
Imagen de archivo del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan. EFE

"Cuando dos religiones duermen en la misma almohada, el diablo duerme en el medio"

Dicho popular holandés

Cuidado con los populistas porque suelen tener razón (aunque por las razones equivocadas) y el pueblo les puede comprar el mensaje (debido a emociones erróneas). El más grande de ellos, Napoleón Bonaparte, llegó a ser emperador gracias a un plebiscito que ganó con más de tres millones de votos a favor frente a unos escasos dos mil y pico en contra. Cuando el filósofo Hegel lo vio liderando al por entonces invencible ejército revolucionario francés escribió que había visto al “alma-del-mundo” recorriendo a caballo las calles de Jena.

Hegel pensaba que el catolicismo era una rémora para el proyecto de modernizar Europa al modo ilustrado en cuanto que constituía un cristianismo retrógrado y anticuado

En dicha época, desembocadura del ilustrado río del siglo XVIII en el romántico océano del XIX, las disputas entre sectas cristianas, y de todos los cristianos contra los judíos, eran constantes. Hegel, por ejemplo, pensaba que el catolicismo era una rémora para el proyecto de modernizar Europa al modo ilustrado en cuanto que constituía un cristianismo retrógrado y anticuado. Para Hegel, la distinción católica entre sacerdotes y seglares impedía una igualdad entre todos los ciudadanos que, sin embargo, sí era posible con el protestantismo. El triunfo de la Modernidad sería, por tanto, el triunfo del protestantismo sobre el catolicismo y el judaísmo.

Era tal la inquina entre miembros de distintas facciones religiosas que solo cuando triunfaban las constituciones liberales en las zonas protestantes se les reconocía a los judíos el derecho de participación y se les quitaban restricciones a los católicos. En la otra orilla inquisitorial, como Austria, las reformas secularizadoras llevaron a eliminar privilegios de la Iglesia católica y promover edictos de tolerancia para los protestantes y los judíos. En particular, los judíos solían ser acusados de ser “anti nacionales” por su negativa a incorporarse a la “comunidad patriótica” de turno. Expresiones como “basura judía” eran muy habituales entre lo más granado de los filósofos cristianos. Los judíos se caricaturizaban como comerciantes y vendedores, un poder que debería ser extirpado de raíz porque se percibían como la sociedad más peligrosa para el Estado.

Hoy en día populistas como Geert Wilders plantean como misión sagrada impedir la invasión musulmana de Europa como si Erdogan fuese un nuevo Solimán

Hoy en día populistas como Geert Wilders plantean como misión sagrada impedir la invasión musulmana de Europa como si Erdogan fuese un nuevo Solimán (solo que sin lo de “Magnífico”). Y repiten que el Corán es como Mein Kampf. Sin embargo, el Corán es más parecido a la Biblia que a otro libro. Como el caso del libro sagrado de judíos y cristianos, dependerá de cómo lo interpretemos que podremos justificar la guerra o la paz, la lapidación o la tolerancia, el odio o el amor. No tuvo un buen día Jesús cuando dijo aquello de

“He venido a arrojar un fuego sobre la tierra y ¡cuánto desearía que ya estuviera encendido! (...) ¿Creéis que estoy aquí para dar paz a la tierra? No, os lo aseguro, sino división. Porque desde ahora habrá cinco en una casa y estarán divididos; tres contra dos, y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre (...).”

Sin embargo, en otros momentos estaba realmente inspirado (“el que esté libre de pecado…”). Cabe decir tres cuartos de lo mismo de Moisés o Mahoma.

La cuestión no es tanto evitar la posible “islamización de Europa”, como ciertamente pretenden Erdogan y otros dictadores islamistas, como conseguir la “europeización” del Islam en el sentido de hacer de la religión islámica una religión de libertad

El diálogo ecuménico entre las tres grandes religiones monoteístas de origen semítico ha de llevar paradójicamente a su “paganización”, haciendo triunfar sus versiones más compatibles con la visión griega de la religión. La cuestión no es tanto evitar la posible “islamización de Europa”, como ciertamente pretenden Erdogan y otros dictadores islamistas, como conseguir la “europeización” del Islam en el sentido de hacer de la religión islámica una religión de libertad. Una religión en la que sea posible compatibilizar la fe y la razón. Un tal Atatürk, un musulmán al que su compatriota islamista Erdogan no tiene en mucha estima, escribió

“Si nuestra religión no se conformase a la razón y la lógica, no sería la religión perfecta”

Dicha “europeización” significa que dichas religiones monoteístas semíticas sean trasplantadas al suelo originario de la filosofía griega. Y en este labor botánico-filosófica-religiosa el Islam ha demostrado en su historia que dicho injerto es posible. Y para ello cabe recordar que Dante en la Divina Comedia situaba a Averroes y Avicena en compañía de Sócrates y Aristóteles.

Al sabio Euclides, cabe a Tolomeo;

Hipócrates, Galeno y Avicena,

y Averroes, de la ciencia corifeo.

Mas a todos nombrar fuera gran pena,

y así, debo dejar interrumpido,

este discurso, que no todo llena.

A más Dante Alighieri, menos Geert Wilders. En Europa cabemos todos, moros y cristianos. Y no olvidemos a los judíos a pesar de tanto antisemita suelto disfrazado de pro palestino anti israelí. Todos, eso sí, socráticos.


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